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Indecoroso y kármico artículo sobre Shamballa


CARTA DIRIGIDA A LOS RESPONSABLES DE LA REVISTA MÁS ALLÁ DE LA CIENCIA.

 Por la presente, queremos manifestar nuestro total desacuerdo y profundo malestar, tras haber leído el artículo “El último secreto de Shamballa”, del autor Álex Muniente, en el número 255 de la revista “Más Allá de la Ciencia”.
 Dicho autor utiliza para ilustrar el artículo varias imágenes que son de nuestra propiedad, y en ningún momento hemos recibido petición alguna para poder publicarlas, y mucho menos con las intenciones que se pretendían como ilustración del escrito. Las imágenes en cuestión son las siguientes:
–         Una fotografía del Jardín del Museo Roerich, que es privada.
–         Una imagen sacada del libro El Corazón de Asia, publicado por nuestra Editorial, y que pertenece al Centro-Museo Internacional de los Roerich (ICR) de Moscú.
–         Una imagen de Helena Roerich, que Leonardo cedió en exclusiva para un artículo anterior de Koldo Aldai, publicado en su revista.
 Si bien es cierto, que junto a cada imagen aparece señalado el copyright de la Fundación ADA Roerich / Museo de la Paz (dato también erróneo ya que somos Asociación ADA Roerich), esto no es motivo suficiente como para justificar el uso indebido de las propias imágenes.
 Menciona también el autor, que nuestra editorial es Ediciones N.R. y también es un error… El nombre correcto es Ediciones S.R.
     Si se actúa con rigor y ética, lo primero que se debe hacer es informar al propietario del copyright de la intención de publicar sus fotografías. Y al mismo tiempo solicitarle autorización para ilustrar un reportaje. No se ha realizado ninguna de estas dos acciones, por lo tanto, no podemos aceptar que se hayan utilizado imágenes de nuestra propiedad, sin contar con el permiso correspondiente, en un artículo que desconocíamos hasta que se ha publicado, y en el que podemos estar en desacuerdo con los comentarios escritos en el mismo (como ocurre en este caso). Estos son unos ejemplos de los comentarios del escrito que no son verdad y que están sacados fuera de contexto:
1)   Los datos que se mencionan sobre el embajador español en Washington Ramón Padilla y Satrústegui. Este dato pertenece a una investigación privada de Leonardo Olazabal, que informó en conferencias, en la radio y en su libro “Semillas Blancas para la Paz”.  El Sr. Padilla no tuvo nunca contacto con los Roerich. Estas afirmaciones son elucubraciones muy graves del autor del reportaje.
2)   Nicolás Roerich no murió en 1948, sino en 1947.
3)   El Pacto Roerich no lo firmaron 35 países sino 21 países.
4)   Señala el autor, que: “Según Leonardo Olazabal, la caja que contenía la piedra iba adornada con el símbolo de la cruz sobre tres llaves de plata”.  Y esto no es verdad.
5)   Igualmente, cuando dice que: “Este curioso objeto mostraba una serie de signos esculpidos en su superficie que podían cambiar de temperatura, densidad, color y peso, dependiendo del lugar donde se encontrase”. Totalmente erróneo.
6)   Comentarios ofensivos como:
“las declaraciones de Roerich se tomaron a broma y cimentaron su fama de personaje estrafalario…”
“Que en la próxima década China y la India se transformen en líderes mundiales y gobiernen de forma despótica al resto de la humanidad…”
Esto es abominable, cuando precisamente Leonardo habla de Chinindia, es decir, de todo lo contrario.
     Y así la mayor parte del texto de este desafortunado artículo. El peor que hemos leído nunca, carente de rigor, y que publicarán luego en sus respectivas webs, la de ustedes y en la de su autor, desinformando y haciendo más mal que bien. ¡Una lástima!
 
     Por todo ello, les pedimos que en el próximo número de su revista saquen una nota aclaratoria, indicando que la Asociación ADA Roerich y el Museo Roerich de España no han dado autorización para publicar fotos de su propiedad en el artículo del Sr. Álex Muniente, y que las afirmaciones expuestas en el mismo son inexactas y sacadas fuera de contexto.
 
     Esperando que entiendan nuestra postura y aclaren en su revista todos los errores cometidos en este artículo, (y muy especialmente en lo relativo al embajador español en Washington), reciban un cordial saludo.
 
     Asociación ADA Roerich

 

La obsesión de Sergei O. Prokofieff y sus consecuencias

El peregrinaje de un discípulo/a ha de ser sobre todo mental.LA OBSESIÓN DE SERGEI O. PROKOFIEFF Y SUS CONSECUENCIAS

En la revista Biosofía, y en su nº 10 que se puede ver en Intenet(*) hay un artículo titulado “Los Roerich, el bolchevismo y los Mahatmas”. Está firmado por Emmanuel Sattva, probablemente un seudónimo, desde el que lanza un artículo despectivo, sucio y desinformativo, basándose en lo que al parecer dijo en su día Rudolf Steiner, y hoy Sergei O. Prokofieff.

Sirviéndose del libro titulado “Oriente a la luz de Occidente”, escrito por Prokofieff, el autor del artículo arremete contra la literatura de H.P. Blavatsky, A.P. Sinnet, y los escritos de Helena Roerich sobre el Agni-Yoga, calificándolos todos de materialistas y luciferinos (?).

El artículo resalta que: Blavatsky fue engañada por ciertos seres supuestamente orientales, cuyo objetivo era atraerle para que reemplazara al Cristo por Lucifer. Y lo mismo dice de Helena Roerich. Considera que este tipo de aventura oculta por parte de Blavatsky y de Helena Roerich, y de tendencias materialistas, es también anticristiana (aquí está la clave), y por lo tanto, detestable desde el punto de vista de Steiner y del propio Sergei O. Prokofieff.

Prokofieff, siguiendo la línea obsesiva de su admirado Rudolf Steiner, cuya fijación mental –al igual que el propio René Guenon y ahora por lo visto la de Prokofieff–, era la de una aversión absoluta hacia la Teosofía y hacia todo lo oriental, en particular lo que proviene de la cultura india y del propio budismo (Algunos de sus antiguos discípulos opinan que esto no es así).

Para ello utiliza un lenguaje muy particular, entre bíblico y seudo-oculto y planetario, muy propio de Steiner. Ellos etiquetan a Blavatsky y a los Roerich, como poseídos por las energías de la octava esfera, es decir, de la antigua luna. La luna es un cuerpo muerto que produce muchas mareas emocionales y mucho espejismo astral. Bien, pero ellos la consideran como inductora de imaginaciones luciféricas y demás males (que por otra parte afectan a toda la humanidad, excepto en los días previos a la luna nueva). Esto es un lenguaje absurdo y caduco, creado para confundir a los estudiantes de la sabiduría eterna, y con ello arrimar la sardina a su ascua, es decir, a su Causa Antroposófica.

