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Conferencia de prensa en el Museo Nicolás Roerich del ICR celebrada el 9 de marzo

Alexander Stetsenko: Estimados compañeros y periodistas. En nombre de la administración del Centro Internacional de los Roerich, Museo No Gubernamental que lleva el nombre de Nicolás Roerich y de todo el personal del Centro, quisiera darles la bienvenida a nuestro Museo. Estamos empezando la rueda de prensa. Teniendo en cuenta que en la actualidad no hay ningún portavoz en el ICR, nos encontramos mis colegas y yo, Vicepresidente del Centro Internacional de los Roerich Alexander Stetsenko, Directora General Interina del Museo Natalia Cherkashina, Primer Subdirector General del Museo Pavel Juravikhin, Miembro de la Junta del Centro Internacional de los Roerich Tatiana Ivanova. No voy a presentar a aquellos que prometieron venir hasta que no estén aquí.

Lo que pasó ayer y anteayer. En nuestra opinión, el 7 de marzo, desde las 9.40 hasta las 5.00 horas del 8 de marzo, fue una confiscación armada de la finca de los Lopoukhins y del Museo de Nicolás Roerich, llevado a cabo por las autoridades inspectoras y representantes del Ministerio de Cultura con el pretexto de realizar acciones de investigación relacionadas con el caso penal del “Master Bank”. Teniendo en cuenta todas las circunstancias y cómo se hizo todo, voy a contarlo, mientras mis colegas van añadiendo algunos detalles. Creo que tengo todo el derecho a decir lo que acabo de decir: el Museo situado en el centro de la capital, no muy lejos del Kremlin, fue tomado. Esto ha golpeado seriamente la imagen de nuestra Patria y de la Cultura en general. Un autor ha publicado recientemente un artículo en su blog titulado “El 7 de marzo es un día oscuro para la cultura rusa”…/…

Llega a la conferencia de prensa el Sr. Anatoli Kárpov (maestro mundial de ajedrez).

…/… presentamos al Sr. Anatoli Kárpov, Presidente del Patronato de nuestro Museo, que es un viejo amigo, que también estuvo en los orígenes de la creación del Museo No Gubernamental; él tuvo contacto con Svetoslav Roerich muchas veces y conoce sus deseos y testamentos. Le agradecemos mucho por venir a nuestra conferencia de prensa a pesar de estar muy ocupado. ¿Le damos la palabra a pesar de tener poco tiempo? Muy bien, gracias Sr. Karpov.

Bueno, tengo que repetir algunas cosas para el Sr. Karpov. A las 9:40 horas, representantes del Comité de Investigación, miembros del Departamento de Delitos Económicos del Ministerio del Interior, representantes del Ministerio de Cultura y miembros armados del OMON, apareciendo enmascarados entraron en el espacio del Museo echando a los guardias; se negaron a esperarme como vicepresidente. Comenzaron a romper la puerta del Museo usando un martillo.

Es un museo donde en cada salón (hay once de ellos) hay valores culturales, patrimonio nacional de Rusia. Durante la investigación, el personal del museo está obligado a presentarse. Debéis entender que no dejaron entrar ni al Director Adjunto del Museo ni a los conservadores. Dejaron solamente a un representante del servicio de mantenimiento del ICR, que estaba sentado en la esquina, mientras dominaban todo. ¿Lo entendéis? ¡Fue escandaloso! No presentaron ningún documento y no informaron a nadie sobre los derechos que tenían. Ya he dicho que me llamó el abogado del Centro Internacional de los Roerich y otros abogados estaban en el camino, que sólo tenían que esperar un poco. Nadie esperó.

Cuando llegué al Centro, alrededor de las 10.20 de la mañana, no querían dejarme entrar. Me dejaron entrar cuando se dieron cuenta de que yo era el Vicepresidente. Un inspector se acercó a mí. Y lo primero que vi fue a un miembro del OMON con un hacha, caminando por la parte del quinto edificio. Habían estado rompiendo y cortando las cerraduras de nuestras instalaciones y almacenes.

Al principio me estaban hablando de una manera muy descarada. Me presenté y le dije que nuestro abogado vendría pronto. Incluso comenzaron a tratarme con una familiaridad no deseada, mientras pedían que leyera la orden de registro. Les pedí que esperaran algún tiempo: “nuestro abogado viene y luego vamos a hablar”. Después nuestra abogada Anna Razumovskaya llegó, empezó a familiarizarse con los documentos, nos llevaron a una de las habitaciones del ala, donde no hay sillas y sólo una mesa muy pequeña. Les dije “¿Por qué nos lleváis allí? Tengo mi propia oficina aquí, tenemos la sala Vorontsov, y hay suficiente espacio para todos, tendremos la oportunidad de ver todo.” Se negaron. Ellos intencionadamente no nos dejaron entrar en el Museo.

Mientras Anna Razumovskaya estaba leyendo la orden de registro, expresamos todos nuestros comentarios e indignación debido a esta actitud tan grosera hacia el personal del Centro, donde el 70-80% son mujeres. ¡Y todo esto sucede en la víspera del 8 de marzo! Sólo unas 3 horas más tarde nos dejaron entrar en el Museo. Vi que no había conservadores en ninguna de las salas del museo. Les dije: “Dejad entrar a los conservadores, es necesario traerlos aquí, ¿por qué me mandáis aquí?” Ellos dijeron “tenemos el derecho”. La indignación no tenía fronteras. Invitaron a Natalia Cherkashina, hablaron con ella y no la dejaron quedarse. Sólo a un encargado del museo, que no tenía competencias, se le permitió quedarse, especialmente para estar sin el apoyo de nuestro abogado. Fuimos llevados del Museo al edificio administrativo, donde la búsqueda estaba en proceso. ‘Señor. Stetsenko, síganos, vamos a examinar sus oficinas. Nos hicieron salir de los pasillos e hicieron que el representante del servicio de guardia firmara la búsqueda y el registro de incautación. Es obvio, que no sabía lo que era necesario escribir, no sabía que era necesario señalar todas las violaciones, todas las observaciones, ¿no? Además, cuando nuestro abogado le pidió que esperara, simplemente se le impidió el paso.

