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UN LIENZO ROERICH EN UNA ESCUELA DE NIÑOS EN GERNIKA CIUDAD DE LA PAZ

84 Aniversario del Pacto Roerich por la Paz y la Cultura

Carta de Agradecimiento

Hacía tiempo que sentía la necesidad de tener un cuadro de Nicolás Roerich en la ikastola; en mi clase. Lo visualizaba en un lugar visible, frente a la puerta de entrada al aula; de tal forma que todos los profesores que entramos a dar clase al aula sintiéramos lo mismo que los niños: la serenidad y la armonía que desprenden sus lienzos. Y sobre todo la vibración superior que emiten, ésa que transforma todo el espacio alrededor del cuadro, tal y cómo lo he aprendido en el Centro Darjeeling.

El día que me lo regaló Leo y Petri, solo pensaba en que llegara el momento de colocarlo y ver la reacción de los niños.

El 3 de abril, en el 41 Aniversario Darjeeling, “Vasilisa, The Beautiful” preside el aula.

Después de presentarlo les dije a los niños que hicieran una descripción de lo que veían y sentían. En mi caso, experimentaba una emoción contenida de satisfacción ¿Cuál sería la respuesta de los alumnos?

Yo sé que tengo una joya que da Vida. Y mis alumnos saben que es algo importante; si no, no estaría ahí expuesto. Uno de ellos lo ha relacionado con la Bandera de la Paz.

La palabra Belleza y el nombre de Nicolás y Helena Roerich está poco a poco penetrando en su acervo cultural personal. Y lo que se aprende de pequeño queda impreso para siempre, aunque no lo entendamos hasta alcanzar la edad adulta. Quiero lo mejor para ellos. Cuando uno conoce lo mejor lo quiere para sí, para su familia, para sus alumnos, para su pueblo y así para todo el planeta. Itsaso

Gracias Profesora Itsaso.

   Es magnífico que los jóvenes alumnos se encuentren cada mañana con la hermosa pintura del Profesor Nicolás Roerich, titulada “Hierbas beneficiosas” de Vasilisa, la Bella mujer Sabia.

   La historia cuenta que Vasilisa era una joven rusa muy bella y por ello la envidiaban. Cuando tenía 8 años, su mamá antes de morir, le dejo una muñeca muy especial. Cada vez que se encontrara en dificultades y le hicieran la vida imposible, solo tenía que dar de comer a la muñeca, contarle lo que le pasaba y ésta le daría los consejos necesarios para resolver el problema. También le decía las hierbas que tenía que recolectar para la salud y la belleza.

   Las personas de su alrededor engordaban de envidia, mientras que Vasilisa permanecía bella y jovial. Ahora bien, la muñeca le decía que tenía que trabajar mucho para compensar la Sabiduría que iba adquiriendo. Ya que -decía la muñequita- “Saber demasiado envejece antes de tiempo”. Moraleja: ¡Pon en práctica todo lo que aprendes y ten cuidado con lo que dices saber!

Leonardo –ADA Roerich-

¿EL ICR DESTRUIDO POR SU MAL KARMA?

Sin querer producir polémica y sin acritud hacia nadie, el artículo publicado por Andrej Luft en su página de Facebook:
https://www.facebook.com/groups/roerichs.movement/permalink/2150651045195967/,

sobre el ICR y su inevitable desaparición, debido a su mal karma, es una visión parcial, como mostrar una mesa de tan solo dos patas.

Decir que una sucesión en cadena de causa-efecto, de acción y reacción, dio por resultado la destrucción del Museo, resulta pretencioso y miope. Recordemos, a la luz de las enseñanzas, que un proyecto de esta naturaleza tiene muchas facetas en la manifestación de la Gran Rueda de la Vida.

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ANTONIO CAMARÓ RESPIRANDO NUEVOS AIRES DE PAZ Y ARTE ÉTICO

Cuando exponían en el museo Nicolás Roerich de Nueva York los vascos Ignacio Zuluaga y Ramón Zubiaurre (y su hermano Valentín), así como el valenciano José Segrelles, corrían los años 30. Una época donde las naciones se miraban en el espejo del sueño americano. Ha pasado mucho tiempo desde entonces. Lo nuevo se vuelve viejo y lo viejo da paso a lo nuevo en un ciclo sin fin. Y ¿qué es lo que permanece? ¿los suspiros? ¿las imágenes? ¿la conciencia?