Ésta fue siempre la espina que tenía clavada Rudolf Steiner desde que se marchó de la Sociedad Teosófica.

Fundada su escuela, en vez de limitarse a seguir la pauta espiritual de todo discípulo, que consiste en reconocer a los demás discípulos y colaborar con ellos, se dedicó a criticarlos, especialmente si eran de conducta y educación oriental. ¡Extraña obsesión!

Mundo Ardiente”, de la serie Agni-Yoga dice: “Exteriorizar lo mejor del propósito del alma y servir a los que nos rodean de la mejor forma posible llevando luz, belleza y cultura –como dice Nicolás Roerich–, al mundo, porque donde hay Cultura, siempre habrá Paz.”

El propio René Guenon reconoció: “Se requiere la necesidad de comprensión y entendimiento entre esos dos mundos que denominamos Oriente y Occidente, condenados a entenderse, y si no a perecer.”

Hay que respetar el espíritu tradicional de las culturas de Oriente, eso es ser un buen cristiano y no lo contrario, actitud esta última la de casi todos los misioneros en el pasado.

Para Rudolf Steiner y su peculiar lenguaje bíblico, Lucifer y las fuerzas del Ahriman, manipulan y consiguen arrastrar el cerebro humano (?), hacia la octava esfera, es decir hacia el espejismo, llevando a la gente a tener pensamientos materialistas.

Si esto es así, toda la sociedad está bajo esta fuerza luciférica o materialista, sobre todo hoy día, ¿no les parece? Esta visión, cristiana y medieval, no es nueva. Ya se sabe que hay varias líneas de evolución, siendo una de ellas la de –en vez de ir directamente hacia lo espiritual–, alcanzar lo espiritual a través de lo material. Es decir, a través de la ciencia, a través del descubrimiento, a través de la investigación del Cosmos, a través de la física cuántica, la biología, y la neurociencia. Y eso no es malo, es simplemente que estamos en el Kali-Yuga, pero claro, esto es un concepto hindú y…

En el artículo, tal y como lo ha elaborado Emmanuel Sattva, parece ser que Rudolf Steiner (que hizo un notable trabajo en otras áreas como la educación, la agricultura y la salud), habló un 9 de enero de 1912, e igualmente en otra conferencia en Dornach en 1915 (obsérvese ambas fechas), haciendo referencia al movimiento oculto en el siglo XIX, donde arremete de una manera despiadada contra el Agni-Yoga. Algo inaudito, porque el Agni-Yoga no se creó ni en 1912 ni en 1915, sino a partir del año 1924, fecha muy distante de la que menciona el artículo, por lo tanto no se entiende este interés en deformar la verdad.

Además, ¿cómo puede juzgar las Enseñanzas Transhimaláyicas del Agni-Yoga una persona como Steiner, que murió en los primeros meses de 1925, cuando casi aún no se había distribuido la primera edición del Tomo I “Hojas del Jardín de Morya” en 1924? Luego, en 1925 le siguió el II Tomo, y 12 libros más en años sucesivos, hasta formar en los años 50 la serie completa de Agni-Yoga.  Así las cosas, ¿cómo se puede analizar la obra del Agni-Yoga sin conocerla?

Y si lo hace su lugarteniente, o por lo menos así se ha autonombrado el propio Sergei Prokofieff, ¿cómo es posible que llame experimento de investigación científico-espiritual a su trabajo, en particular cuando hace referencia al bolchevismo leninista y los Mahatmas? ¿Qué saben ellos de la historia de los Roerich?

El primero nada, pues murió en 1925. El segundo, Sergei O. Prokofieff, es cuando menos un investigador superficial y sin ningún criterio riguroso.

Hoy día existen diversas fundaciones y museos sobre la herencia de los Roerich, tanto en Rusia como en Norteamérica e India, en donde se vienen celebrando estudios de archivo, y donde se dan conferencias internacionales, además de exposiciones, sobre el legado de cada uno de los miembros de la familia Roerich, y a ellos les remito. Ver Nota (1) al final de este artículo.

Los estudiantes en el Sendero, ya sean teósofos, rosacruces, martinistas, masones, Raja-Agni yoguis, etc, suelen ignorar la cantidad de situaciones difíciles por las que suelen pasar los personajes históricos espirituales. El propio Maestro de Paramahansa Yogananda, envió a éste a Norteamérica para salvar la enseñanza sagrada de India, en una época delicada de total control británico (y lo mismo ocurrió con Swami Vivekananda). Además, ningún Maestro del pasado, que sea un verdadero Iluminado, se ha sustraído al momento político-social que vivía en su época (ver “Geopolítica espiritual de Nicolás Roerich”, por John McCannon:http://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/13617360309054#.UtqKTKWr2lk  Los propios Roerich recibieron información sobre la estrategia de dar una necesidad evolutiva al comunismo que se estaba implantando en Rusia.

El entramado creado por los diferentes gobiernos del mundo, con una red de servicios de inteligencia que escudriñan cualquier cosa que se salga fuera de lo normal, obligaba a gente como los Roerich a jugar al despiste. Todo aquel que viajaba por lugares estratégicos como el Asia Central, tan codiciado por los británicos y otros países, era vigilado. Estar en la piel de los Roerich (o en la de H.P.B., Annie Besant, y otros que lucharon por la libertad de India), sufriendo la sospecha de distintos gobiernos en la época fría de los años 20 y 30, y con la Segunda Guerra Mundial en ciernes, tuvo que ser muy difícil.

Estaba en juego las fichas de distintos gobiernos en el tablero de ajedrez de la geopolítica del mundo. Los Roerich también tenían un Plan. El Plan de crear un “Protocolo Pan-budista” donde se pudieran proteger los tesoros de la cultura, como quedó luego remarcado en el Pacto Roerich por la Paz del 15 de abril de 1935. Pero en este caso consistía en un Plan mucho más ambicioso: Se calibraba si era posible crear una nueva región que iba desde el Altai hasta las fronteras de China, incluyendo Mongolia y Manchuria pidiendo permiso a sus gobernantes. Había que ser muy diplomáticos, ya que los Roerich estaban pidiendo ni más ni menos, que crear una región o protectorado pan-budista, donde se pudieran recoger los tesoros artísticos-literarios de Oriente y crear templos, escuelas y ciudades, donde custodiar este conocimiento shambálico.

