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ENCUENTRO CON UN MAHATMA, UN REY MAGO DE VERDAD, EN LAS AFUERAS DE MADRID

Breve e interesante descripción del sabio y polígrafo español Dr. Mario Roso de Luna sobre el encuentro con un hombre notable, un Adepto, en las afueras de Madrid.

Enrique F. Orfila me habló mucho de él, y quiero iniciar el año nuevo 2018 con este interesante relato. Confío en que os deleite. ADA Roerich.

OBRAS SON PERSONAS HECHAS REALIDAD HISTÓRICA

¿Un Cherenzi, un Bodhisatva o un Mahatma?

Mago de la Fuerza Espiritual; Maestro de Sapiencia; Verbo de Sagacidad; Creador de Culturas; Genio Rector de Civilizaciones; Investigador de un Renacimiento Espiritual Moderno… Todo eso es ese hombre Divino, que nadie puede ver con verdadera sinceridad sin aprender a amar de veras y reconocer en él a un verdadero genio tutelar de carácter providencial, de extrañas realidades místicas y supracósmicas.

Lo conozco, he departido con él durante horas y horas, en la intimidad, que es cuando el hombre no puede engañar, y le he oído tratar de todos los problemas y en torno a la capacidad conceptual del hombre, que equivale a la expresión de la inteligencia en SÍ y POR SÍ, lo cual no puede dejar lugar a dudas ni a falsas apreciaciones en una mente que, como la mía, está acostumbrada a hurgar la naturaleza con un sentido riguroso de la precisión a la vez que de la belleza y de la sublimidad.

He visto en él todas las cualidades que quisiera ver en un genuino Maestro de Sabiduría, en un Arhat, en un auténtico Buda o Cristo. Más aún, lo he visto siempre promover, promulgar, señalar y aún inspirar nuevos valores en lo recóndito del ser. Toda su enseñanza, en efecto, gira en torno a la expresión de Valores netos de la seidad, que se encuentran en el ser tan sólo en condiciones potenciales, y se debe invocar y forzar o asumir caracteres externos por medio de la valuación de los múltiples y diversos trances de la vida. Por eso, cuando habla, podría decirse que pontifica, pues asevera como función de VERBO que exalta, exterioriza y expresa vitales y fundamentales Valores que hacen surgir de lo íntimo del ser, donde yacen estas cualidades de la Conciencia Universal, en forma de vivencias trascendentales.

Lo conocí durante un viaje en las afueras de Madrid. Lo encontré descansando a la vera de un camino real. Me parecía sutil, informe, transparente, cuasi luminoso, su faz parecía hablarme. Me comunicaba en forma silente una especie de voz silenciosa que asumía proporciones precisas y diáfanas a medida que lo observaba en silencio. Enseguida pensé en la Grecia de los grandes Santos de la Iglesia y el Samadhi de los super místicos de Asia. Y yo mismo me sentí transfigurado. Es que no pude hablar delante de él. Me parecía vivir hondamente el contenido de mi obra “Simbología Arcaica”, donde tanto me esmeré en dar a comprender los aspectos superiores de la Vida. Adiviné en el acto que tenía en presencia mía algo más que un mero hombre. Su figura sí tenía forma humana, pero exhalaba sutiles e informes sustancias –si se me permite el pleonasmo– cual rayos invisibles o imponderables, que podía ser de simpatía, pero que trascendía a todo lo meramente corpóreo y humano. Había en él mucho de sublimidad arrolladora y de anonadora Universalidad… Parecíame, por momentos, todo un Universo reducido en sus proporciones. Pero todo en él indicaba pureza; pureza de cuerpo y de alma; pureza de pensamientos y pureza de visiones. Momentos después busqué su compañía.

Charlamos… hablaba perfectamente el castellano, pero noté luego que no era su idioma nativo. Lo creí morisco; pero tenía acento de teutón bien marcado. Podía pasar por ruso, pero también se le habría podido confundir con un gitano húngaro o como oriundo de la América Hispánica. Conocía el portugués; hablaba bastante el italiano y el francés; el alemán y el inglés le eran sumamente familiares… y noté en él desde el primer instante un profundo conocimiento de la historia humana, de los acontecimientos mundiales desde remotas edades, hablando como individuo que ha experimentado y vivido hondamente lo que habla… y la naturaleza humana no parecía reservar para él secreto alguno, pues demostraba saber más de psicología, relatividad, religión y filosofía que todos los hombres que hoy descuellan en estas materias, crítico formidable y con finísima ironía, demostraba tener un don de gentes extraordinario y una singular capacidad de análisis, exégesis y concepción.

