LA PLAZA DE LA PAZ

Parque Tierno Galván (Madrid)

  En el mes de mayo de 1986 un grupo de ciudadanos de Madrid se dirigieron al Ayuntamiento y al Alcalde con una propuesta: construir en Madrid una PLAZA DE LA PAZ. Podemos decir con justificada satisfacción que aquel proyecto es una realidad.

Esta PLAZA DE LA PAZ, en forma de estrella de cinco puntas, simboliza el desarrollo universal e integral del ser humano, como condición indispensable para la consecución de la PAZ, representa también en sí misma la fructífera colaboración entre los ciudadanos y la institución de gobierno que tienen más cerca: el Ayuntamiento.

LA PLAZA DE LA PAZ no quiere ser un elemento ornamental de la ciudad, sino un lugar vivo de encuentros entre todos los que nos sentimos ciudadanos del mundo, miembros de una misma familia: la Humanidad, y habitantes de una casa común, el planeta Tierra.  

LA PLAZA DE LA PAZ PRETENDE SER:

  • Un lugar de encuentro entre todos aquellos que por distintos y complementarios caminos queremos trabajar por un mundo en PAZ, desde la Justicia y la Libertad.
  • Un centro de irradiación hacia la conciencia pública de una vía de transformación social, que aúne la permanente reivindicación de la PAZ con la no violencia y el mejoramiento integral del ser humano.
  • Un lugar en el que realizar manifestaciones públicas de buena voluntad, que expresen nuestra confianza en el ser humano y nuestro amor a la vida en cualquiera de sus formas dentro de nuestro planeta.

  SIMBOLOGÍA DE LA PLAZA DE LA PAZ

La estrella de cinco puntas simboliza el hombre evolucionado y cósmico.

En los cinco caminos para llegar al centro están los cinco elementos de transformación de la Tierra. En forma de círculo: el agua da vida a la madera (o éter); la madera alimenta el fuego, éste a su vez forma la Tierra, que se compone de minerales, metal (o aire), los cuales se disuelven y enriquecen el agua.

Siguiéndolos en forma de estrella, se destruyen y transforman: el agua apaga el fuego, que a su vez funde el metal, el cual corta la madera y ésta rompe, con sus raíces la Tierra, que absorbe el agua.

 

El centro de la Plaza de la Paz se compone de tres círculos, en cuyo punto central hay tres esferas, formando el estandarte de la Paz, de Nicolás Roerich.

Las tres esferas simbolizan el arte, la ciencia y la espiritualidad, unidas en el círculo del infinito y están representadas por los planetas Venus, Júpiter y Neptuno.

En el punto central, elevada sobre las tres esferas, está la paloma de la Paz, simbolizando la pureza y la unidad.

Esta iniciativa de impulsar una PLAZA DE LA PAZ en Madrid se logró en su día gracias especialmente a Marysol González Sterling y a Juan Luis Llácer. El grupo “Darjeeling” de Bilbao también planteó crear una Plaza de la Paz, presentando el proyecto a las instituciones vascas, y muy en particular al Ayuntamiento de Bilbao.

La respuesta fue una calle de la Paz, lo que era insuficiente, ya que de lo que se trataba era de tener “un espacio de reunión”.

Finalmente decidimos crear ese espacio de paz y armonía en las montañas de Ereño, cosa que conseguimos en el año 1996, en lo que hoy es el Jardín Roerich en Bedia, Bizkaia.

Después de 27 años queremos felicitar de nuevo a “aquellos” visionarios de los años 80 que mostraron una intuición y buen hacer altamente luminoso.

ADA Roerich