La piedra Chintamani sería el motor vibratorio de este impulso cósmico hacia toda la Tierra y hacia toda la Humanidad. Tal Plan, no se podía explicar a cualquiera, y de haberlo conseguido se hubiera salvado la vida de más de 1.500.000 de monjes budistas y chamanes, tanto de Siberia, como de Mongolia y China-Tíbet, que murieron masacrados y asesinados o encarcelados hasta su muerte. Ver libro de la autora Ruth Drayer, titulado “Nicholas & Helena Roerich, The Spiritual Journey of Two Great Artists and Peacemakers” (www.ruthdrayer.com).

Una vez en India, los Roerich mantuvieron varias conversaciones con Annie Besant, acerca del nacionalismo indio. Esto llegó a oídos británicos y supuso un nuevo y soberbio mosqueo para el gobierno que ocupaba el país, desde hacía más de dos siglos.

Así, la persecución y la difamación, -siempre por occidentales- salpicaba a Blavatsky, Annie Besant y los Roerich. De ahí que los estudiantes del mundo tienen que saber que, tras las decisiones y la enseñanza espiritual, muchas veces hay estrategias geopolíticas que se mantienen paralelas al propio descubrimiento espiritual, pero que muchas veces tienen que permanecer veladas por su propia naturaleza, y porque no se entendería. Y éste fue el caso de los Roerich.

 

Ahora imaginemos por un momento un Shangri-La. Una república o región celeste donde se protegiera la cultura y los tesoros de todo el mundo. Donde nunca hubiera guerras, y la humanidad pudiera acudir a sus universidades para recibir educación, información y una cultura de síntesis, que sirvieran para crear un mundo mejor. Claro, esto no interesa (hoy día tampoco, véase los recortes en educación e investigación). Los Roerich se adelantaron en 500 años al intentar llevar a cabo un proyecto de estas características.

Todo estudiante sabe que hay tres líneas de trabajo en el Sendero: El estudio, la meditación y el servicio. El servicio a los demás y a la sociedad. Todos los estudiantes en el Sendero, independientemente de la escuela a la que pertenezcan, -siempre escuelas auténticas, claro está-, pasan por un proceso de reconocimiento de lo que uno es. Obtienen el conocimiento de estructuras y mecanismos que fueron estudiados antes por miles de discípulos en el pasado. Enseñanzas acerca de la mente, de la anatomía sutil del cuerpo humano y su relación con los aspectos más sutiles del universo. En este proceso de trabajo interior, uno se enriquece, y tras este enriquecimiento físico, psíquico y espiritual, se entrega más enriquecido a su sociedad.

En el proceso de trabajo de alineamiento en la meditación, buscamos el contacto con el Yo Superior, con la Conciencia Superior. Tras este contacto viene el contacto con el Plan del Cosmos, con la idea subyacente de lo que podríamos denominar Shámbala, “el lugar donde la Voluntad de Dios o el Logos es conocida”. Al recibir de la fuente original el conocimiento puro, es adaptado y atemperado a la época social en la que se vive, consiguiendo con ello dar un paso más en la evolución de la vida.

Poco a poco pasamos a entender cuál es el mecanismo o fundamento de este juego llamado Lilah por los hindúes, ¡el gran juego de aprendizaje en la escuela de la Tierra!

Muchas de las personalidades y grupos esotéricos de la escena oculta francesa de finales del siglo XIX, y de principios del siglo XX, estaban interesados en las realizaciones políticas. Por ello hay que decir a los estudiantes del Sendero, que era inevitable tener conocimientos y a la vez trabajar por las causas sociales. Eran las dos caras de la moneda.

Se sabe que Annie Besant era una gran activista feminista, y lo mismo Helena Roerich, que influyó positivamente en la madre (y en la esposa) de Franklin D. Roosevelt, la cual daba grandes conferencias en pro de los derechos de la mujer en Norteamérica. Conferencias que estaban animadas por la literatura de los Roerich, entre otros.

Los distintos movimientos ocultistas, martinistas, masónicos, de la aristocracia rusa, francesa e inglesa, formaban parte de una matrix de desarrollo o de liberación política. Estos formaban piezas clave en el gran tablero de ajedrez geopolítico del mundo. A poco que se profundice en la historia del pasado, podemos ver que todos los grandes revolucionarios, magníficos duques, comandantes de ejércitos, ya sean ellos o sus mujeres, pertenecían a escuelas martinistas y de corte esotérico (y no sólo Napoleón y Josefina). O cuando menos, tenían a su alrededor gente influyente que hoy sólo son conocidos si estudiamos sus biografías, en particular en el diccionario esotérico de Zaniah, publicado por Editorial Kier de Argentina, hace varias décadas.

Es conocido el hecho histórico de cómo fue presentado al Zar el famoso Maestro Philippe de Lyon, gran sanador y vidente, con notables conocimientos espirituales. El propio Ossendowski, y tantos otros ocultistas, tenían cada uno sus propios informadores, sus propias conexiones con Oriente. Ya sea de escuelas esotéricas de India o de las tradiciones de Mongolia.

René Guenon se servía de fuentes árabes y musulmanas. El propio Roerich ya había oído hablar de Shámbala a principios del siglo XX. En San Petersburgo había un templo budista al que acudió en varias ocasiones, y dado el grado de despertar que tenía, tuvo que producirle una estimulación particularmente especial. El áura magnética que desprendía Nicolás Roerich, atraía a los intelectuales de su época. Y claro, las diferentes escuelas se lo querían traer a sus filas: Escuelas  martinistas, masónicas, rosacruces, y teosóficas eran las más visibles. Él simpatizaba con todas y a la vez no pertenecía a ninguna de ellas (a pesar de firmar la entrada en algunas de las mismas, como en la Sociedad Teosófica en la época de Annie Besant).

Esta es la característica siempre de un gran Maestro, no quedarse simplemente con los aspectos más físicos de la historia.

Nicolás Roerich era un visionario y un ciudadano del mundo. Consideraba el Altai, y su montaña más elevada, Belukha, un lugar tan sagrado como el Kailash. Un centro magnético, puro, ecológico y espiritual que había que preservar. Los estudiantes modernos de la Sabiduría Eterna o Psicología Esotérica, tienen que saber que siempre (y esto curiosamente no lo dice Prokofieff y el propio Steiner), hubo en el pasado un “pulso entre las fuentes ocultistas espirituales de Oriente y las de Occidente”. Se trataba sobre cuál era la mejor.

Tampoco dicen que la expedición Roerich al Asia Central de 1924-1928 tenía como uno de sus objetivos recoger información de la vida de Jesús (el santo Issá, como se le conocía en las tierras de India) en Cachemira y Ladakh.