Creo que los colegas podrán agregar algo. No sabía, lo que los inspectores estaban buscando. Resultó que había siete grupos y para cada grupo eligieron un representante de nuestra organización, que debía estar presente durante la búsqueda de ciertas habitaciones. Estábamos en el ala, cuando me preguntaron “¿quién será el representante? Es necesario realizar una búsqueda en todas las habitaciones”. Les dije: ‘Esperen, es el departamento de cuentas, necesitamos a su representante, y necesitamos al contable principal, ya que los documentos se guardan aquí”. Dijeron que no. No dejaron entrar a nadie. Tuve que nombrar como representantes durante la búsqueda al personal bloqueado en las escaleras.

Duró hasta la hora del almuerzo. Es necesario repetir que no hubo representantes de nuestra organización en el Museo. Alrededor de 15 miembros del Comité de Investigaciones y el Departamento de Delitos Económicos del Ministerio del Interior permanecieron en esta sala. Todas las entradas estaban custodiadas por miembros del OMON. Se llevaron mi teléfono varias veces y no me dejaron hacer o recibir llamadas telefónicas. Me dijeron que no saliera y que permaneciera allí, restringiendo todos mis movimientos. Afortunadamente, me las arreglé para salir y dar una breve entrevista, ya que los periodistas ya se habían acercado a la valla, porque nadie les permitía entrar.

Al mismo tiempo, el Consejero del Ministro de Cultura Konstantin Rybak y el Sr. Mkrtychev estaban aquí. Por alguna razón nos los presentaron como expertos. Y aún lo más interesante: el experto Dmitry Popov, invitado desde el Museo Roerich de Nueva York. Caminaban por los pasillos apuntando las pinturas: “Bueno, estamos tomando esta pintura”. Y todo ya estaba lleno. Les pregunté cómo habían empaquetado los cuadros sin nosotros y cómo podríamos saber los valores materiales que se habían sacado. Ellos respondieron que habían pintado marcas. Sabéis, fue una indignación sin fin.

Ellos dijeron ‘Sr. Stetsenko, va a estar retenido”. Me acusaron de grosería, etc. Incluso ahora estoy lleno de emociones de arbitrariedad, que tuvo lugar aquí. No voy a entrar en detalles sobre lo que estaba sucediendo en otras oficinas. Los inspectores que realizaban la búsqueda en la parte administrativa de los edificios fueron tranquilos y educados. Nuestro abogado y yo abrimos las cajas fuertes y mostramos los documentos. Se familiarizaron con todos ellos, pidieron que se copiaran algunos documentos y lo hicimos. En otras palabras, había una comunicación adecuada.

Todo esto ocurrió antes de las 3 de la tarde. La inspectora Sra. Zaytseva, que guió el proceso, si no me equivoco, me pidió que subiera. Es investigadora criminal del caso del “Master Bank”. Ella dijo “Sr. Stetsenko, ¿por qué está usted?”, mientras veía que por alguna razón ella cogía documentos originales sobre la donación de pinturas de Nicolás Roerich al Centro Internacional de los Roerich de 2002, etc. Me preguntó por qué no habíamos presentado estos documentos durante las investigaciones sobre el caso criminal del “Master Bank” (fue en 2014). Dije que si no me equivocaba, era posible encontrar estos documentos; en ese momento ya nos habían presentado una orden de registro donde se había escrito que la búsqueda se realizaba sobre la base de cierta causa penal dentro de los plazos, 2011-2013 y presentamos todos los documentos al inspector, mientras que ese día ella nos estaba mostrando documentos de 2002, 2003.

Me dijo que habíamos comprado estas pinturas ilegalmente, gastando fondos robados. Le contesté: “¿Alguien ha demostrado que esos fondos eran robados? La investigación está en curso”. Repitió que todo era comprado con dinero robado. Me preguntaba si había una sentencia judicial. Los documentos estaban fechados en 2002, 2003 y 2005, mientras que la licencia de “Master Bank” fue revocada en 2013. Sé que, según los investigadores, un préstamo dado a alguien para comprar las pinturas no ha sido reembolsado.

La mayoría de las pinturas fueron compradas en el Museo de Nueva York, que era quien las vendía, y algunas de las pinturas (nueve pinturas de Svetoslav Roerich) fueron donadas por Boris Bulochnik al Museo en octubre. Presentamos todos los contratos y documentos, ya que en 2014 la investigación se interesó sólo en estos nueve cuadros. Dijeron que “teniendo en cuenta la situación, y como no podemos verificarlo, además con la investigación criminal en curso, confiscamos las pinturas y las dejamos en el Museo para su almacenamiento”. Nos avisaron acerca de nueve pinturas. Y cuando me informaron de la búsqueda y de la incautación, pensé que iban a apoderarse de estas nueve pinturas. Bueno, pensé que los inspectores tenían derecho a hacerlo, uno nunca sabe cuál es la evidencia material. Pero cuando vi que otras pinturas también habían sido incautadas, oh, claro …

Por lo tanto, le hice saber esto a la Sra. Zaytseva, pero me dijo que también iban a aprovechar otras pinturas. Nuestro abogado se acercó y le pidió que volviera a leer la orden de búsqueda y de embargo. Se mencionó el caso penal y los plazos que comprende el período de 2010 a 2013. Podríamos de alguna manera haber imaginado que los inspectores estaban interesados ??en estos mismos períodos y donaciones del Sr. Bulochnik. Sin embargo, usted está intentando aprovechar otras pinturas también. El inspector respondió “sí, creo que están relacionadas con él. Se adquirieron ilegalmente”. ¿Por qué motivos?