Así trabé estrecha relación con este extraordinario personaje. Yo he conocido muchas personas singulares, como Mathers, Lady Quaithnes, Dr. F. Hartmann, Eliphas Levi, Papus, H.P. Blavatsky, Annie Besant, Krishnamurti, Rabindratath Tagore, Gandhi, Sun Yat Sen, el Marqués de Guaita, los Condes Protzor, entre otros, pero todos ellos juntos no habrían logrado impresionarme tanto como este errabundo caballero del ideal que vive ampliamente pero simplemente, siempre solo y sin patria ni nombre bien conocido, este sencillo hombre de penetrante mirada y luengas barbas que no obstante no demostraba tener más de 33 años de edad.

Indudablemente no se trata de un simple ser humano. Fue solamente después de 10 años de mantener contacto con él y con diversas instituciones secretas de Egipto, el Tíbet, China y la India, cuando logré comprender algo acerca de él, con carácter de precisión. Supe, por ejemplo, que era venerado como Maestro en todos esos Centros Iniciáticos, y que su misión era vivir la vida del mundo para conocerla mejor y así poder enseñar mejor a sus Discípulos y a la vez poder orientar con mayor eficacia la evolución de la humanidad. Desde muchos países remotos como la Argentina, Bélgica, Alemania, Japón, Cuba, México, Australia, Inglaterra, recibí noticias acerca de sus actividades, todas diversas y como para despistar quién es y de dónde es. Comprendí, por todo esto, que se trataba de un genuino Gran Iniciado… pues es de rigor entre ellos guardar semejantes datos en estricto secreto, acordándome de la bella leyenda de Lohengrin.

Mario Roso de Luna
ADA Roerich

Este personaje, en efecto, es un genuino Instructor, un genuino Maharishi, que convive con los hombres cumpliendo su misión de la Conciencia Universal, impulsando la vida hacia novísimos derroteros. Es por eso, precisamente, por lo que los Santuarios lo requieren y las Instituciones Místicas lo quieren de Director y de Instructor. Así es como lo vemos al frente de las Instituciones más diversas en sus postulados y aspiraciones, sin reparar en las formas y en las tradiciones que siguen ni en sus propios nombres. Rige grupos de mahometanos, budistas, cristianos, hermetistas, hebreos, taoístas, espiritistas y teosofistas. Rige el movimiento Rosacruz de todo el mundo y recibe honores de todas partes. Pero no participa de ningún “ismo” ni se enfrasca en ningún empeño político o sistema de “religión”, y sí lo vemos promoviendo enseñanzas y principios magníficos a todos los ideales y enseñando a la humanidad rumbos de evolución Consciente. Para seguir a su lado, precisa ser ansioso de superación y despojarse de toda vanidad y pasión deprimente. De otro modo, nadie puede encontrarse a sus anchas junto a él o bajo su dirección espiritual. Es riguroso, en realidad, pero también es justo. No se podrá jamás encontrar un más fiel defensor de los Principios Espirituales que él.

Pero su lema parece decirlo todo: “NO HAY NADA MÁS FUERTE, MÁS BELLO, MÁS ÚTIL NI MÁS NECESARIO QUE LA VERDAD” y “EL PODER DE LA CONCIENCIA ES INVENCIBLE”. Por eso se le oye decir a menudo. “SUELO PERDER BATALLAS, MAS NUNCA ME RINDO Y SIEMPRE TRIUNFO EN MIS CAMPAÑAS.

Siempre que pienso en él lo veo, o mejor dicho, lo presiento como un inmenso haz de luz esplendorosa que rompe con las líneas geométricas y diluye todos los acontecimientos ideológicos que oponen a los hombres unos contra los otros.

Digno de su nombre, pone en evidencia, constantemente, los Altos Valores de la Vida Plena y de Verdad, es un genuino Sabio, de una sapiencia Divina que se advierte en sus hechos lo mismo que en todas sus enseñanzas. Pero no esperemos que el vulgo comprenda estas cosas, el mejor de sus discípulos –me decía un chino ayudante suyo–, no merece besar la sombra que él proyecta, y el mejor de entre los hombres apenas podría sentir algo de su magnífica presencia.

Sirva este bosquejo de pequeña introducción, posiblemente, me será dable ser más explícito en otra ocasión, y presentarles mejor a quien considero como mi querido y Venerable Maestro.

Mario Roso de Luna

 

Tomado de: The Spiritual Call – L’Apple Spirituel – La Voz Cósmica Fasc. 10, Mayo 25 de 1973. Órgano Oficial del CENTRO DE BOUDHA DE EUROPA. París, Francia. Edición en Español y Francés. Anteriormente fue publicado en “El Que Viene”. Compilación de datos biográficos del Ven. Hutulktu Kwang Hsih y Publicado por el Colegio Rosacruz Esotérico de la América Septentrional Inc. Los Ángeles, California. 1940.