Otro punto interesante son los distintos cuadros que tanto Nicolás como su hijo Svetoslav pintaron de Cristo, y cómo también lo mencionan en sus numerosos escritos. En aquella época, en la que Maestros anónimos instruían a Helena, se hablaba del sentido potencial de Asia en el futuro, cosa que ahora se está cumpliendo. Y de una nueva Rusia que podía ser la mejor amiga de América, cosa que también se ha cumplido, en parte claro está. Así las cosas, en este ir y venir de los seres humanos, en el que vivimos tan poco tiempo en la Tierra, los planes de los Maestros son a mucho más largo plazo de lo que nuestros tontos cerebros pueden admitir y comprender. Los estudiantes en el Sendero que se adentran un poco más allá del mundo emocional que los envuelve, tienen que entender que los Maestros de la Humanidad, -como el Maestro M.-, trabajan en la línea del Primer Rayo (Psicología Esotérica). Lo que indica, que son personas muy marciales, muy estrictas, que trabajan fundamentalmente con la política. Así, todo este siglo pasado y el anterior, la mayoría de los ocultistas sobre todo rusos –el ocultista eslavo es uno de los más perfectos para encarnar las nuevas ideas–, y muchos de los personajes que han representado una historia en el pasado, han sido políticos ocultistas.

No era el caso de Nicolás Roerich, que tenía los pies bien firmes en la tierra, pues era ante todo pintor, arqueólogo y un científico metódico. De hecho, en la Rusia bolchevique había un expediente que estaba relacionado con Agartha o Shámbala. En él se recogía toda la información que procediera de investigadores y exploradores de la época, pero dicho expediente acabó semivacío. Las agencias de inteligencia y las fuerzas especiales de los distintos países del mundo, siempre conservan en sus archivos este tipo de investigaciones. Como ya se ha dicho, forma parte del entretejido político y de gobierno, el no descuidar la investigación de todo aquello que se sale fuera de lo normal. Rusia, Mongolia, China-Tíbet, India, Irán, siempre han formado parte de ese eje estratégico que se conoce como Eurasia. Y actualmente también, por los recursos que hay en el subsuelo.

Cuando antiguas profecías de Oriente hablan que “la luz alboreará en el Este”, en ese mismo momento, las escuelas ocultistas de Occidente se remueven en sus asientos. De ahí ese pulso y rivalidad que siempre ha existido entre Oriente y Occidente; ¡más por parte del Occidente cristiano, que por el oriental! Sergei Prokofieff retoma ahora esta cruzada –alejada en el tiempo– y hace una crítica exacerbada hacia todos los occidentales que se han decantado por investigar la cuna de la sabiduría en Oriente, en aparente detrimento de la cultura cristiana. ¡Qué obsesión! Como dice la Enseñanza Agni en el libro Mundo Ardiente… “las obsesiones son muy peligrosas. Comprender que las obsesiones y la irritabilidad, forman parte de esa etapa en el Sendero que debemos de superar y comprender”. Otro aspecto que se olvida a menudo, es todo lo relacionado con La Chintamani, la Piedra Negra, conocida como El Meteorito de Orión, El Tesoro del Mundo, sobre el cual Nicolás Roerich fundamentó toda la Enseñanza del Agni-Yoga. Pero esto no es de dominio público y es tema para otra ocasión. Ver mis videos en YouTube, en el Canal Shangrilaum, o en mi página web.

En cierta manera, el karma del mundo impide que se lleven a cabo las realizaciones más grandes, y esto tiene que ser de un sufrimiento atroz para los seres iluminados que así lo intentan. De hecho, sabemos que el karma del mundo, engulle a sus discípulos en diferentes épocas. A decir de Phillipe Lindsay, “estos servidores sirven con dolor y tensión, con los nervios atormentados, con la cabeza cansada y el corazón enfermo, pero lo hacen sin que los demás lo noten.” Por ello, no se debe invalidar un trabajo así, de esta manera tan superficial, y aparentemente autoritaria, pero que no deja de ser mundanal. Esta actitud tal vez obedece a ese grado de imperfección que tiene el ser humano, o quizás a algo mucho peor, como es la mediocre defensa de todo lo occidental en un mundo globalizado.

Dice Racine: “No hay personas más injustas que los mediocres, ellos siempre creen que la admiración es la herencia de los débiles.” Hay muchas dimensiones en la vida de Roerich. Como pintor, 7.000 lienzos alaban su trabajo. Como poeta, con una prosa tan especial, nos habló de la belleza y de los héroes del pasado. Como escritor, nos mostró sus trabajos científicos como explorador y arqueólogo. Alabó el trabajo teosófico y demostró al mundo con sus descubrimientos, la verdad de muchos de los textos de teosofía acerca de las leyendas de Oriente.

El lema de Roerich fue siempre muy claro: “El conocimiento de la Belleza salvará al mundo”. Lema que recogió de Dostoyevsky.

La característica general del trabajo de Roerich fue siempre su esfuerzo interior hacia la llamada Cultura. Cultura es el culto a Ur. De ahí el término Reino de la Luz, con el que quiere expresar Nicolás Roerich el corazón humano. Posteriormente, tomó la forma de las leyendas de Shámbala, que tanto han atraído en todas las épocas. Y para hacernos una idea de la benevolencia y la cordialidad de los postulados Roerich, habría que leer sus libros como El Reino de la Luz, o su primer volumen Adamán (Firmeza), Altai Himalaya, la Llama en el Cáliz, Shámbala o El Corazón de Asia (publicado aquí), junto con los numerosos escritos que tiene repartidos en los diferentes lugares del mundo, así como en universidades.

Cuando a Nicolás Roerich le preguntaban, en qué país le gustaría vivir, su respuesta no era en la India o en Norteamérica, sino que decía: ¡Ciertamente en el país de la Cultura! Esto era para Roerich una posibilidad inmutable, tarde o temprano se tiene que cumplir, y una necesidad realmente bella para la humanidad. Es por esto que hoy día, lo mismo que entonces (a pesar de la Segunda Guerra Mundial) la familia Roerich atraen a multitud de seguidores. Y su emblema más visible es la Bandera de la Paz, llevada por la Madonna Oriflama (cristiana), en representación de esta cultura invencible. Es de una gran ignorancia y del crimen más atroz, que no se dé la bienvenida a tanta belleza, tanta luz y tanta cordialidad, que nos impulsa hacia el conocimiento que en su esfuerzo mostraron la familia Roerich.

No quiero terminar este escrito sin rendir homenaje a dicha familia, Nicolás, Helena, George y Svetoslav, la más incandescente y lúcida que el mundo ha dado, y cuyo admirable y sublime comportamiento impregnará a las futuras generaciones como lo hace hoy a la mía. Véase en la nota (2) los esclarecedores aforismos recogidos de “Mundo Ardiente”.