El caso de Boris Bulochnik es un tema aparte. Lo mencionaré si hay preguntas. Además, quisiera dejarlo claro. Las relaciones de ICR y el “Master Bank” consistían sólo en un tipo de relaciones: nuestras organizaciones tenían allí sus cuentas bancarias oficiales, que también desaparecieron después de que se revocó la licencia del banco. La Fiscalía estaba interesada en nuestras relaciones, mientras que no existían más conexiones con el “Master Bank”.

Nuestro representante legal y el abogado fueron los testigos, y nosotros, desde mi punto de vista, dirigimos toda esta situación como pudimos. Expresamos nuestro disgusto. Esperamos. Y la segunda ronda de incautación duró hasta las 5 de la mañana. Aquí personalmente vi al Sr. Mkrtychev y al Sr. Rybak, mientras el personal del Museo llevaba los artículos dentro y fuera, empaquetándolos… “Así que descuelgan éste y éste… ¡Qué lástima! Ellos no tienen la pintura original de Nicolás Roerich aquí, no necesitamos esto” – estas son las palabras del Subdirector de SMOA Sr. Mkrtychev. Le dije: ‘Bueno, por supuesto que no lo necesitan”.

Repito una vez más: en mi opinión, esto fue iniciado sólo por el Ministerio de Cultura, bajo cobertura de investigación penal sobre el caso del “Master Bank”. El personal estuvo bloqueado hasta las 5 de la mañana. Nadie estaba interesado si el personal fuera alimentado, si se sentían bien. Tal vez pasaron la noche en sillas. Era 8 de marzo, sabes a lo que me refiero. Sin embargo, llegó un coche con pizzas, sándwiches y agua para los inspectores. No hay duda de que es indignante.

Me gustaría resumir. ¿Por qué sucedió todo esto? Sabéis, no es un secreto. Hay mucha información en nuestros sitios web. El Centro Internacional de los Roerich y su Museo no gubernamental han llevado a cabo una amplia actividad cultural encaminada a promover el patrimonio cultural de los Roerich durante más de 25 años. Nuestra líder Lyudmila Shaposhnikova, que era la persona de confianza de Svetoslav Roerich, Directora General del Museo, que prácticamente creó toda esta belleza, renovó la finca, fue premiada por el Estado varias veces por su actividad desinteresada. Se le concedió dos veces bajo decreto presidencial, primero la Orden de la Amistad y en 2011 la Orden de Servicio Clase IV a la Patria.

El ICR recibió premios por la restauración científica de este monumento, donde se encuentra ahora, además varias veces. Hay documentos que muestran el estado del edificio en el momento de su traslado con nosotros. Estaba completamente en ruinas.

Solíamos mantener relaciones comerciales normales con todos los Ministros de Cultura. Hubo algunos desacuerdos sobre ciertas cuestiones, pero resolvimos los problemas de manera civilizada, lo que generalmente debe ser aceptado. Y nunca ha habido tal arbitrariedad similar a la que se inició con el nombramiento del Ministro de Cultura Vladimir Medinsky y el Primer Viceministro Aristarkhov. Desde su nombramiento en 2013, comenzó la tensión, que todavía continúa. No voy a entrar en detalles, me limitaré a recordar algunos hechos y comparar algunos de ellos. Ya hemos mencionado muchos. No existe un fundamento jurídico para la incautación del patrimonio de los Roerich; por ejemplo, se puede presentar una acción en auto de reivindicación.

Si el Ministerio de Cultura piensa que estamos manteniendo ilegalmente la propiedad. Sin embargo, nadie ha presentado tal acción. ¿Cómo pueden presentar una acción? ¿Cómo demostrará el Ministerio de Cultura su derecho a heredar la propiedad, que nos fue donada por su propietario Svetoslav Roerich? No hay manera de hacerlo. En 2015 intentó que la Fiscalía General y la Fiscalía de Khamovniky se apropiaran del patrimonio que se dirigía a la corte. Sin embargo, no lo hicieron, ya que los miembros de la Fiscalía fueron lo suficientemente inteligentes como para no hacerlo. ¿Qué hizo entonces el Ministerio de Cultura? Comenzó a desacreditar la actividad de nuestra organización.

Mientras que en 2015 sólo hubo cinco inspecciones no programadas y dos procedimientos judiciales, en 2016 hubo 17 inspecciones no programadas y 13 procedimientos judiciales. ¿Podéis encontrar otra arbitrariedad similar en Rusia? Creo que ni siquiera hay una organización comercial que pueda ser tratada de esta manera.

Nuestro Primer Ministro ha repetido muchas veces “¡Dejen de demonizar a los negocios!” Y nuestra organización además es una organización no gubernamental. No se puede imaginar cuántas cartas enviamos al Primer Ministro. No sólo yo, sino también el presidente de nuestra organización Yuri Temirkanov (esta excepcional persona que no temía ser nuestro presidente mientras la organización se enfrenta a los tiempos más difíciles, lo que debe ser mencionado). Escribió las cartas, pero esto no dio lugar a nada. Además, el Ministerio de Cultura trató de hacer que todos pensaran que éramos una organización extremista.

Todas las inspecciones se iniciaron por telegramas y cartas gubernamentales, tengo un gran número de ellas y puedo incluso mostrarlas, todas ellas están firmadas por el Primer Viceministro de Cultura Sr. Aristarkhov. A petición del Ministerio de Cultura, el Ministerio de Justicia llevó a cabo una inspección para comprobar si éramos una organización extremista. Había un documento correspondiente, no se nos reconoció como una organización extremista, pero hubo algunos errores técnicos, que ya hemos corregido. Entonces el Ministerio de Cultura empezó a acusarnos de extremismo dirigiendo quejas y calumnias a la Fiscalía. Iniciaron inspecciones llevadas a cabo por diferentes autoridades inspectoras, entre ellas la Fiscalía General y la MIA. El Sr. Aristarkhov incluso envió un telegrama al Viceministro de Asuntos Internos pidiendo que se llevara a cabo una inspección del ICR, ya que, según el Sr. Aristarkhov, había algunos extranjeros ucranianos ilegales.

