El final de la década, del siglo y del milenio
Son muchos los e-mails preguntándonos acerca del Tercer Milenio y el 2012… Veré si puedo contestaros a todos… Para esta exposición, emplearé tres monedas:
¡Va una de plata..!
Penetrar en una experiencia psíquica y espiritual es un acto solitario que no se puede compartir. Sin embargo, en esta particular época, asistimos al fenómeno social de un interés masivo por los productos del “milenio”: videntes, canalizadores, echadores de cartas, extraterrestres, programas de televisión donde impera el boxeo lingüístico, el morbo y el mal gusto. Profecías, experiencias cercanas con la muerte, publicidad y esas librerías bazar que ofrecen velas, amuletos, libros de “aprendiz de brujo” y que se autodenominan “librerías esotéricas”, banalizando las artes herméticas y trascendentales, y cuya vulgarización no es conveniente, ya que no todo el mundo está preparado para “captar las realidades del otro lado de la mente”. En la oferta unas cosas parecen más interesantes que otras. Y nos guste o no, todas estas manifestaciones indican el crecimiento de una expectación positiva por el Tercer Milenio o también como una fatalidad para el 2012-2013.
¡Una de hierro..!
Véase esos grupos, mal denominados sectas y que en todo caso habría que llamarlos “nuevos grupos religiosos” o con cualquier otra calificación menos tendenciosa y dañina que “garantice” una cierta comprensión. Estos colectivos de visionarios generan suicidios colectivos por delincuencia soterrada, presión social y por los problemas mentales de sus líderes, que en su desproporcionada visión de las cosas se convierten en polillas que van derechas a perecer en la llama del candil de la ignorancia; pero también hay otros aspectos menos conocidos como son los experimentos de servicios de inteligencia ajenos a la “secta”, e inferencias de “otros tipos de experimentos psíquicos” llevados a cabo por grupos secretos que actúan en el lado oscuro del mundo. Así surgen los desprogramadores, acusadores y salvadores televisivos –la nueva Inquisición ajustada a los nuevos tiempos– y personas “financiadas” para tumbar lo que “ciertas instituciones de prestigio” tanto temen. Algunos son bien intencionados, otros son “francotiradores de libertades espirituales” que gustan de la fama y el oportunismo. Todos estos tienen menos credibilidad y conciencia que los que ellos mismos acusan. Así, del público en general, se desprende un “consenso social” (sin saber de qué va realmente el asunto) que determina el estrecho sendero de lo que es “normal”, ahogando la diversidad de las manifestaciones de la vida, con todo lo bello que ello conlleva.
¡Una de oro..!
Y aún así, el fenómeno de este milenio por la “mística científica” es auténtico, a pesar de los “manipuladores a ultranza”. Las Fuerzas de Iluminación están siempre presentes en la Tierra, impulsando a las mentes del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo y de todas aquellas personas que trabajan activamente en todos los países y en todos los campos del mejoramiento humano. Siempre ha existido y existirá (aún más en el Tercer Milenio) la cualidad de la “percepción mística”, característica innata en todo ser humano que se hace más evidente con la evolución de la conciencia y que sorteando todos los espejismos del psiquismo inferior, traerán un verdadero alivio a la humanidad. El mensaje de Cristo será cada vez mejor comprendido pues los cinco grandes episodios de su vida marcan el “trazado psicológico” por el que todos debemos de pasar en nuestra vida. Así mismo la cualidad de síntesis evidenciada por la unión en todos los campos y por la confluencia de lo espiritual, científico y filosófico que nos ha de llevar en un viaje hacia “fronteras invisibles” traerá la estabilidad a la Tierra y en definitiva me hacen apostar por un Tercer Milenio lleno de posibilidades y ricas experiencias… La vida se engalana y nos invita a venerarla, y en el 2012[1] no pasará nada, salvo una mayor conciencia planetaria y un reajuste kármico necesario hasta el 2022. Esperemos que este reajuste no se haga –entre otros– a través de una Tercera Guerra Mundial.







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