Leonardo O. Amaral Director del Museo Bandera de la Paz N. Roerich en España. Presidente de la Asociación ADA Roerich.  

Nota (1): Características históricas y culturales del Nuevo Pensamiento Cósmico La regeneración del pensamiento debe ser afirmado como la base de una mejor época. El pensamiento es un compromiso de éxito, un compromiso de nueva construcción, un compromiso de futuro poderoso. La transformación de la vida es verdaderamente afirmada por la transmutación del pensamiento… L.V. Shaposhnikova, comienza su artículo titulado: “Características históricas y culturales del nuevo pensamiento cósmico”, con esta reflexión perteneciente al Volumen III de “Mundo Ardiente”, para luego añadir un pensamiento de N.K. Roerich: “Las mejores mentes se vuelven hacia los factores de interacción de las fuerzas cósmicas con los destinos de las naciones terrestres”. En este extraordinario artículo, la Sra. Shaposhnikova, Vicepresidenta del Centro-Museo Internacional de los Roerich de Moscú, nos dice que en los siglos XIX y XX se formaron dos tendencias principales de cognición, que llevaban cada una su propio estado: la científica y la extracientífica o metacientífica. Hablar sobre lo científico significa primeramente ciencia empírica materialista con su método experimental de cognición. La así llamada tendencia extra-científica, combina un amplio margen de maneras diferentes de cognición, teniendo sin embargo las características comunes principales. Y a partir de aquí, la Sra. Shaposhnikova desarrolla un trabajo excelente, en el sentido que nos ocupa este artículo, pero que por su extensión no podemos reproducir, aunque sí en cambio pueden leerlo en su página web: http://www.found-helenaroerich.ru/eng/president/bibliography/statia/

El tema Roerich no es algo caduco, o perteneciente sólo al pasado. No, hoy día el ICR, por ejemplo, da apoyo al desarrollo personal, la comprensión y la mejora de las elevadas ideas de Roerich, en torno al humanismo y la paz, así como la percepción y la comprensión de los valores culturales y universales de la humanidad. Unifica los esfuerzos y coordina las actividades de individuos y organizaciones que están orientadas a este estudio y a la conservación y difusión de la herencia única y creativa de la familia Roerich. Igualmente apoya las actividades sobre la realización de la paz, así como refuerza la amistad y los acuerdos en prevención de conflictos religiosos nacionales y sociales, difundiendo las ideas relacionadas con el Pacto Roerich y la Bandera de la Paz. El ICR, entre otros, también establece las tareas de orientar actividades científicas y de investigación, dedicadas al estudio del trabajo creativo, artístico, filosófico, literario y difusor de los trabajos de la familia Roerich. Desarrolla colecciones y procesos científicos, de información, dedicados a los problemas de la cultura y el arte mundial.

Igualmente conserva colecciones privadas y estatales, creando un catálogo completo de las creaciones artísticas y científicas de la familia Roerich. A la vez realiza a nivel internacional, conferencias, congresos, simposios, festivales de música y danza, exposiciones y lecturas, dedicados al trabajo creativo de la familia Roerich y orientados a la educación de los jóvenes. El Centro otorga galardones, premios, medallas y otros reconocimientos e incentivos, para aquellos estudios distinguidos en relación con las ideas de la familia Roerich, desarrollo de los temas Roerich y realización exitosa de los objetivos y asuntos del Centro.

En 1998, Ludmila V. Shaposhnikova izó por primera vez la Bandera de la Paz frente al edificio del Museo en Moscú, tal y como sugiere la Enseñanza de Nicolás Roerich de los años 30, como un signo distintivo para la protección de la herencia cultural del mundo. Ludmila V. Shaposhnikova conoció en 1968 a Svetoslav Roerich, el único miembro vivo de la familia Roerich. Durante más de 20 años, ellos fueron muy buenos amigos.

En 1990, y tras varias visitas anteriores, el Sr. Svetoslav Roerich dejó el legado cultural y artístico de Helena Roerich y de Nicolás Roerich a Rusia, a través de Ludmila V. Shaposhnikova. En una de sus últimas visitas a Bangalore, India, en abril de 1992, Svetoslav dijo a Ludmila V. Shaposhnikova: “No tengas miedo de nada. Ve hacia delante, no mires atrás, todo irá bien. Recuerda, nosotros estamos trabajando para el futuro. No te desilusiones ante los errores temporales. Piensa primero de todo en el futuro”. Y añadió con gratitud: “Te agradezco de cara al futuro, lo que estás haciendo”.

Hoy día, el Museo ICR de Moscú, es el más grande del mundo en el valioso contenido de la herencia de los Roerich, seguido de los Museos de Nueva York, Kullu y Bangalore (India), además del de San Petersburgo, Novosibirsk y ahora Mongolia.

Nota (2): MUNDO ARDIENTE En las Enseñanzas de Agni-Yoga, recogemos hoy unos fragmentos de los tres tomos de “Mundo Ardiente”, escritos entre 1933 y 1935. El Agni-Yoga nos habla del Fuego Cósmico, el Fuego de Shámbala. Se trata de una nueva época que nos está llegando ahora. Esta energía sutil eterna podrá usarla todo el mundo y en cualquier momento. Algo así como los descubrimientos del propio Nicolás Tesla, respecto a la electricidad gratuita y sin cables. Esta novedosa energía nos ayudará a crear un ADN más perfecto, y unos órganos y unos chakras más sensitivos a la evolución de todo nuestro sistema planetario. Esta energía del fuego cósmico se va acercando a la Tierra también, como un impulso del Logos, como un impulso de lo más elevado. Algunos interpretan esto desde un punto de vista astronómico y astrológico, que va a facilitar nuevas condiciones de vida y nuevos aspectos de conciencia en la entera humanidad. Veamos las siguientes iluminadoras palabras:

“Los objetivos, las consecuciones, aunque resulten ser un objetivo ordinario, sin embargo es necesario encontrarle su mayor significado cuando tratamos de hablar especialmente acerca del mundo ardiente. Cualquier difamación provocada contra este Principio Superior, moldea un pesado karma. Firme se sustenta quien se ha consagrado a lo Supremo.” “No se puede acercar a la Jerarquía quien no comprende la propia actividad. Así, para aquellos que no comprenden, la Jerarquía y la propia actividad aparecen como conceptos contradictorios, en tanto que la Jerarquía requiere precisamente el desarrollo de la propia ayuda. Si nosotros no nos ayudamos a nosotros mismos, no podemos entender la sutileza de este fuego.