Además, el Sr. Aristarkhov envió telegramas al Servicio Federal para la Supervisión Ambiental, Tecnológica y Nuclear, ya que, según él, aparentemente habían contenedores explosivos dentro de los terrenos del ICR, los cuales eran peligrosos para el monumento. Hubo una inspección, todo estaba controlado, y además tenemos uno de los mejores sistemas de extinción de incendios de los museos de Moscú. El Sr. Aristarkhov también dirigió cartas al Viceministro de Asuntos Interiores, Sr. Vanichkin, pidiendo que inspeccionara al ICR y a su Directora Lyudmila Shaposhnikova por actividades ilegales. La carta contenía calumnias sobre el ICR y su Directora Lyudmila Shaposhnikova, y lo voy a decir con mis propias palabras, ya que decían que el ICR estaba entrenando a rebeldes ya preparados para reunirse en la Plaza Roja con cócteles molotov. ¿Pueden imaginárselo? Resulta alucinante.

Queridos medios de comunicación, hemos estado enfrentando esta terrible situación desde hace 4 años. Inspecciones sin fin, procedimientos judiciales desde la muerte de Lyudmila Shaposhnikova y Evgeni Primakov, que era nuestro viejo amigo y miembro de nuestro Consejo de Administración. Por supuesto, ya ha habido algunas acciones en contra de nosotros, pero ninguna ha tratado de acusar a la organización de una manera tan mala e impudente, tratando de destruirla…/…

…/… Toma la palabra el ajedrecista mundialmente conocido el Sr. Anatoli Kárpov (aplausos en la sala).

Ahora, voy a comentar un poco, y ustedes harán preguntas. Bueno, ya saben, sólo quería recordarles que todo el legado pasó a Rusia bajo la voluntad de Svetoslav Roerich. Durante su vida entabló conversaciones para traer el legado a Rusia, por ese tiempo la Unión Soviética. Svetoslav Nikolaevich se reunió con Gorbachov. En ese momento Gorbachov era el Presidente de la Unión Soviética y, por lo tanto, se llegó a un acuerdo sobre el hecho de que el legado volvería a la Unión Soviética, que es como debía ser.

¿Cómo me metí en este proceso? Svetoslav Roerich, al reunirse con Gorbachov, pidió una reunión con la dirección del Fondo Soviético para la Paz. Y cuando nos conocimos, dijo que le gustaría que fuera un museo público, no un museo estatal, cuando el legado regresara, y que le gustaría tener no sólo una administración política como garante, sino también una de las organizaciones públicas más grandes. Entonces el Fondo Soviético para la Paz tenía recursos financieros considerables. Y así, se llegó a un acuerdo, que fue aprobado por la Junta del Fondo Soviético para la Paz, y luego por una conferencia. Y todas las primeras acciones, incluida la transferencia del legado, se llevaron a cabo a expensas del Fondo de Paz Soviético, y luego, más tarde, de la Asociación Internacional de Fondos para la Paz.

Cuando me encontré con Svetoslav Roerich, comprendí, y él dijo repetidamente que no transfería el legado al estado, sino a Rusia, pero estaba seguro de que la organización pública estaría atenta al legado. Y, usted sabe que esperaba y confiaba en las fuerzas sociales.

Por supuesto, hubo algunos problemas. No tuvimos este edificio, nos lo dieron en muy mal estado. Ustedes pueden ver allí, tenemos fotos y pueden ver el estado original de la propiedad de Lopukhins y en qué condición está ahora. Esta es una parte central, una parte del museo, y éste es un edificio administrativo. Esto es, por supuesto, un prestigio. Un prestigio, si hablamos de las Enseñanzas de Roerich y del legado de Roerich, nuestro gran compatriota. No hay nada mejor en el mundo. Por cierto, hoy he sabido con sorpresa que la mayoría de las pinturas de Nueva York, las del Museo Roerich, que existen desde hace mucho tiempo, han sido vendidas, incluso una parte de ellas han llegado a nosotros.

Pero, lo que sucedió esos días, creo que fue con algunas infracciones legales, que sin duda se dieron. Están conectadas no sólo con el orden que existe, sino con el hecho de que los cuerpos policiales y judiciales de Rusia raramente se meten en el trabajo de los museos. En segundo lugar, se comportaron aquí como si el museo estuviera bajo investigación criminal. Según tengo entendido, el fiscal debía firmar la orden de embargo de pinturas específicas, aunque, francamente, no entiendo cómo la investigación puede demostrar dónde están los fondos robados, qué pinturas se han comprado con dinero y se han transferido a la organización, oficialmente transferidas, donde no hay dinero robado. ¿Cómo se puede clasificar esto? Podemos demostrar, en algún lugar, que Bulochnik sacó algún tipo de préstamo que no pagó. Pero, ¿compró cuadros usando este préstamo o tal vez tenía otras finanzas personales? Es decir, será casi imposible demostrar esto en la investigación. No estoy diciendo que el hecho haya sucedido. Ésta se convirtió en la propiedad no de Bulochnik, que está bajo un procedimiento criminal ahora, ésta es la propiedad de una organización pública.