La obligación kármica del discípulo/a de hoy día

¿Existen obligaciones kármicas en la vida actual del hombre, que lo imposibilitan para actuar como discípulo? A este respecto hay que tener muy en cuenta que un hombre puede llegar a ser discípulo y merecer la atención de un Maestro sólo cuando su vida vale algo en el mundo de los hombres, cuando ejerce influencia en su esfera y cuando moldea y actúa sobre las mentes y los corazones de otros hombres. Si no es así, el Maestro pierde tiempo en ocuparse personalmente de él, porque puede ser ayudado en forma  apropiada, de otra manera, por ejemplo, podrá extraer mucho conocimiento de libros e instructores,  que sólo es de carácter teórico y no práctico y adquirir mucha experiencia bajo la guía de su propio ego, el  Maestro en su corazón.

Tres mujeres extraordinarias

Alice A. Bailey en el Museo Roerich de España

El hombre es un discípulo cuando puede ser utilizado para desarrollar el plan de la Jerarquía y también influido para materializar esos esfuerzos planificados que permitirán a la humanidad dar los pasos necesarios hacia adelante. Esto implica (en su vida en el plano físico),  tiempo, reflexión, circunstancias propicias y otras consideraciones, que posiblemente el hombre haya alcanzado la etapa desde el punto de vista de su carácter, en que merece el reconocimiento de un Maestro, y sin embargo, tener obligaciones y deberes que  cumplir,  que  obstaculizarían  su  servicio  activo  en  determinada  vida.  El  maestro  debe considerar esto como también lo hace el ego del hombre.

Alice A. Bailey – “El camino del discípulo”, pp. 181-182

Tiempos difíciles. En el 20 Aniversario de ADA Roerich

Son tiempos de crisis personales y sociales. Precisamente las entrantes nuevas energías están agitando la podredumbre escondida y lo retrógrado.

Ya sé que estamos viviendo una mala época, parece que la ética se derrumba por todos los lados, y que la gente cada vez está más desquiciada…eso es verdad. Pero también es necesario que ocurra esto. Los discípulos/as del mundo con su nueva conciencia agitan toda esta falsa vanidad, egos y hechizos. Son los nuevos médicos del Alma. Hombres y mujeres de buena voluntad que con su aportación diaria logran limpiar, erradicar y curar para volver al ser humano al Sendero de Paz al que siempre perteneció. Por supuesto, al ser seres de luz, la gente y los vecinos los atacan, temerosos y a la vez envidiosos de su luz. Es la conciencia ordinaria que no soporta la belleza y los buenos modales.

EREÑO _ BEDIA

Hemos venido a esta tierra, como tantas veces antes, en pasadas civilizaciones. Hemos tenido tantas familias y amigos como granos de arena hay en una playa. Y ninguna época ha sido fácil.

Venimos aquí a vivir una vida nueva…y todo se va enredando de tal manera que nos dañamos una y otra vez. Preguntas al cielo y te responde que estás aquí para romper cadenas, para liberarte de la esclavitud, para traer la dicha a tus semejantes y a ti mismo, y cuando lo haces parece que todo va bien, ya tienes la llave de tu destino, hasta que en una vuelta más alta de la espiral surge otro escollo, otro morador del Umbral, otra situación que tensa aún más la cuerda…Buscas la dulzura de la voz del Maestro y no aparece. Lloras en silencio, al amparo de la oscuridad de la noche, sola, solo… Dios ama a los que padecen, piensas mientras te quedas dormido, y con renovadas fuerzas al día siguiente vas a seguir trabajando, vas a seguir luchando, con plena libertad trabajas por tus nobles ideales, eres un alma solar, un guerrero espiritual, un compañero del Nazareno.

Pero hay gente que no puede sufrir tanto y en la desesperación de su miseria se suicida o bien se ve abocado a cometer un delito, dañando aún más su vida esperando que en el fondo de esa oscuridad se halle algo que le ayude de verdad.

Hay tantas muertes de las que las noticias no hablan… Hablar de serena esperanza y de un futuro de amor y paz se hace francamente difícil en esas situaciones. Sobre todo cuando ya no se cree en nada. Tal vez y digo solo tal vez, ciertas fuerzas tratan de obligarte a retroceder a niveles de vida inferiores. Pero no hay que permitirlo ¡no! Hay que sacar fuerzas y abrir nuevas ventanas que hay en nuestro interior. Un aire fresco está ahí aguardando que lo inhales. Si me preguntas de dónde procede yo te diré que de tu Divinidad Interior, de tu Maestro Interno y si me apuras del Maestro Jesús, el Nazareno. Llámale y pídele ayuda, él te espera con los brazos abiertos, y te dice: ¡respira mi nombre y vencerás!

Hoy día el movimiento espiritual en el Mundo es el más grande que jamás se haya conocido en la historia de las civilizaciones.

