A MI PERRO ATILA
(Su última mirada fue el pasado 27 de julio de 2012)
Nada más grato que volver a casa
y ser recibido por tu perro.
Encuentros de miradas alegres,
protectoras y sobre todo fieles.
Cuando estoy feliz, mi perro
me mira feliz.
Cuando estoy pensativo, mi perro
me mira con respeto.
Cuando estoy triste, mi perro
acerca su morro, gime y
me mira compasivo.
Entonces, un placer tierno recorre
toda mi piel.
Mi perro se alegra, levanta las orejas
y mueve la cola.
Ya no necesito nada,
su felicidad es la mía ahora.
Solo el que ama a los animales
sabe de lo que hablo.
Gracias Atila por 16 años de
auténtica entrega y amor.
Espero volver a verte en el hogar donde
los jardines están hechos de verdad y de luz.
Leo y Petri









Trilogía Espiritual
La Colina de Laurel y Kalagiya, el Canto de Shangri-La
Belleza. La visión de Nicolás Roerich para el futuro 



Me ha emocionado leer tus palabras a tu perro Atila. Las senti cómo propias: mi perra Roberta fue a ese hogar junto al Gran Espíritu el 18 de julio de 2012, después de 16 años juntas y alguno más sobre el planeta. Y allí nos encontraremos. Saludos.
Hola Nuria, estamos contigo. Que la Luz Grupal del Reino animal acoja a Roberta en el Gran Espíritu. Saludos. Leonardo
Que hermosa poesia para un perro tan hermoso y bueno como era Atila.Nunca te olvidare por los buenos momentos que me has echo pasar,siempre tan obediente y docil en los años que estube en el caserio contigo.Descansa en paz y nos volveremos a ver en la otra vida.