La propia energía del corazón es un fortalecimiento de la cooperación”.

Otro fragmento que encontramos en “Mundo Ardiente” es: “En un futuro próximo y mediante el desarrollo de la conciencia, la gente cultivará sus cuerpos sutiles para la receptividad de las energías superiores.” Y esto en el 2010 ya se está haciendo en todo el mundo. Es fácil comprender que el hombre bueno es aquél que crea el bien. La creación del bien es el mejoramiento del futuro y de la propia humanidad. No hay nada más bello que el pensamiento creativo, y es este pensamiento creativo el que hay que dirigir hacia todo mal. A muchos les gustaría que se les enseñase acerca de cómo penetrar en este mundo sutil, pero lo que no se preguntan es si están preparados para ello. Primero hay que comprender muchas cosas. Para empezar, dónde radica el límite de la violencia en uno, el grado de silencio, y en el momento adecuado, sea en una hora diurna o matutina, acostumbrarse a los pensamientos más elevados, dejando que lo bello impregne toda nuestra conciencia.

Así ha sido en el Raja-Yoga, como en el Agni-Yoga, que son los senderos del Gran Servicio. Así es el Mundo Ardiente, donde sólo esta preparación puede ayudarnos a sostener el fuego. El Agni-Yoga requiere una especial listeza, una especial inteligencia. No es algo que se pueda manifestar mediante mecanismos físicos, como aparece en otros Yogas. No tiene nada que ver con las leyes físicas, ni con la biología, ni con los órganos.

La esencia del Agni-Yoga está sujeta a las leyes sutiles, que hoy aparecen como inexplicables, pero que en un futuro se reconocerán. Estamos en los finales de los años 40, principios de los 50, y cuántos descubrimientos científicos ya nos hablan de esas inmensas energías. Pero el futuro irá más allá de los protones y neutrones, y comprenderán cada vez más la triunfante energía de la que nosotros hablamos.

El fuego del que hablamos no tolera la coacción, la traición, ni siquiera la vacilación. Por lo tanto, la senda dorada es ordenada. Con el conocimiento del Fuego, podemos cruzar todos los tenebrosos abismos. Observa cómo cualquier objeto volador, cualquier máquina necesita de una forma de fuego para elevarse. Cuánto más es necesaria esta sutil energía para la elevación del espíritu. Y Shámbala es la suprema medida. De la misma manera que los suaves o profundos toques del escultor, no pueden ser descritos con palabras, igualmente sólo un corazón inflamado de luz hace posible que la energía ardiente crezca y funcione.

En este sentido, Fuego es Amor. El sonido, el color, el aroma de las plantas, están entre las manifestaciones del Fuego Ardiente.

Alejaos de los que se enorgullecen del conocimiento muerto y vomitan desde sus lenguas calumnias contra lo supremo. Ellos olvidan que esas calumnias morarán con ellos por siempre. La responsabilidad del corazón despertado, encendido, es grande, y transmite ritmos y corrientes hacia la Jerarquía. Enviar una sonrisa a una celebración espiritual es ofrecer la flor más ardiente del corazón. A nosotros nos tiene que importar la creatividad del pensamiento. Con ello, todas las realizaciones son posibles, siempre mirando al futuro. Rivalidad y reyerta son ya un merecimiento para las tinieblas. La daga más mortal no está en el cinturón, sino en la punta de la lengua. Observad los ojos de los obsesionados, no perded de vista su mirada y comprenderéis. Buscad aquellos que tienen el fuego en el corazón, y colaborad con ellos. La amistad es la base de la vida. La amistad no es una máscara de la traición.

La amistad no es una mueca amable. La amistad debe ser entendida como un sentimiento que viene del corazón, y que está desprovisto de hipocresía. ¿Cómo es posible en el Sendero imaginar la transformación, si uno arrastra estos miasmas venenosos? ¡Purifiquemos los propios pensamientos, liberándolos de las briznas del rencor! Es difícil desenmascarar estas briznas y librarse de ellas, están arraigadas en la conciencia, y uno ha de estar lejos de esa voluntad débil, subordinada a la más miserable hipocresía. Dudar de la evidencia del Mundo Ardiente, significa retener el impulso por conocer. No se trata de que descuides las cosas del mundo. Se trata de ser un experimentado viajero, de poder admirar, de tener la responsabilidad de ver y admirar cuando uno entra en un bello jardín y reconocerlo. La alegría es una sabiduría especial. Aprende a manifestarla y conoce cómo medir el crecimiento de la conciencia, la evolución de ti mismo. El vínculo con la Jerarquía debe ser realizado.

Uno ha de evitar ser un miope en este sentido. Hay que repetir acerca de la enfermedad del planeta; los desiertos y cuanto ocurre son la vergüenza de la humanidad. Quien trata así a la naturaleza, no conoce realmente la morada del espíritu. La propia energía humana está profundamente sumergida en la capa más densa, apenas comienza el hombre a saber acerca del propósito de las palabras, los centros y las energías de su cuerpo sutil, y acerca de las propiedades del Tercer Ojo, y los centros ocultos en la cabeza. La Tierra todavía alberga, y lo seguirá haciendo, a un buen número de ladrones y de crueles moralistas, que no entienden la verdad de las cosas y no quieren que el público en general las vea. Podría pensarse que el ser humano en la Tierra, sería el que más capacidad tiene de evolucionar, por su inteligencia. Pero ocurre un extraño fenómeno, y es que precisamente al rechazar la ética del espíritu, la gente común se ha sumergido en una inercia espiritual. (Y esto ya se decía en los años 50, cuánto más ahora en el 2010).

Parecería –y añade de una manera casi profética– que hasta el clima cambia más rápidamente que la propia conciencia humana. Así, no es de extrañar, que la batalla siga desarrollándose. Verdaderamente, uno debe liberarse del egoísmo y transportar al transfigurado ego hacia el altar de la Luz. Muchos obstáculos se originan en el egoísmo. Recuerda que el mundo sutil y aún más, el Mundo Ardiente, están completamente exentos de estas condiciones. Es aquí cuando el Agni triunfa. Pero para los que estamos sumergidos en el mundo, es difícil imaginar las condiciones de los más elevados. De ahí la necesidad de la creatividad del pensamiento, y del ascenso en dirección de los Seres Supremos. Qué ignorancia e hipocresía hay en la vida de nuestra Tierra, cuando gente aparentemente ilustrada discute la grandeza de Dios, y sin embargo, simultáneamente rebaja sus creaciones. En verdad os digo que el ascenso de cada ser humano, es seguido por el gozo de los nuevos discípulos, de los nuevos compañeros. Y finalmente, lo que podríamos llamar el áspid terrenal de la envidia, se marchita y el pensamiento creativo ya no es impedido más por esas corrientes de malicia. La Enseñanza de la Luz penetra en la vida y es libre. No hace falta agobiar a nadie con ella. La gente mejorará y vendrá por sí misma a este conocimiento cuando lo necesite. En la historia de la humanidad, uno puede ver cómo el espíritu de la gente encuentra su camino hacia la Luz. Y esta luz mora en los sitios puros, en los sitios adecuados, en las Antiguas Escrituras, como en la Biblia, como en el Rig Veda, en el Taoísmo, encontramos conocimientos acerca de estos lugares sagrados, estos tesoros de la Tierra. Aprendamos a encontrarlos, y observemos el poder del Fuego, el poder de su Espíritu. El verdadero conocimiento humano estará siempre en concordancia con la Verdad Una.

