Ignoro si hay un pacto de silencio en torno al desastre nuclear de Fukushima. En Internet podemos leer:

El grupo de investigación nuclear francés ha presentado cara y nos alerta contra el consumo de alimentos específicos en este caso para todo el país de Francia. Los ciudadanos franceses han sido advertidos contra el consumo del agua de lluvia, las verduras de hoja verde, y todos los productos derivados de la leche, incluida la de cabra, ovejas y vacas. Así como los productos relacionados con la vid y los frutales, debido a la contaminación por la precipitación radioactiva en Europa.

Estados Unidos confirma la presencia de lluvia radiactiva, en particular del cesio, así como que se ha detectado uranio en Hawai, en el sur de California y en Seattle. Según se dice, en Norteamérica la precipitación radioactiva a través de la lluvia ha sido entre 8 y 10 veces mayor que la de Francia y el resto de Europa. Por otro lado en Japón, gran exportador de pescado y un gran consumidor del mismo, se ha hallado por supuesto, radioactividad en todos los pescados del océano pacífico. En las diferentes agencias de información, así como en diarios independientes, se dice que el Comité Europeo de Riesgo de Radiación (ECRR) tiene unas previsiones sobre el cáncer en el futuro, que afectará a más de 400.000 personas tras el desastre de Fukushima.

Esto puede verse en http://www.llrc.org. También podemos leer en Internet cómo el científico Michio Kaku dice:

el desastre de Fukushima puede ser peor que el de Chernobyl. Por supuesto, los gobiernos y otras agencias cercanas a los mismos, nos mantienen ilusionados con el tema quitándole hierro al asunto. Indican que no es peligrosa y van a dorar la píldora aún más, elevando el grado de “niveles seguros” de radiación, a pesar de que según las directrices actuales ya están demasiado altas.

Parece ser que el yodo radioactivo tiene una vida media corta de unos 8 días, pero el cesio tiene una vida media de unos 30 años. La pregunta es: ¿se nos está ocultando el peligro a largo plazo de este elemento radioactivo? ¿Podemos viajar seguros a países del hemisferio norte, y en particular a Rusia, América del Norte y Canadá? ¿Qué pasa con China, Mongolia, Tailandia, Vietnam, Camboya o Singapur?

Hay sitios web de información nuclear sin fines de lucro y de servicios de recursos, con presentaciones excelentes, que son muy recomendables. Y que mantienen actuaciones periódicas, entre ellas: http://www.nirs.org/fukushima/crisis.htm  o la mencionada anteriormente: http://www.llrc.org/  También recomendamos: http://www.naturalnews.com

Me gustaría hablaros de este temor, ya que sois muchos los que me preguntáis cuando visitáis el Museo Roerich en el norte de España. Este problema y la situación del 2012 que abordaré en otro artículo, es el tema favorito de este verano. La gente quiere comprar medidores de la radioactividad que resultan un tanto caros pero que son interesantes, claro está. De hecho, en Rusia se está haciendo un buen negocio en este sentido, debido al temor de la población de consumir elementos alimenticios con una radioactividad anormal y enfermiza. Pero hay otras formas de ver la influencia de esta radioactividad en el agua, en los alimentos o en los animales, y es a través de la Radiestesia (con un péndulo simple o con uno de tipo EMISOR como el péndulo egipcio de Belizal ).

En el estudio de la ciencia de la Radiónica, siempre se tiene a mano remedios de urgencia. Y uno de ellos es -precisamente por la época en que vivimos- la tarjeta magneto-geométrica MGA, que corresponde al testigo de Radioactividad (Eliminar la Radioactividad de cualquier tipo). Cuando existe algún elemento que apunta hacia ello, se procede a utilizar esta tarjeta y a limpiar o eliminar el agente contaminante. Se requieren varias emisiones y un seguimiento definido.

Los próximos años van a resultar un tanto complicados. Debido a la globalización recibimos alimentos importados de diferentes lugares del mundo, en detrimento de los localistas y conocidos, lo que es un gran error. Es lógico pensar que hay que evitar del Japón, no sólo los alimentos, sino también los objetos físicos contaminados. Y qué pasa con los productos alimenticios de América Central y de Asia. Por otro lado los productos del sur, como apuntan las páginas de internet especializadas en el tema, si bien es cierto que no contienen altos niveles de radioactividad, sí es cierto que contienen plaguicidas no autorizados para su uso, sobre todo en los Estados Unidos y en Canadá.
Todo esto nos invita a que seamos cautelosos, y por ello me he decidido a hacer esta recopilación, para hablar de aquellos productos que contribuyen a limpiarnos o a protegernos de la radioactividad, venga de donde venga, tanto hoy como en los próximos años.