Así que el hermoso ideal de iluminar al ser humano y a toda la Naturaleza está más vigente que nunca y personas como vosotros/as y nosotros/as lo hacemos posible cada día aportando nuestro pequeño pero significativo grano de arena.

Miremos a las estrellas, recojamos su energía psíquica y llevémosla a nuestro Corazón, donde se curarán todas las heridas.

Leonardo,

Instructor de Raja Yoga

En la luna llena de Géminis

Declaración del “Congreso de los intelectuales” Moscú

Detener la destrucción del Centro Internacional de los Roerich

AUTOR: EchoMSK

17 de marzo de 2017

Una serie de sucesos recientes relacionados con el Centro Internacional de los Roerich (CIR) y su Museo “N. K. Roerich” deberían ser objeto de la atención pública y seria preocupación. El 7 de marzo de 2017 en las instalaciones del Museo se llevaron a cabo el registro y la sustracción de una gran cantidad de cuadros, otras obras de arte y el archivo de la Fundación Soviética de los Roerich. Junto con los miembros del Comité de Investigación de la Federación Rusa y del Escuadrón Policial de Asalto, unas 50 personas en total, unos representantes del Ministerio de Cultura y del Museo Estatal del Arte Oriental participaron en los procedimientos de la investigación criminal. Los últimos indicaban qué cuadros había que quitar de las paredes y sacar del Museo. El registro y las sustracciones se realizaron dentro de la causa criminal instruida con relación a la quiebra del banco “Master-bank” en contra de su director B. I. Búlochnik quien hasta noviembre de 2013 era el principal mecenas del Museo “N. K. Roerich”.

Para la actual dirección del Ministerio de Cultura esta causa criminal se ha convertido en el pretexto para liquidar el Museo “N. K. Roerich” que actualmente es el museo no gubernamental más grande de Rusia y que fue creado por el Centro Internacional de los Roerich (CIR). Se trata de desalojar el Museo de los edificios ocupados por éste y apropiarse de la colección del Museo. De esta manera se violarían los acuerdos concertados en 1989 entre un hijo de Nikolás, Sviatoslav Roerich, y los directivos de la URSS, sobre la entrega a la Fundiación Soviética de los Roerich (actualmente el Centro Internacional de los Roerich) el patrimonio de la familia de los Roerich. Estos acuerdos suponían crear en Moscú, en la finca de los Lopujín (dirección: Maliy Známenskiy per., 3/5), el Museo no gubernamental “N. K. Roerich”. El patrimonio de la familia de los Roerich incluye cientos de cuadros, archivo único en su género, objetos memoriales, biblioteca.

Sviatoslav Roerich puso como condición para devolver este patrimonio a Rusia, que su futuro propietario fuera el Centro Internacional de los Roerich, creado por su propia iniciativa y de que ninguna de manera se convirtiera en una una institución estatal. El Presidente del Consejo de Patronazgo del Museo no gubernamental “N. K. Roerich” Anatoli Kárpov y el ex ministro de cultura (2008-2012) Alexander Avdéev señalaron más de una vez que precisamente en esto consistía la voluntad de Sviatoslav Roerich. Sviatoslav Roerich nombró como su persona de confianza y albacea a Liudmila Sháposhnikova.

Sviatoslav Roerich daba una importancia excepcional especialmente al carácter no gubernamental del Museo, puesto que (igual que su padre) confiaba en que las formas no gubernamentales de cultura en Rusia eran el factor principal de renacimiento y desarrollo del país. Según pensaba Sviatoslav Roerich, el Museo tenía que ser guardián del patrimonio artístico de los Roerich, portavoz y popularizador de las búsquedas filosóficas y éticas, así como de los trabajos científicos de todos los miembros de esta familia.

El Centro Internacional de los Roerich, sin financiamiento estatal, gracias a las donaciones, restauró la semidestruida finca de los Lopujín y creó allí el Museo no gubernamental “N. K. Roerich”. El total de los gastos de la restauración de la finca, el equipamiento del museo y el mantenimiento de toda su actividad cultural constituyó no menos de 2 mil millones de rublos. Una considerable parte de la colección del Museo no gubernamental “N. R. Roerich” fue registrada como parte no estatal del Patrimonio de Museos de Rusia.

La directora General del Museo “N. K. Roerich” Liudmila Sháposhnikova fue condecorada con el Premio Nacional “Patrimonio Cultural”y el Premio de la Unión Europea por la restauración de la finca de los Lopujín; ella también fue condecorada con los órdenes de “Amistad” y “Al Mérito ante la Patria” categoría IV por sus méritos destacados en la conservación del patrimonio de los Roerich y el desarrollo de la museología. Durante los años de su funcionamiento el Museo no gubernamental “N. K. Roerich” y sus exposiciones itinerantes fueron visitadas por más de 4,5 millones de personas. El CIR editó trabajos de los miembros de la familia de los Roerich, libros dedicados a su vida y obra, que constituyeron en total más de 500 mil ejemplares de 200 títulos de libros.