Mientras estoy aquí, he recordado que tuvimos un caso muy flagrante, en la Unión Soviética, en 1986. Entonces las autoridades inspectoras encontraron algunos documentos filatélicos que fueron robados de los archivos del estado. Y la investigación por falta de una mejor respuesta se dirigió a la Sociedad Filatélica de la Unión Soviética, cogiendo una lista de los más famosos coleccionistas de Moscú. El fiscal del distrito de Kiev y de acuerdo con la lista de la sociedad filatélica, dio permiso para la búsqueda e incautación que tenían los coleccionistas filatélicos de Moscú. Yo sé esto de Rozov, luego fue un gran dramaturgo. Yo estaba en esa lista, pero en ese momento estaba jugando una partida con Garri K. Kasparov en Leningrado y, por supuesto, nadie podía abrir mi apartamento, por eso me quede fuera de esta operación. Había coleccionistas importantes, fueron visitados, si podemos llamarlos así, por los representantes de los cuerpos de inspección y se hizo la incautación, nadie sabe de todo lo que se apoderaron. Rozov tenía simplemente un cofre enorme con una colección filatélica en el centro de la sala de trabajo. Ellos vinieron y preguntaron: “¿Dónde guardas los sellos?” Él respondió – “Aquí”. Eso es todo, se llevaron el cofre, además sin inventario alguno. Bueno, ¿cómo describir los sellos? Es muy difícil. Rozov hizo una queja y a la tarde le devolvieron los sellos con disculpas. Pero, conozco coleccionistas a los que no se los devolvieron y que tuvieron pérdidas. Sabemos quién fue el responsable de esta ingeniosa operación, entonces algunos sellos fueron vendidos en diferentes colecciones, así que sabemos quién tenía la mano metida en todo esto.

Eso me recuerda a esta historia, porque vinieron y no sabían qué llevarse. Si usted tiene evidencia de que algunas pinturas fueron compradas por medios ilegales, entonces debería haber una lista de estas pinturas y como Aleksandr V. Stetsenko dijo, deberían haber sido incautadas. Lo que se han incautado hoy es imposible controlarlo. Creo que esto es una violación de los derechos tanto del museo como de la Sociedad Roerich, no hubo representantes, las incautaciones ocurrieron de manera aislada. No hay investigación, policía, representantes de museos. Y todavía no sabemos qué pasará. No quiero denunciar con malas intenciones, pero todo el procedimiento es muy sorprendente, ya que era posible venir fácilmente y entrar en el museo, veinte minutos antes del comienzo del trabajo. Sólo esperar al personal y ejecutar esta operación con él. Bueno, de hecho, no sé si hay o no evidencia de esto, pero sólo ahora, hemos visto el informe TASS, donde 47 o 54 cajas del Museo Roerich se almacenan ahora en el Museo de Arte Oriental. Y, ¿es el Museo de Arte Oriental el Departamento de Investigación de Rusia o qué? Si las pinturas se han tomado como evidencia, entonces deben estar en la investigación, y no en el museo. Esto es un hecho asombroso. Es decir, es probable que intenten, al menos en parte, llevar obras únicas de Roerich al museo y llevar a cabo acciones adicionales para desalojar a la organización de estas premisas. La decisión de crear un museo estatal, como lo llamaban, el Museo de la familia Roerich, se hizo sin participación, sin el consentimiento del Centro Roerich y la dirección del museo. También me preocupa el hecho de que la voluntad de Roerich, la organización creada por Roerich en Rusia, esté siendo cuestionada y, por lo tanto, de que los fundamentos legales de toda esta colección única dejen de ser efectivos. Por desgracia los Roerich no tienen legatarios en el lado ruso, hay legatarios en línea india. Y la familia Roerich en la India puede pedir y exigir: “ya que han desautorizado la voluntad de Roerich, entonces, amablemente, devuélvanos todo lo que hay en Rusia”. Esto es lo que tenemos hoy, y creo que después de todo, el sentido común ocupará su lugar, para entender lo que finalmente podemos conseguir. Les agradezco su atención y es su turno ahora…/…

(Quien desee la conferencia escrita en su totalidad se la podemos enviar por correo electrónico).

Urgente Libertad de Prensa

 ICR: 7 de marzo de 2017.

En la actualidad en Moscú representantes de las agencias policiales por iniciativa del Ministerio de Cultura de la Federación de Rusia están llevando a cabo la mayor confiscación del patrimonio de los Roerich en el Centro Internacional de los Roerich. “En este momento el edificio del Centro – en Myalyi Znamenskyi Str. 3/5 [en Moscú] – está siendo bloqueado por representantes de la agencia policial. La unidad armada de Misiones Especiales nos ha quitado las llaves, están llevando a cabo búsquedas e incautaciones”- dijo el primer vicepresidente del Centro Internacional de los Roerich Alexander Stetsenko.

Hoy mismo se les ha quitado los teléfonos a los líderes del Centro Internacional de los Roerich y se encuentran aislados del mundo exterior. La puerta de entrada del museo ha sido forzada. Las pinturas están siendo descolgadas.

Los Roerich son una reconocida familia de grandes artistas rusos, eruditos, filósofos, figuras públicas. La herencia de Roerich fue trasladada por Svetoslav Roerich (1904-1993) – un ciudadano de India – a la organización no-gubernamental de Moscú “El Centro Internacional de los Roerich” (ICR), fundada por él.

El Centro Internacional de los Roerich, en base a la herencia trasladada por Svetoslav Roerich y de acuerdo a su voluntad, estableció un museo de clase mundial – el museo no-gubernamental llamado después de Nicolás Roerich, que está situado en el corazón mismo de Moscú, en la mansión Lopoukhin. Lo conservado en el museo no-gubernamental del Centro Internacional de la herencia de Roerich consiste en la colección más grande del mundo relacionada con las pinturas de Roerich, con un archivo único, con colecciones raras de pequeño arte plástico recogido por Roerich durante su expedición por el Asia central (1924-1928), con una biblioteca conmemorativa, el fondo conmemorativo del museo y otros artículos raros del museo.

El valor del patrimonio del Centro Internacional de los Roerich es enorme. Las pinturas de Nicolás Roerich (1984-1947) invariablemente se encuentran entre los lotes más caros de las subastas de arte ruso de las principales casas de subastas.