Lo que permanece es el pensamiento, en la palabra escrita, en la música, en el trazo del pincel. Hay una carga psíquica, que se libera al leer, al escuchar una música, o al contemplar una obra pictórica. Una obra de arte es capaz, en medio de la desolación de una ciudad en guerra, de traer belleza a su entorno. Y lo mismo un buen libro y la música.

Sí, no importa cuán degradado esté el aire de una ciudad, o cuán fétida y apestada esté nuestra sociedad. El arte y la cultura universal repele los miasmas creados por las mentes oscuras. De ahí, que los no-éticos salidos de las cloacas, que pretenden dominar un País, lo primero que eliminan es la Cultura. ¡Defendamos la Cultura y el Diálogo! ¡Defendamos la Paz y la Belleza! Ello implica ser individuos éticos. Todos y cada uno de nosotros y nosotras debemos de convertirnos en ¡embajadores de la paz!

UNA NUEVA AURORA

Se hace necesario una gran luz, que se propague como un meteoro. Hay que buscar a aquellas personas que mantienen un mismo ideal, el del ¡amor por la humanidad! Y unirse a ellos y a ellas colaborando en sus proyectos, desde la transparencia y la sencillez, lejos de intelectos emponzoñados por el barro de su propio ego.

Sí, escultores, arquitectos, ingenieros, paisajistas, pintores, diseñadores y otros tantos más comienzan a trabajar con sosiego en pos del ideal de Belleza y Paz en todo el mundo.

Nuevas energías dibujan nuevas tendencias en estos tiempos y se abren paso en medio de la confusión. Nuestra decisión de querer hacer las cosas con ética atrae esbozos armoniosos que siluetean ambientes luminosos y saludables. Se trata de hacer lo correcto generando un nuevo aura y una atmósfera energética más saludable para nuestros nietos y futuras generaciones.

¿ES UNA FLECHA O UN PINCEL?

He aquí un pincel que vuela como una flecha hacia el horizonte de una nueva aurora. Ávido de expresar este deseo de consumar la Paz y la Belleza un artista se abre paso junto a su pintura y sus conferencias. Un espíritu justo, un alma recta, que tiñe sus pinceles desde la boca misma de sus tubos de colores para llevar la pureza al lienzo. Espontáneo y meditativo su corazón es un volcán imantado por las cumbres nevadas donde se encuentran nuestros Maestros anónimos, que a veces en su compasión nos envían las más preciosas señales.

Hablo del artista valenciano Antonio Camaró, conocido como “el artista de la paz y de la concordia”.

El Maestro ruso de las montañas y del color Nicolás Roerich solía decir: Donde hay Cultura hay Paz, y donde hay Paz hay Cultura.

Igualmente su hijo Svetoslav entendió el trabajo de su padre Nicolás a la hora de entrelazar los colores con la armonía de la Madre Naturaleza. Especializado como pintor retratista en sus principios sorprendía a la hora de reflejar la imagen espiritual y emocional de la persona retratada. Toda la familia Roerich se involucró en la actividad artística, científica, pedagógica, filosófica y de actividad pública teniendo como base las ideas de la vida ética. A ellos se unieron renombrados pensadores de su época como Romain Rolland, George Bernand Shaw, Rabindranath Tagore, Albert Einstein.

Antonio Camaró, conocedor de distintos sistemas filosóficos, ha sabido expresar este mismo ideal. En poco tiempo, este artista internacional está consiguiendo fijar una gran creación que ha de producir un pensamiento ético perdurable en la conciencia colectiva. Muy pronto será capaz de capturar en una pieza de arte la respuesta emocional tan ansiada por el público.

¡Estemos atentos!

Leonardo Olazabal Amaral

Nota de la Asociación ADA Roerich: Antonio Camaró y Leonardo Olazabal colaboran juntos desde nuestro Museo-Galería bandera de la Paz Roerich por expandir una Conciencia Ética desde el Arte, la Filosofía y la Cultura.