Como reconocimiento de los méritos del CIR en la restauración de la finca de los Lopujín, en agosto de 2014 el Gobierno de Moscú cedió los edificios de la finca al Centro Internacional de los Roerich para su usufructo gratuito por un período de 10 años. Sin embargo, en 2015 los directivos del Ministerio de Cultura consiguieron pasar la finca a la propiedad federal y entregar la dirección operativa de ésta al Museo Estatal del Arte Oriental. En febrero de 2016 el Ministerio de Cultura tomó la decisión de instalar en la finca de los Lopujín una sucursal del Museo Estatal del Arte Oriental para lo cual le asignó 36 millones de rublos. Con el fin de aniquilar el Museo no gubernamental “N. K. Roerich” el Ministerio de Cultura llevó a cabo numerosas inspecciones (sólo en 2016 fueron 20). Los medios de comunicación estatales participan en la persecución.

¿Acaso el Ministerio de Cultura hace todo eso para obtener un inmueble más? ¿Para satisfacer sus ambiciones y apetitos? ¿Para que el espacio cultural sea más uniforme?

Los del Ministerio no piensan que el arte y la filosofía de Roerich son inseparables. En particular, los puntos de vista filosóficos y éticos de N. Roerich se realizaron y forjaron en el Pacto Roerich sobre la protección del patrimonio cultural mundial.

Consideramos que es sumamente importante prestar la atención al aspecto cultural, político y ético de la “causa del Museo “N. K. Roerich”. Desde nuestro punto de vista, la destrucción de este Museo no Gubernamental significaría que la arbitrariedad y el trato despreciativo a la justicia se convertirían en las normas de nuestra vida.

Se puede evaluar de distinta forma los aspectos del patrimonio de los Roerich, pero no se puede destruir el Museo no Gubernamental creado por Sviatoslav Roerich y Liudmila Sháposhnikova, que funciona exitosamente en la finca de los Lopujín bajo garantías del estado. Por esta razón nosotros apoyamos al colectivo del Centro Internacional de los Roerich que fue creado como un organismo no gubernamental y funciona exitosamente como tal.

Nosotros exigimos al Gobierno de Rusia cumplir con el compromiso con Sviatoslav Roerich.

Exigimos a los órganos de investigación criminal, al Ministerio de Cultura de la Federación Rusa y personalmente al ministro de cultura Vladímir Medinsky devolver al Centro Internacional de los Roerich los cuadros y los documentos sustraídos.

Nosotros exigimos a la Agencia Federal de Bienes Raíces que el edificio de la finca de los Lopujín que fue ilegalmente pasado a la dirección operativa del Museo Estatal del Arte Oriental vuelva a pasar a la dirección operativa del Centro Internacional de los Roerich.

El prestigio de nuestro estado también depende de su capacidad de cumplir con sus compromisos.

Nosotros llamamos a todas las personas que reconocen los valores de la cultura y del derecho a apoyar estas reclamaciones firmando este llamamiento.

Firmado por:

Konstantín Azadovsky, crítico literario

Galina Akkerman, ensayista, traductora literaria, París

Liudmila Alekséeva, defensora de derechos

Grigori Amnuel, historiador, director de cine

Alexéi Arbátov, académico de la Academia de Ciencias de Rusia

Liya Ajedzhákova, Actriz Popular de Rusia

Alexandr Belavin, miembro correspondiente de la Academia de Ciencias de Rusia

Alexándr Bechtold, defensor del pueblo

Alexándr Bogomaz, defensor del pueblo

Valeri Borschev, defensor del pueblo

Anatoli Vérshik, doctor en ciencias físicas y matemáticas

Vladímir Voinóvich, escritor

Elena Vólkova, culturóloga

Tatiana Vorozhéikina, socióloga

Svetlana Gánnusgkina, defensora del pueblo Iliá Ginzburg, doctor en ciencias físicas y matemáticas, profesor

Leonid Gozman, hombre público

Iván Golitsyn, Pintor

Alexándr Gorodnitskiy, poeta

Dmitri Grazhévich, art-manager

Elena Grigórieva, poeta

Natalia Dziadko, Centro de apoyo a la reforma de la justicia criminal

Marina Dmítrieva, hostoriadora de arte, colaboradora científica principal del Instituto de Europa del Este, Leipzig

Tatiana Dorútina, miembro del Consejo de Defensores del Pueblo de Sankt-Petersburgo