El museo no-gubernamental Nicolás Roerich del Centro Internacional de los Roerich es el museo no-gubernamental más grande de Rusia y el centro más grande de la cultura independiente en el país. Desde hace algunos años, los dirigentes del Ministerio de Cultura de la Federación de Rusia hacen todo lo posible para apropiarse del patrimonio dado por Svetoslav Roerich al Centro Internacional de los Roerich (ICR), así como para quitar al ICR los locales del museo, la mansión Lopoukhin – y así aniquilar el museo no-gubernamental Nicolás Roerich del ICR. Como han fracasado a la hora de apropiarse del patrimonio mediante decisión judicial, ahora han iniciado medidas coercitivas con organismos encargados de hacer cumplir la ley.

El Centro Internacional de los Roerich fue nominado en 2016 para el Premio Nobel de la Paz. Ha recibido varios premios y reconocimientos europeos y rusos por sus destacados logros en el campo de la museología y la conservación del patrimonio cultural, en particular Lyudmila Shaposhnikova, Directora General del Museo Nicolás Roerich del ICR, que ha sido galardonada con el Premio de la Unión Europea al Patrimonio Cultural “Europa Nostra” (en 2010) (http://www.europanostra.org/awards/31/) por la restauración científica de la antigua mansión Lopoukhin en Moscú, donde se aloja desde 1990 el museo no-gubernamental del ICR. La restauración de la mansión Lopoukhin fue ejecutada enteramente con los esfuerzos del ICR, gracias a donaciones del gran público, sin un solo centavo del gobierno.

La amplia actividad cultural, educativa, científica, editorial y de exposiciones realizadas por el Centro Internacional de los Roerich y su Museo ha ganado no sólo renombre, sino también un merecido reconocimiento cultural internacional; ha sido elogiado por el Secretario General de la ONU Ban Ki-Moon y la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova.

Consideramos que la incautación de la herencia Roerich del Centro Internacional de los Roerich en Moscú ha sido llevada a cabo por la fuerza con representantes de los organismos encargados de hacer cumplir la ley, siendo una violación sin precedentes de los derechos de la sociedad civil y bajo medidas coercitivas por parte de las autoridades gubernamentales, que contradicen los principios y normas aceptadas y establecidas democráticamente. 

Declaración del “Congreso de los intelectuales” Moscú

Detener la destrucción del Centro Internacional de los Roerich

AUTOR: EchoMSK

17 de marzo de 2017

Una serie de sucesos recientes relacionados con el Centro Internacional de los Roerich (CIR) y su Museo “N. K. Roerich” deberían ser objeto de la atención pública y seria preocupación. El 7 de marzo de 2017 en las instalaciones del Museo se llevaron a cabo el registro y la sustracción de una gran cantidad de cuadros, otras obras de arte y el archivo de la Fundación Soviética de los Roerich. Junto con los miembros del Comité de Investigación de la Federación Rusa y del Escuadrón Policial de Asalto, unas 50 personas en total, unos representantes del Ministerio de Cultura y del Museo Estatal del Arte Oriental participaron en los procedimientos de la investigación criminal. Los últimos indicaban qué cuadros había que quitar de las paredes y sacar del Museo. El registro y las sustracciones se realizaron dentro de la causa criminal instruida con relación a la quiebra del banco “Master-bank” en contra de su director B. I. Búlochnik quien hasta noviembre de 2013 era el principal mecenas del Museo “N. K. Roerich”.

Para la actual dirección del Ministerio de Cultura esta causa criminal se ha convertido en el pretexto para liquidar el Museo “N. K. Roerich” que actualmente es el museo no gubernamental más grande de Rusia y que fue creado por el Centro Internacional de los Roerich (CIR). Se trata de desalojar el Museo de los edificios ocupados por éste y apropiarse de la colección del Museo. De esta manera se violarían los acuerdos concertados en 1989 entre un hijo de Nikolás, Sviatoslav Roerich, y los directivos de la URSS, sobre la entrega a la Fundiación Soviética de los Roerich (actualmente el Centro Internacional de los Roerich) el patrimonio de la familia de los Roerich. Estos acuerdos suponían crear en Moscú, en la finca de los Lopujín (dirección: Maliy Známenskiy per., 3/5), el Museo no gubernamental “N. K. Roerich”. El patrimonio de la familia de los Roerich incluye cientos de cuadros, archivo único en su género, objetos memoriales, biblioteca.

Sviatoslav Roerich puso como condición para devolver este patrimonio a Rusia, que su futuro propietario fuera el Centro Internacional de los Roerich, creado por su propia iniciativa y de que ninguna de manera se convirtiera en una una institución estatal. El Presidente del Consejo de Patronazgo del Museo no gubernamental “N. K. Roerich” Anatoli Kárpov y el ex ministro de cultura (2008-2012) Alexander Avdéev señalaron más de una vez que precisamente en esto consistía la voluntad de Sviatoslav Roerich. Sviatoslav Roerich nombró como su persona de confianza y albacea a Liudmila Sháposhnikova.

Sviatoslav Roerich daba una importancia excepcional especialmente al carácter no gubernamental del Museo, puesto que (igual que su padre) confiaba en que las formas no gubernamentales de cultura en Rusia eran el factor principal de renacimiento y desarrollo del país. Según pensaba Sviatoslav Roerich, el Museo tenía que ser guardián del patrimonio artístico de los Roerich, portavoz y popularizador de las búsquedas filosóficas y éticas, así como de los trabajos científicos de todos los miembros de esta familia.