Hay páginas de internet que nos dan información sobre cómo protegernos de la radiación con la ingesta de determinados alimentos. Veamos algunos de ellos a falta aún de su constatación.

Se requieren datos cuantitativos para ver realmente qué niveles de radiación y qué radioisótopos en concreto puede afectar al ser humano y al reino animal y vegetal. Pero nadie se pone de acuerdo en este punto. En cualquier caso, a través de la Radiestesia podemos saber si sencillamente esto es adecuado o no, o si es negativo o positivo, y por lo tanto tenemos aquí una guía en este sentido. Vayamos con los alimentos:

Hemos dicho que la radiación de yodo tiene una semana de media de vida, y tanto en el agua como en los peces se disipa rápidamente. En los casos graves de exposición a la radiación de yodo, se habría de emplear en un gotero, un cóctel de vitamina C, cloruro de magnesio o sulfato y bicarbonato de sodio, junto con agua pura de mar (como el Plasma de Quinton). El Dr. David Brownstein ha administrado en un goteo lento este coctel y ha obtenido muy buenos resultados.
Para el ciudadano común, para todos nosotros, si queremos tomar yodo, tenemos un nutriente salvador como es las algas Espirulina y la Chlorella. Esto ha podido constatarse por parte de los rusos después de la catástrofe de la central nuclear de Chernobyl.

Por otro lado, el Dr. Chris Sombra escribe que no hay mejor terapia para los efectos dañinos en el tejido humano por radiación, como el tomar bicarbonato de sodio y baños de sales magnésicas. Igualmente, ponerse por todo el cuerpo arcilla o baños de barro, y tomar la ingesta de una cucharadita de arcilla blanca con agua templada para el estómago, de esta manera atajamos  también la radiación desde dentro.

La exposición al uranio afecta a los riñones, de ahí que el bicarbonato de sodio se une al uranio y lo expulsa. Este mismo doctor también propone tomar, además del bicarbonato, nebulizaciones o supositorios de Glutatión.

Poderosos Alimentos

Ahora presentaré una serie de alimentos que ayudan a desintoxicarse de toda radiación en el cuerpo. Por ejemplo, ya hemos dicho las algas Espirulina y Chlorella, el bicarbonato sódico, las sales magnésicas de baño, el miso (una sopa que toman abundantemente la población japonesa), el cilantro, la pectina de manzana, los remedios ayurvédicos como el Ashwagandha, el Triphala, y Chyawanprash, todos altamente desintoxicantes. Los minerales naturales del extracto de focus, de la raíz del diente de león, el extracto de té verde, el extracto de corteza de pino, las hojas del milenario y antiquísimo árbol Gingko Biloba, que fue el primero que floreció tras el bombardeo atómico de Hiroshima y de Nagasaki durante la II Guerra Mundial.

Un remedio muy utilizado como anti-inflamatorio, es la especie de curry de India, y en particular la cúrcuma. Siempre que nos hacemos abundantes placas de Rayos X, o estamos sometidos a continuas radioterapias, es conveniente tomar en las comidas, jengibre, curry y cúrcuma, como hemos dicho. También la quercetina y el propóleo, que tienen grandes propiedades radioprotectoras. A falta de un estudio más profundo, la pectina de manzana resulta la ideal para reducir los niveles de cesio 137. Así se ha comprobado en los niños que padecieron la catástrofe de Chernobyl. La pectina de manzana es un gran radioprotector. Y si a ello le añadimos el estudio del efecto que tiene en nosotros las setas como el reishi, la rhodiola rosea, el cordyceps sinensis y el ginseng. Además de la niacina, el astrágalus, incluso el carbón vegetal activado o las hojas de cilantro y en su defecto las semillas de cilantro, nos habremos hecho con un Super Armario de ingredientes que nos dará el mejor de los resultados para el mundo que se avecina.

Por último, señalar la importancia de tomar también remolacha roja por su acción radioprotectora, y según otros la cafeína. El incienso conocido como mirra al parecer tiene la propiedad de dispersar en parte la contaminación radioactiva.

¿Hay alguna aportación más?

A.D.A.