Natalia Evdokímova, defensora del pueblo

Leonid Zhujovítskiy, escritor

Andréi Zbarskiy, redactor

Andréi Zúbov, historiador

Askold Ivánchik, historiador, doctor en ciencias históricas, miembro correspondiente de la Academia de Ciencias de Rusia

María Kalmykova, pintora Irina Karásik, historiadora del arte

Ígor Karlinskiy Pável Katáev, escritor

Andréi Kiríllov, candidato a doctor en estudio del arte

Serguéy Kovaliov, defensor del pueblo

Irina Kráineva, historiadora

Andréi Krasúlin, pintor

Guennadiy Krasújin, literato

Xenia Lárina, periodista

Rostislav Lébedev, pintor

Alexéi Litvín, director del complejo de archivos y museos de la Fundación Gorbachov

Borís Lysikov, pintor

Anatoli Ménschikov, artista emérito de la Federación Rusa

Vladímir Mirzóev, director de cine

Valentín Mijáilov, doctor en ciencias históricas

Elena Movchán, traductora

Oleg Moroz, escritor documentalista, trabajador emérito de la cultura de RSFSR

Serguéy Nekliúdov, profesor, doctor en ciencias filosóficas

Yuri Nésterov, consejero estatal de 3er rango

Yaroslav Nikitenro, científico, activista

Alexándr Nikitin, jurista

Vitaliy Patsiukov, historiador del arte

Nikolái Podosokórskiy, publicista

Lev Ponomariov, defensor del pueblo

Irina Prójorova, editora

Maxim Protsenko, escultor, artista-accesorista teatral

Lev Prygunov, artista popular de Rusia

Tatiana Rúdina

Alexándr Rudnítskiy, defensor del pueblo

Yuri samodúrov, defensor del pueblo

Mijaíl Sítnikov, periodista

Borís Sokolov, escritor

Nikolái Sologúbovskiy, escritor

Alexéi Sosná, director del Centro de Zvérevo

Alexándr Sótnik, periodista

Serguey Sofrin, escritor de ciencia ficción

Serguey Stratanovskiy, escritor

Tatiana Sushenkova, pintora

Lev Timoféev, escritor

Ígor Toporkov, defensor del pueblo

Mark Úrnov, sociólogo

Eduard Uspenskiy, escritor

Ashfar Fattájov, jurista

Serguey Filátov, activista social y político

Eduard Jarkovskiy, ingeniero

Iliá Shablinskiy, doctor en ciencias jurídicas, profesor

ROERICH FALSIFICADO

Una obra transmite sentimientos, Y cuando es falsa ¿lo hace también?

Se supone que el arte hace mejores a las personas, pero ¿qué ocurre cuando la intención es falsificar, usurpar y mancillar la obra de un Maestro? Emular a un artista de renombre y poner su firma en el lienzo para luego envejecerlo o dejarlo enmohecer unos años, y luego venderlo como un original, eso es una estafa, una burla, una manipulación que sólo degrada a su anónimo autor y al arte en general.

Pero ¿y si se hace por diversión? ¿O por una causa justa como la de conseguir dinero para luchar contra el mal de la Segunda Guerra Mundial? ¿O incluso por devoción?

Aquí entramos en el lado oscuro de la mente humana que se hunde en lo más primitivo de nuestro origen como seres bípedos, que un día pintábamos extrañas figuras o animales en las paredes y techos de una cueva. Seguramente la ingestión de bayas semivenenosas o de desconocidos frutos silvestres exaltaban la imaginación pictórica y auditiva de nuestros lejanos antepasados. Quizás fuera una conexión natural con el reino astral o “suprasensible”, donde reside la dimensión sutil y espiritual, donde se encuentra el conocimiento y por elevación todas las verdades. Es la percepción de ese Mundo Ardiente lo que lleva al artista a crear su obra, a mostrar lo que ha visto y descubierto en un reino más elevado. Y por eso merece el calificativo de artista, de genio, y está vinculado a la Ética Viva, a la honestidad, a la bondad. Porque lo moral y lo estético están relacionados en el nivel espiritual.

Todos estos pensamientos me surgieron cuando recibí una pintura de India, supuestamente de Nicolás Roerich, que me habían ofrecido por internet gracias a mi amigo David.

Examinadas las fotos por el ordenador tenía un “no sé qué” y pensé que merecía la pena traerla de la India a España. Además no contaba con el sello de “Tesoro Nacional del Arte”, lo que impediría sacarla del país de acuerdo a la Ley de Antigüedades. Una Ley que está asfixiada por el volumen de trabajo que tiene en verificar y autenticar cada obra o artefacto. Además en India suele faltar documentación, registros, inventarios, por la mala conservación y por la escasa capacitación del personal al cargo. Hay que decir que en la autenticación se mueve mucho dinero, y la presión llega a tal punto en el que surgen con facilidad las acusaciones y contra acusaciones. Y tanto en India como en todo el mundo se ha convertido en un juego de trileros lo que obra de una forma desastrosas para el arte.