El Centro Internacional de los Roerich, sin financiamiento estatal, gracias a las donaciones, restauró la semidestruida finca de los Lopujín y creó allí el Museo no gubernamental “N. K. Roerich”. El total de los gastos de la restauración de la finca, el equipamiento del museo y el mantenimiento de toda su actividad cultural constituyó no menos de 2 mil millones de rublos. Una considerable parte de la colección del Museo no gubernamental “N. R. Roerich” fue registrada como parte no estatal del Patrimonio de Museos de Rusia.

La directora General del Museo “N. K. Roerich” Liudmila Sháposhnikova fue condecorada con el Premio Nacional “Patrimonio Cultural”y el Premio de la Unión Europea por la restauración de la finca de los Lopujín; ella también fue condecorada con los órdenes de “Amistad” y “Al Mérito ante la Patria” categoría IV por sus méritos destacados en la conservación del patrimonio de los Roerich y el desarrollo de la museología. Durante los años de su funcionamiento el Museo no gubernamental “N. K. Roerich” y sus exposiciones itinerantes fueron visitadas por más de 4,5 millones de personas. El CIR editó trabajos de los miembros de la familia de los Roerich, libros dedicados a su vida y obra, que constituyeron en total más de 500 mil ejemplares de 200 títulos de libros.

Como reconocimiento de los méritos del CIR en la restauración de la finca de los Lopujín, en agosto de 2014 el Gobierno de Moscú cedió los edificios de la finca al Centro Internacional de los Roerich para su usufructo gratuito por un período de 10 años. Sin embargo, en 2015 los directivos del Ministerio de Cultura consiguieron pasar la finca a la propiedad federal y entregar la dirección operativa de ésta al Museo Estatal del Arte Oriental. En febrero de 2016 el Ministerio de Cultura tomó la decisión de instalar en la finca de los Lopujín una sucursal del Museo Estatal del Arte Oriental para lo cual le asignó 36 millones de rublos. Con el fin de aniquilar el Museo no gubernamental “N. K. Roerich” el Ministerio de Cultura llevó a cabo numerosas inspecciones (sólo en 2016 fueron 20). Los medios de comunicación estatales participan en la persecución.

¿Acaso el Ministerio de Cultura hace todo eso para obtener un inmueble más? ¿Para satisfacer sus ambiciones y apetitos? ¿Para que el espacio cultural sea más uniforme?

Los del Ministerio no piensan que el arte y la filosofía de Roerich son inseparables. En particular, los puntos de vista filosóficos y éticos de N. Roerich se realizaron y forjaron en el Pacto Roerich sobre la protección del patrimonio cultural mundial.

Consideramos que es sumamente importante prestar la atención al aspecto cultural, político y ético de la “causa del Museo “N. K. Roerich”. Desde nuestro punto de vista, la destrucción de este Museo no Gubernamental significaría que la arbitrariedad y el trato despreciativo a la justicia se convertirían en las normas de nuestra vida.

Se puede evaluar de distinta forma los aspectos del patrimonio de los Roerich, pero no se puede destruir el Museo no Gubernamental creado por Sviatoslav Roerich y Liudmila Sháposhnikova, que funciona exitosamente en la finca de los Lopujín bajo garantías del estado. Por esta razón nosotros apoyamos al colectivo del Centro Internacional de los Roerich que fue creado como un organismo no gubernamental y funciona exitosamente como tal.

Nosotros exigimos al Gobierno de Rusia cumplir con el compromiso con Sviatoslav Roerich.

Exigimos a los órganos de investigación criminal, al Ministerio de Cultura de la Federación Rusa y personalmente al ministro de cultura Vladímir Medinsky devolver al Centro Internacional de los Roerich los cuadros y los documentos sustraídos.

Nosotros exigimos a la Agencia Federal de Bienes Raíces que el edificio de la finca de los Lopujín que fue ilegalmente pasado a la dirección operativa del Museo Estatal del Arte Oriental vuelva a pasar a la dirección operativa del Centro Internacional de los Roerich.

El prestigio de nuestro estado también depende de su capacidad de cumplir con sus compromisos.

Nosotros llamamos a todas las personas que reconocen los valores de la cultura y del derecho a apoyar estas reclamaciones firmando este llamamiento.

Firmado por:

Konstantín Azadovsky, crítico literario

Galina Akkerman, ensayista, traductora literaria, París

Liudmila Alekséeva, defensora de derechos

Grigori Amnuel, historiador, director de cine

Alexéi Arbátov, académico de la Academia de Ciencias de Rusia

Liya Ajedzhákova, Actriz Popular de Rusia

Alexandr Belavin, miembro correspondiente de la Academia de Ciencias de Rusia

Alexándr Bechtold, defensor del pueblo

Alexándr Bogomaz, defensor del pueblo

Valeri Borschev, defensor del pueblo

Anatoli Vérshik, doctor en ciencias físicas y matemáticas

Vladímir Voinóvich, escritor

Elena Vólkova, culturóloga

Tatiana Vorozhéikina, socióloga

Svetlana Gánnusgkina, defensora del pueblo Iliá Ginzburg, doctor en ciencias físicas y matemáticas, profesor

Leonid Gozman, hombre público

Iván Golitsyn, Pintor

Alexándr Gorodnitskiy, poeta

Dmitri Grazhévich, art-manager

Elena Grigórieva, poeta

Natalia Dziadko, Centro de apoyo a la reforma de la justicia criminal

Marina Dmítrieva, hostoriadora de arte, colaboradora científica principal del Instituto de Europa del Este, Leipzig

Tatiana Dorútina, miembro del Consejo de Defensores del Pueblo de Sankt-Petersburgo

Natalia Evdokímova, defensora del pueblo

Leonid Zhujovítskiy, escritor

Andréi Zbarskiy, redactor

Andréi Zúbov, historiador

Askold Ivánchik, historiador, doctor en ciencias históricas, miembro correspondiente de la Academia de Ciencias de Rusia