Por último, deja que la sagrada imagen de la Bandera de la Paz, de la Chintamani, sea guardada en el corazón, y sirva como impulso para recorrer el Sendero, y lograr la evolución deseada. Lo único que necesitas es alegría y la voluntad de apresurarte a recorrer el Sendero del Espíritu. Los numerosos hombres y mujeres del mundo que siguen la senda del Agni-Yoga, son nutridos por la alegría, el coraje, y la resistencia. Es así como evolucionamos en la senda de la Ardiente Conciencia.

Añadiré también el texto enviado por otro Agni-Yogui (tras leer el artículo en Internet), del libro Jerarquía. Dice así: “Es costumbre pensar que un Arhat es un habitante de las nubes. Los registros del flujo de pensamientos son terribles y grotescos. Verdaderamente, Nosotros, los hermanos de la Humanidad no Nos reconocemos en los conceptos de la humanidad. ¡Las imágenes de Nosotros son tan fantásticas! Nosotros creemos que si la gente adaptara sus fantasías precisamente a la inversa Nuestras Imágenes asumirían una forma verdadera…. Todo toma una nueva proporción. Todo se vuelve improbable. Todo se vuelve sin relación con la realidad. En el camino a los elevados mundos, digamos, ‘¡un Arhat no tiene límites en todas las manifestaciones.’ Un Arhat actúa llevando el poder del Magneto Cósmico en su corazón!” Pero veamos como esta imagen está expresada por la Elevada conciencia. “El corazón de un Arhat es como el corazón del Cosmos. El corazón de un Arhat es como el fuego del Sol. La eternidad y el movimiento del Cosmos llenan el corazón del Arhat. Maitreya está llegando radiante, con todos los fuegos. Su corazón está encendido por la compasión y menesterosa humanidad. Su corazón está encendido por la afirmación de las nuevas Alianzas.” “Entre la gente existe la idea de los Arhats entumecidos y pobres yoguis alimentan la imaginación de los hombres con sus propias imágenes. Pero cuando la humanidad se de cuenta que el Arhat es la más elevada manifestación de la Materia Lúcida, entenderá que no hay diferencia entre la Materia Lúcida, que emite Luz y la materia de amor que envuelve todo con Luz. La humanidad otorga al Arhat una imagen austera, pero la materia Lúcida irradia amor…. ¿Cuándo será posible iluminar al hombre con Nuestra Imagen?” “Con dificultad la mente se da cuenta de la pureza de las elevadas esferas. ¡A aquél que sabe del camino Nuestro, digamos, ‘Camina por el camino del amor. Camina por el camino del trabajo. Camina por el camino del escudo de la fe!’ ¡A aquél que ha encontrado Nuestra Imagen en su corazón, Le diremos, ‘Camina por la vía del corazón y el Cáliz confirmará el camino!’ ¡A aquél que piensa que ha obtenido el camino a través de la vanidad, Nosotros le decimos, ‘Márchate y aprende del espíritu que conoce la consumación.’ La vanidad detiene todo progreso.” “Toda la creación está contenida en la llamada del corazón. Toda la extensión del cósmico está impregnada con un llamado y el corazón del Cosmos y el corazón del Arhat contiene una combinación de fuegos cósmicos… El corazón de Nuestra Hermandad salvaguarda el camino hacia el Bien Común para la humanidad.”

(*)  http://www.revistabiosofia.com/index.php?option=com_content&task=view&id=218&Itemid=46  

Nueva York, la materialización de un viaje

 

 

El Kailas está en tu interior.Nueva York, la materialización de un viaje.

Iñigo Sarriugarte
(Profesor de Historia del Arte de la UPV/EHU)