Lo curioso del caso es que el autor de la pintura que tengo ahora entre mis manos parece haberse tomado muchas molestias; a fin de cuentas todo artista hace su camino. Veamos:

El Arquero del lago Pangong

Las colinas o montañas pegadas al lago eran pequeñas y numerosas, las que están situadas en primer plano. Las gaviotas son de cabeza negra o color café y las puntas de las alas también. El arquero es igual al lienzo “Compasión”, pintado en 1933 por N. Roerich.

Resulta que el lago parece ser el PANGONG, situado a una altura de 4.350 m. en el Himalaya, atravesando desde India a China-Tíbet. Mide más de 150 km. de largo y toca la meseta de CHANGTHANG, donde los Roerich fueron retenidos por casi tres meses de un crudo invierno, durante el transcurso de su expedición al Asia Central (1924-1928).

Esas mismas gaviotas de cabeza negra visitan ese lago y otros cada año en sus migraciones desde la región de Siberia. Conseguí numerosas fotos en Internet. Además descubrí que el citado lago se hallaba al otro lado de donde residía la familia Roerich en Kulu-Manali. ¿Acaso estuvo el artista pintando en ese mismo lugar? También hay otros lagos menores con las mismas gaviotas en la frontera India o región del Himalaya.

Mientras me hacía con estos datos, el anticuario se pone en contacto con David para comunicarle la aparición de nuevos lienzos lo que ya nos resulta extraño, pues David adquirió otro con la imagen de Buda.

Hay que señalar que Nicolás Roerich llegó a pintar 36 cuadros en un año, o sea, tres lienzos al mes. ¿No son muchos? Y 500 lienzos en la expedición al Asia Central, lo que sale a una pintura cada 2 ó 3 días, y todo eso en las condiciones climáticas más extremas, lo que resulta cuando menos extraño. Como extraño es ver la misma pintura en distintos museos con más obras Roerich del mundo, a saber el Museo Estatal de Arte Oriental de Moscú, el Centro-Museo Internacional de los Roerich también de Moscú, y el Museo Roerich de Nueva York. En estos museos pude ver repetidos distintos lienzos como la célebre pintura El Cofre Sagrado de Svetoslav Roerich entre otros, que yo recuerde. Alguno será reproducción digo yo, pero no lo pone al lado de la pintura.

El gusto artístico es muy particular, ya se sabe. No hay cosa que más indigne al comisario de una exposición o al dueño de una galería de arte que el oír a alguien farfullar que la obra expuesta es falsa. ¿Y él cómo lo sabe? ¿En qué se basa para afirmar eso? Y más aún si la persona no es una experta en el tema y le importa un bledo el arte. Igualmente bochornoso es que se pague cincuenta o cien millones de euros por una obra de arte. ¿A cuántos niños se les podía dar de comer y vestir en India, África o Tahití? Hay algo vil en el arte, y no sólo en las reproducciones falsas. Así lo siento yo.

Le dije a David que buscara denuncias por falsedad en el mercado de la India. Había que buscar noticias sobre el tema en Calcuta, Bombay, Manali, Bangalore…

¡Ya han aparecido 12 pinturas! Al parecer, el anticuario habla con otros colegas suyos de otras ciudades de India, y le mandan fotos de los hallazgos.

Algo se mueve con celeridad lo cual no dejaba de extrañarnos… ¡12 pinturas con la firma de Nicolás Roerich! Tras ofrecérnoslas a nosotros primero, algunas son compradas en las semanas siguientes por ciudadanos de la propia India.

Al mismo tiempo recibimos de Rusia y de varios expertos, un resultado negativo, siempre a través del examen de las fotografías digitales enviadas. No son de Roerich.

Ante esto, decido que ya es hora de llevar el lienzo a una conocida experta en restauración de Bilbao. Iñigo es el contacto. Llegado el día, visitamos el taller de restauración Petri, Iñigo y yo.

Tras las presentaciones, la restauradora examinó el lienzo y vio que la pintura no estaba craquelada o cuarteada (no necesariamente tiene que estarlo), el óleo no tenía un especial relieve, era romántica –decía. Yo la interrumpí y le dije:

–El lienzo viene de la India, veo que está como envejecido artificialmente con agua de café o algo parecido…

Tras mirar ella detenidamente el lienzo, dijo de ipso facto:

–¡O con agua sucia o con betún de judea! –y añadió–: ¡Es una pintura intencionada! No sé por qué ni por quién, pero la han ensuciado para envejecerla. Como bien dices, lo mismo puede tener 10 que 50 años. Alguien la vendió como antigua sin serlo. ¿Veis? Sólo han ensuciado por detrás y por delante lo que ocupa la pintura, el borde no tanto. Yo misma puedo hacerlo mejor.

