Leonardo nos vuelve a sorprender

Su retiro de seis meses en la búsqueda de un tesoro literario ha dado sus frutos. El 3 de abril era la fiesta, que se celebró el domingo 7 en el Jardín Roerich con la izada de banderas, tanto de India como de la Paz.

 Leonardo nos presentó su nuevo libro “Péndulos Egipcios”, a falta ahora de pasarlo por las imprentas y editoriales para su edición en el próximo otoño.

Se trata de una obra única en su género donde Leonardo nos habla del amuleto más fascinante y desconocido del Antiguo Egipto ¡el Tallo Verde! el cual ha hecho una réplica del original hallado en un sarcófago egipcio, y que pone a disposición de todos los seguidores del tema.

Igualmente y con motivo del 84 Aniversario del Pacto Roerich, a celebrarse el 15 de abril, Leonardo, Petri y el grupo ADA, junto a la colaboración de la Sra. Larisa Surguina y del Sr. Ramesh Chandra, del International Roerich Memorial Trust de India, han hecho posible la edición al idioma castellano del librito “Kuluta”de Nicolás Roerich. Una joya espiritual que hace referencia a los hermosos lugares donde la totalidad de la familia Roerich se instaló en el norte de India, para crear el Instituto “Urusvati” de Investigaciones Científicas del Himalaya.

 Una oportunidad -que se presenta por primera vez- para el mundo hispano parlante y así conocer algo más de la vida de los Roerich, en su hogar de Kullu. ¡Excelente trabajo al que sólo le falta la colaboración de los estudiosos de los Roerich para que lo difundan entre sus amigos! Hay que decir que los costos del mismo han sido cubiertos en su totalidad por una miembro de la Asociación ADA.

BICICLETAS PARA LA PAZ

También queremos señalar que la propuesta de Leonardo y Petri de conseguir bicicletas para niñas y niños que viven en aldeas lejanas a la escuela en Sri Lanka, con motivo del 84 Aniversario del Pacto Roerich, ha sido muy loable. De 30 bicicletas se han conseguido 7 por parte de ADA y 3 por colaboraciones amigas, llegando a un total de 10 bicicletas, además de materiales escolares.

 Esto ha sido un trabajo visible, bello y ético, que los Roerich apreciarían como una acción práctica de sus enseñanzas. ¿Cabe mayor satisfacción?

Namasté.

ADA ROERICH