Londres

La vieja y solemne ciudad de Londres ha sido el marco ideal para unir dos fuerzas extraordinarias. Por un lado el símbolo de la Bandera de la Paz Roerich y por el otro la ciencia holística de la Radiónica.

Dos fuerzas o expresiones, aún embrionarias, pues ambas surgieron en los años 20 del siglo pasado. Una nos habla de “armonía, paz y belleza”, la otra de “energía sutil, curación y equilibrio natural”. Ambas unidas nos hablan de esperanza para el futuro, de cooperación y aceleración de la conciencia humana.

 Sí, amigos/as. No hay duda de que estamos viviendo una época de confusión, desequilibrios, ideas alocadas, creaciones oscuras y una mezcla de información inadecuada y peor interpretación que ha de conducir a muchos a la locura.

Tenemos que ser cuidadosos con los pensamientos que proyectamos, los espejismos nos envuelven, nos tragamos todo lo que nos dicen y seguimos aquello de que “todo vale”. No existen los atajos en el sendero del desenvolvimiento humano. Nada hay fácil, ni siquiera milagroso. La inteligencia de la naturaleza y su impronta sutil nos dice que nada se consigue sin esfuerzo. Sí, el ser humano está enfermo, pero ¡la Tierra también! Los océanos, los ríos, la misma Tierra y sus miríadas formas de vida están dañadas y enfermas. Su radiación microvibratoria busca auto-equilibrarse, pero la acción del ser humano no le deja, no le da tregua. Toda la Tierra necesita un impulso vital luminoso y clarificador. Y ese tiempo ha llegado. Por eso hemos estado en Londres tres personas de la Asociación Darjeeling Agni-Yoga (ADA) y del Museo Bandera de la Paz Roerich, invitados por la Asociación Radiónica de Inglaterra, de la que también soy un humilde Miembro de Honor desde principios de los años 90.

Conozco la Radiestesia y la Radiónica desde hace más de 40 años. Y maravillado como el primer día, veo en estas disciplinas un fantástico potencial divino y creativo, de tal manera que siempre que encuentro gente interesada les hablo de ellas con contenida pasión. Mi formación mental en el campo del Raja-Yoga y como Profesor de Meditación, unido a la filosofía de la Ética Viva de la Bandera de la Paz Roerich, me han capacitado para obtener una visión y un despertar interpersonal únicos y de alta energía, cuya luz ha atraído descubrimientos y momentos inolvidables para todo mi ser.

El talento interior proveniente –tal vez- de vidas pasadas y una correcta y acertada formación interior te instalan en el lugar y en el momento adecuado. Y uno de esos momentos ha sido los vividos el pasado 9, 10 y 11 de noviembre de 2012. Se bien que la Asociación Radiónica de Inglaterra ha luchado durante décadas en varios frentes:

  1. La Formación de practicantes radiónicos.
  2. La incesante tarea de atender los casos de enfermedades diversas tanto en personas como en mascotas, y especialmente los caballos en el mundo ecuestre o la equitación.
  3. La recuperación de huertos, bosques, lagos, con la aplicación del arte Radiónico.
  4. Investigación en la creación de instrumentos radiónicos para los futuros practicantes o licenciados.
  5. La presentación de la Radiónica como un “complemento” de ayuda a los médicos del sistema sanitario convencional, presentándoles un planteamiento diferente y a la vez tan válido como los demás, sobre todo ahora con el entendimiento de la Física Cuántica.

Toda una prueba de fuego en una época marcada por los intereses comerciales y la rabiosa conducta de los lobbies de la industria farmacéutica. Por eso mismo la Asociación ADA y el Museo Bandera de la Paz Roerich de Bilbao, ha querido otorgar muy merecidamente a la Asociación Radiónica de Inglaterra, a través de su Presidenta Lady Londonderry, que juraba el cargo ese mismo día, y al Presidente saliente el Sr. Peter Buxton, el “Estandarte de la Paz y de la Cultura” de Nicolás y Helena Roerich.

Queremos creer que ahora por encima de la ciudad de Londres brillará la protectora luz de Roerich y de la Ética Viva como el comienzo de una Nueva Era de Cooperación Creativa y Compromiso por el bien común, o lo que es lo mismo: “Una nueva Comunidad de curadores del planeta” que abarca a todo el globo trabajando por un mundo nuevo, real y eterno.

Leonardo Olazabal A.