Leonardo y Petri conocen desde hace más de treinta años las enseñanzas del Agni Yoga, junto con la excelsa y extensa obra del pintor ruso Nicolás Roerich y las distintas actividades que se han podido realizar a nivel internacional en torno a la Bandera de la Paz. Igualmente, ambos han mantenido estrechos lazos con el Museo Roerich de Nueva York, recibiendo noticias e información de este importante centro.
Quizás, esto último no diga nada a muchos, pero nos muestra más de lo que se piensa de ambas personas, ya que todo esto ha sido posible gracias a un férreo afán de búsqueda espiritual, que no ha sido facilitado precisamente por vivir en una ciudad como Bilbao, donde la información sobre escuelas, enseñanzas y actividades espirituales más punteras del mundo no llegaba siempre de una manera tan fluida, como lo podía hacer a Madrid y Barcelona y que decir a otras ciudades europeas. No obstante, “el que quiere encontrar, encuentra” y esto mismo es lo que ha sucedido con la actitud pionera y permeable de esta pareja de buscadores espirituales. A su vez, Leonardo ha sido un faro de emisión de toda esta red de luz espiritual (silenciosa, sin ruido, sobre todo en el País Vasco, y que se inició en los años 70), ya que su búsqueda siempre ha sido compartida con sus más directos colaboradores y compañeros.
Uno de sus sueños más antiguos siempre había sido conocer in situ el Museo Roerich de Nueva York, pero siempre se fue retrasando dicho proyecto por otros que requerían de una mayor premura de realización. Aunque Leonardo en sus diferentes recorridos por India, Rusia, China, Gran Bretaña, Italia y Francia, ha ido recogiendo los legados espirituales más importantes, siempre quedaba un pequeño resquicio sin poder ser cubierto. Finalmente, este vacío ha sido solapado con la materialización de un viaje profundamente anhelado.
Como todos los viajes realizados por Leonardo y Petri, estos requieren de un largo periodo de gestación, siendo su materialización el resultado de una serie de causas y efectos, en definitiva, se trata de completar un complicado rompecabezas, que finalmente siempre muestra un sorprendente resultado. Para llegar a este último paso, muchos meses antes, Leonardo mantuvo una correspondencia intensa, no sólo en volumen, sino en contenidos, especialmente con la escritora y numeróloga norteamericana Ruth Drayer, así como con el propio Daniel Entin, Director del Museo Roerich de Nueva York.
El año 2009 ha supuesto la fecha culminante de una aspiración, que lleva latente más de treinta años y que, a pesar de su tardanza en su consecución, ha sido correspondida con impensables vivencias espirituales. Un 13 de agosto del año 2009 se inicia este viaje, desde Bilbao hacia Nueva York, vía Frankfurt, un trayecto que como todos los transoceánicos son largos, tediosos y ponen a prueba nuestras fuerzas físicas, pero la ilusión de llegar cuanto antes al destino nos permitió superar cualquier contratiempo físico.
Si los primeros días fueron una toma de contacto, un reconocimiento in situ de la propia metrópolis, que obviamente sorprende a cualquier visitante por su fastuosidad arquitectónica, el bullicio incesante de sus avenidas, el incesante tráfico amarillo y todo aquello que tantas veces habíamos visto desde la pantalla y ahora lo teníamos físicamente ante nosotros, rápidamente se dio paso hacia el verdadero viaje espiritual, que había motivado dicho desplazamiento.
La expectación generada, a la hora de llegar a un lugar que tantas veces se había visto en fotografías y vídeos, era inmensa y ahora se hacía posible. Mediante un taxi, cruzando Central Park y en paralelo al Museo de Ciencias Naturales, nos acercamos al Museo Roerich con su placa de entrada y la imagen de las tres esferas dentro de un círculo mayor, una emoción que ya predecía lo que iba a suceder en su interior.
En el hall de entrada del museo, pudimos finalmente estrechar las manos de Daniel Entin, un hombre lleno de bondad y ternura. Este primer instante caló hondamente en nuestro interior. Igualmente, en ese primer momento, conocimos a Aida, uno de los miembros activos del museo, encargada de diversas funciones, como el control de entrada, taquillaje, etc. Junto a Aida, se encontraba la persona que iba a realizar las funciones de traducción. Rápidamente, se entretejieron miradas de afecto y respeto, así como la necesidad de intercambiar impresiones y mantener conversaciones, que pudiera tratar aquellas cuestiones que tan difícil se hacen por carta. Junto a nuestros amigos, se encontraba también para darnos la bienvenida Ruth Drayer, escritora del libro “Nicolás & Helena Roerich. El viaje espiritual de dos grandes artistas y pacifistas”, quien había abierto numerosas puertas para que pudiéramos llegar directamente a Daniel Entin. No sólo conocía a Daniel desde hace mucho tiempo, sino que había pasado largas temporadas en el museo, investigando en sus cuantiosos e interesantes fondos, para la realización de su libro.
Día tras día, se fotografiaba y documentaba la excelente colección pictórica y objetual, que se encuentra expuesta en las salas del museo, para posteriormente adentrarnos de una manera más calmada y asentada en coloquios de fuerte calado espiritual, donde se abordaban todas aquellas temáticas que Leonardo había investigado durante décadas y que necesitaban ser corroboradas sólo por personas con altos conocimientos y que las hubieran vivido de manera cercana. Daniel con gran lucidez mental contestaba las cuestiones planteadas, siendo sorprendido en numerosas ocasiones por el conocimiento que se requería para desarrollar los contenidos de dichas preguntas. Leonardo hacía silencios con las respuestas de Daniel. Éste se involucró con gran interés en dichas conversaciones, las cuales son difícilmente repetibles en su integridad mediante un texto escrito, ya que todas ellas se manifestaban con una especial evocación de carácter interno. Estos coloquios se alargaban durante toda la tarde, siendo temporalmente aparcados para acercarnos a uno de los numerosos restaurantes de cocina internacional (como la hindú), que afluían en torno al Museo. La cena se alternaba entre la degustación de los diversos sabores del mundo con nuevos temas, que constantemente afluían entre los presentes.
Dentro de esta cadena de causas y efectos, Daniel Entin nos facilitó el encuentro con Mildred Speiser, historiadora del Master Building. Esta mujer de edad avanzada, pero ávida en conocimientos históricos y arquitectónicos, nos recibió en su apartamento, donde nos dio todo tipo de pormenores sobre el edificio, llegando a su momento más entrañable cuando nos acompañó al lugar especial, donde se reunía Nicolás Roerich con sus discípulos para la realización de la meditación. El recorrido por el edificio fue un interesante ejercicio comparativo para nuestra mente, entre aquello que había conocido por fotografía y la fortuna de verlo in situ.
No puedo olvidar el inesperado instante en el que Daniel Entin tuvo un reconocimiento honorífico con Leonardo al hacerle entrega de varios presentes conmemorativos de hondo valor simbólico y antiguo. De hecho, todos los que hemos tomado parte en este viaje, hemos recibido unas “vivencias-regalo” de gran trasfondo espiritual.
Son numerosos los aspectos que quedan en el tintero, debido a la imposibilidad física de alargar más estas líneas, pero también resulta difícil redactar todas las vivencias y experiencias sentidas en este viaje, ya que son pertenencia de nuestro más íntimo ser. El retorno de Nueva York ha sido únicamente físico, ya que una gran parte de nuestro más profundo interior ha quedado para siempre anclado y fuertemente unido a este Museo, a Daniel y a los diferentes amigos que pudimos abrazar, siendo su recuerdo una necesidad diaria.

 

Misterio Ezkutuen Argia Nicolas Roerich en pinturan

leoMisterio Ezkutuen Argia Nicolas Roerich en pinturan Edozein kreazio artistiko dinamo bat da, goratzen den energia infinituz blai dagoena. Edozein kreazio artistiko dinamo bat da, goratzen den energia infinituz blai dagoena, eta benetako poztasuna sortzen duena. Egiazki, hori konparatiboa da. Kreazio batzuek energia primario horri eusten diote ordu betez eta beste batzuek, berriz, betirako; horixe ez da errelatibitatea. (Nikolas Roerich).

1914an, Errusiako artista batek, Nikolas Roerich delakoak, nazioarteko hitzarmen bat egiteko proposatu zuen gerrateetan ondasun kulturalak zaintzeko. Zoritxarrez, haren ekimena bazterrean utzirik geratu zen Lehen Mundu Gerra antolatzen ari ziren nazioen jarrera beligerantearengatik.

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Misterio ezkutuen Argia Nicolas Roerich-en pinturan

Foto N.R por Leo 250MISTERIO EZKUTUEN ARGIA NICOLAS ROERICH-EN PINTURAN
“Edozein kreazio artistiko dinamo bat da, goratzen den energia infinituz blai dagoena,

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