–Era lo que queríamos saber. ¿Y se puede limpiar? La temática nos gusta… Enseguida dijo:

–No te lo recomiendo, es mejor dejarla como está, si no parecería un cromo.

–Ya, pero ¿están bien? ¿El que lo hizo es bueno?

–No lo sé, eso está en la apreciación de cada uno. Lo que sí sé es que hay una intención.

Entonces le expliqué que la firma es de un famoso pintor ruso, un artista genial lleno de luz y de trazos muy suaves y etéreos, lo que no corresponde con esta pintura.

–¡Pues ahí está la intención! –dijo ella medio disculpándose por no darnos mejores noticias.

En fin, no hay nada de misterioso entre una pintura buena y otra mala, pensé. Lo malo es cuando entran en juego intereses ocultos, sueños egocéntricos, o vete a saber que. Actos como éste no honran el arte, si es que se hace sólo para conseguir el vil metal. Lo usual en la pintura de Nicolás Roerich es que en los bastidores haya símbolos y números, y si éstos faltan suele haber un sello o un papel pegado tras el lienzo. Donde sí hay dudas es con las pinturas creadas entre 1925 y 1930. Nicolás Roerich era precavido en este sentido, pero aun así se mueve mucho dinero en el mercado del arte, y sobre todo en la autenticación, y si ésta se quiere verificar sin error hay que datar los materiales utilizando la termoluminiscencia. Experiencia y transparencia no van siempre de la mano, por eso hay que emplear la ciencia en estos casos.

Motivo en la pintura de Nicolás Roerich en un vaso de cristal alemán.

Nos fuimos Petri, Iñigo y yo, confirmando lo que ya sabíamos. De hecho había extraído –unos días antes– un pelo de brocha sintético de la parte de atrás del lienzo donde se hallaba pegado. No obstante, un pensamiento orbitaba en nuestras mentes: ¿Qué intención tenía el artista al pintar el lienzo? ¿Era una intención buena o mezquina? Estamos aún ante este fascinante enigma. Mientras tanto, siguen apareciendo nuevos cuadros, algunos con papeles pegados en sus lienzos y autenticados como de N. Roerich, por un valor de 140.000 dólares USA cada uno. Pusimos a David al corriente de lo que nos había dicho la restauradora, y él me escribió diciendo:

–¿A ver si hay una mafia detrás? Volveré a la India y veré qué más descubro.

Estando con mi grupo de Agni-Yoga les recordé que cuando en el año 1936 se cerró el Museo Roerich en el Master Building de Nueva York, y se apropiaron injustamente de algo más de 1.000 pinturas, hubo una alarma entre todos los discípulos de Roerich en el mundo. Había que recuperar y recomprar las pinturas que se habían vendido. Los propios Roerich en la India se pusieron a crear nuevos lienzos para suplir una parte de la pérdida y buscar un beneficio económico para adquirir las que habían sido robadas.

El mismo día llevamos el lienzo enrollado a una tienda de marcos y cuadros para ponerle un nuevo bastidor e impedir así que se deforme. Quien nos atendió dijo que era una pintura oscurecida intencionadamente, ¡otra vez! Cuando fuimos a recogerlo la semana siguiente, le pregunté:

–¿Por qué dijo usted que estaba oscurecida a propósito? Y él contestó enseguida dándonos un dato que nos dejó a Petri y a mí ¡perplejos!:

–Le han dado betún de judea. No es extraño. ¡Muchos artistas lo hacen!

–¿Cómo? –dije yo.

–Sí, muchos lo hacen cuando no les gusta el aspecto crudo y reciente de la obra y por ello la oscurecen. Mire el color blanco de la nieve. Es el que más tarda en oscurecer. Por ello le han dado esta capa. Y por detrás se suele dar cola para preparar el lienzo y fortalecerlo…

¡El pelo blanco que encontré! –pensé.

–No necesariamente lo hacen para falsificar –añadió– sino para preparar el lienzo desde un punto de vista práctico y estético.

Nos mirábamos Petri y yo, al descubrir una nueva posible “bondad” en este extraño y enigmático lienzo…Y no podíamos dejar de sonreír.

En el mes de junio de 2017, y con motivo del 20 Aniversario de la Asociación Darjeeling Agni-Yoga en el 220 Encuentro Agni dedicado a La Energía Psíquica, expondremos al público la obra de este pintor desconocido, obra a la que hemos titulado “El Arquero”. Una pintura que nos ha hecho vivir, sufrir y reformular la visión que teníamos sobre el Arte Roerich –imitado o falsificado– en el mundo. Una cosa sí sabemos: ¡En India aún quedan muchas pinturas ocultas por descubrir!

Leonardo