María Kalmykova, pintora Irina Karásik, historiadora del arte

Ígor Karlinskiy Pável Katáev, escritor

Andréi Kiríllov, candidato a doctor en estudio del arte

Serguéy Kovaliov, defensor del pueblo

Irina Kráineva, historiadora

Andréi Krasúlin, pintor

Guennadiy Krasújin, literato

Xenia Lárina, periodista

Rostislav Lébedev, pintor

Alexéi Litvín, director del complejo de archivos y museos de la Fundación Gorbachov

Borís Lysikov, pintor

Anatoli Ménschikov, artista emérito de la Federación Rusa

Vladímir Mirzóev, director de cine

Valentín Mijáilov, doctor en ciencias históricas

Elena Movchán, traductora

Oleg Moroz, escritor documentalista, trabajador emérito de la cultura de RSFSR

Serguéy Nekliúdov, profesor, doctor en ciencias filosóficas

Yuri Nésterov, consejero estatal de 3er rango

Yaroslav Nikitenro, científico, activista

Alexándr Nikitin, jurista

Vitaliy Patsiukov, historiador del arte

Nikolái Podosokórskiy, publicista

Lev Ponomariov, defensor del pueblo

Irina Prójorova, editora

Maxim Protsenko, escultor, artista-accesorista teatral

Lev Prygunov, artista popular de Rusia

Tatiana Rúdina

Alexándr Rudnítskiy, defensor del pueblo

Yuri samodúrov, defensor del pueblo

Mijaíl Sítnikov, periodista

Borís Sokolov, escritor

Nikolái Sologúbovskiy, escritor

Alexéi Sosná, director del Centro de Zvérevo

Alexándr Sótnik, periodista

Serguey Sofrin, escritor de ciencia ficción

Serguey Stratanovskiy, escritor

Tatiana Sushenkova, pintora

Lev Timoféev, escritor

Ígor Toporkov, defensor del pueblo

Mark Úrnov, sociólogo

Eduard Uspenskiy, escritor

Ashfar Fattájov, jurista

Serguey Filátov, activista social y político

Eduard Jarkovskiy, ingeniero

Iliá Shablinskiy, doctor en ciencias jurídicas, profesor

Cultura. Indignación en Moscú por el asalto al Museo Roerich

Asaltan con la policía antidisturbios el Centro Museo de los Roerich en Moscú y se incautan cerca de 200 pinturas y dibujos (pendiente de ver) por un valor de decenas de millones de euros. Cuando nos informen lo daremos a conocer.

El Ministerio de Cultura y el Museo Estatal de Arte Oriental, parece ser que están detrás de este expolio. No sería de extrañar que la finca de los Lopukhins con sus dos edificios donde se encuentra el Museo Roerich se la quede el Museo vecino.

Esta claro que el Ministerio de Cultura Ruso no acepta ninguna de las ideas filosóficas o culturales de Nicholas Roerich, a decir de los trabajadores del Museo. Mientras que otros piensan que esto ha sido con la ayuda de servicios de inteligencia occidentales.

Seres de rostro acerado y de gran poder tejen sus hilos negros para apropiarse del legado Cultural de los Roerich y en particular de las 900 pinturas que tiene el Museo ICR.

Otros grupos Roerich se frotan las manos viendo como cae el centro que más publicaciones y conferencias internacionales ha realizado sobre los hallazgos de la familia Roerich. Y es que de la discordia nacen los males humanos. Aún quedan muchas décadas para llevar a cabo un crecimiento de la Conciencia que impidan atropellos, con más o menos razón, como éste.

Lo mismo ocurrió con el Master Building de Nueva York donde el dueño del edificio, con más o menos razón también, saco con nocturnidad y alevosía algo más de 1.000 pinturas propiedad de los Roerich y las vendió por todo América poco después de que se aprobase el llamado Pacto Roerich.

El futuro se tiñe de incertidumbres, pero la pintura de Nicolás Roerich y su filosofía de la belleza seguirán brillando más que nunca.

Obituario Daniel Entin

Sentimos la partida al Reino de la Luz de nuestro compañero Daniel Entin (89 años), Director del Museo Nicolás Roerich de la ciudad de Nueva York, EE.UU. Ciertamente ahora estará con los Roerich, su voz calmada y sus respuestas con chispa Zen las llevamos impresas en nuestro corazón.

ADA Roerich, N.Y.

Compartimos muchos secretos sobre la vida de los Roerich, en nuestros tres viajes a Nueva York, y nunca se amilanó cuando se hablaba del tema final de la vida de Nicolás Roerich. Daniel decía que Nicolás fue algo ingenuo al creerse algunos de los mensajes de los Maestros, donde le decían que gobernaría un País Budista que traería la Paz al Mundo. Esta valentía en el hablar, de maneras suaves y un tanto irónicas, siempre dispuesto a ayudar a los demás desde el Museo donde también residía, llamaba la atención de cualquiera que hablara con él. Tenía la certeza de tener una guía interna, y llevaba la responsabilidad del Museo de una forma natural.

Él, en sí mismo, era un icono perfectamente integrado con los lienzos de Nicolás. Fotógrafo de profesión antes de asumir el cargo de Director del Museo allá por los años 80, ha sido y es un líder para todos lo que le conocieron y vivieron junto a él.

Daniel -como La Esfinge del Antiguo Egipto- ha sido el Guardián silencioso durante todos estos años de escritos, cartas, diarios, fotografías, documentos, objetos personales, estatuas, baúles, tankas y cuadros de la Familia Roerich, que son un tesoro no solo para el continente americano sino para toda la humanidad.

Ahora su alma se lleva la Llave de Oro de muchos secretos que no ha podido contar por la sencilla razón de que no había mentes iluminadas que supieran escuchar. La Comunidad Mundial de la Ética Viva (Agni Yoga) se alegra de que estés en la Luz para seguir como buen discípulo sirviendo a los Maestros y al Mundo desde otro plano de la existencia. Om Shanti. ADA Roerich, España.