En el siglo pasado Norteamérica y en particular el estado de California y la ciudad de Nueva York, fueron protagonistas indiscutibles del nacimiento de numerosos movimientos filosóficos y esotéricos. Estas nuevas escuelas construyeron los fundamentos de una nueva enseñanza que ha servido a miles de estudiantes para comprender los valores de una nueva civilización. Hoy, y sobre todo en el futuro, se dará una vuelta más alta en la espiral de la evolución y surgirán nuevos métodos y escuelas que darán nuevas enseñanzas más elevadas que las anteriores. Veamos aquí el relato del viajero David por estos lugares emblemáticos de América.                   Leonardo O.A.

La Costa Oeste de Estados Unidos (California y estados vecinos), lejos de que, con todas las imágenes que nos llegan desde allí, pudiera parecer un lugar excesivamente materialista y dedicado excesivamente a la propia vanidad no ha dejado de sorprenderme debido a la espectacularidad con la que habla la Naturaleza en esa parte del mundo y lo pequeño que uno se acaba sintiendo ante tal espectáculo ofrecido en cada rincón de esos estados del Oeste americano.

A su vez esta parte del mundo ha sido el  hogar de diferentes grupos indígenas americanos y ha sido un imán para diferentes personalidades y maestros espirituales siendo  germen de diferentes movimientos que hoy en día están muy vigentes y muchos de ellos continúan realizando un trabajo silencioso desde  hace más de un siglo.

Por otro lado toda esa zona no deja de ser uno de los  principales polos tecnológicos del mundo, con universidades punteras (Stanford y Berkeley) y con todo el área de Silicon Valley  donde la mayor parte de las empresas, start-up`s y emprendedores casi obligatóriamente deben tener presencia en ese lugar para después poder expandirse por  todo el mundo.

De algún modo esos eran mis alicientes, que exigieron una investigación previa para planificar qué lugares era posible visitar durante el mes de viaje que nos disponíamos a realizar en el mes de Octubre de 2017

La llegada fue a al aeropuerto de los Ángeles  para directamente tomar un coche de alquiler y hacer una primera escala en las Vegas  desde donde comenzaríamos una primera parte del viaje recorriendo diferentes lugares por los estados de Nevada, Utah y Arizona.

Hotel Luxor de las Vegas.

En si misma, la famosa “ciudad del Pecado” es un enorme decorado donde se concentran famosos casinos y hoteles y el derroche del dinero es constante en cada esquina pero de algún modo nos serviría de contraste a todo lo que visitaríamos posteriormente, a parte de ser un lugar donde uno puede observar de cerca algunos de los comportamientos más sombríos del ser humano, como fue el funesto tiroteo que se produjo el día que llegamos.

En esta ciudad uno de mis intereses era visitar el Hotel Luxor, pues desde mi adolescencia Egipto y sobre todo las pirámides me han apasionado y desde hace años tenía cierta curiosidad por ver qué tipo de recreación habían realizado al construir un hotel con forma piramidal de más de 100 metros de altura y 4000 habitaciones.

Exteriormente la pirámide de color negra es muy llamativa y atrayente, pero he de comentar que la sensación al entrar dentro fue bastante mala, por un lado los decorados egipcios, realizadas con moldes plásticos o escayolas resultaban muy toscos todo ello mezclado con las luces y sonidos de las máquinas recreativas, generaban para mi un aspecto bastante lúgubre del que uno tenía la sensación de querer huir rápidamente de ese lugar pues habiendo visitado los auténticos Templos en Egipto todo aquello resultaba un insulto de muy mal gusto.

A la vez todo ello estaba entremezclado con lo que había sucedido el día anterior donde fallecieron muchas personas y el contraste de ver como todo seguía funcionando con normalidad, la gente apostando y el derroche de dinero por todo los sitios generaban un profundo malestar y ganas de salir de allí corriendo.

Al día siguiente tocaba oxigenarse y tras una visita a la impresionante presa Hoover comenzamos un recorrido rumbo a Arizona visitando  el impresionante Lago Mead (el lago que embalsa al río Colorado y que es el  más grande de Estados Unidos) y el Valley of Fire que nos brindó un bonito atardecer donde se entremezclaban las caprichosas formas de las rocas en tono rojizo las cuales iban cambiando majestuosamente a la vez que iba anocheciendo.

Durante los siguientes dos días recorrimos diferentes parques Naturales, como el Zion Park  o  el Cañón Bryce (ámbos en el estado de Utah) donde empezamos a valorar y darnos cuenta de la belleza y grandeza de estos lugares, donde la Naturaleza es completamente cautivadora y es difícil describir con palabras lo que uno siente y ve allí y que no hay duda que, a mi juicio, es uno de los grandes atractivos de los Estados Unidos.

Cañón del Zion Park

Zion Park es un enorme cañón de Arenisca, salpicado de enormes paredes con cascadas y bosques de pinos y que fue lugar de asentamiento de los legendarios indios Anasazi y que debe su nombre a los asentamientos mormones que llegaron al lugar a mediados del siglo XIX y que consideraron el lugar como una refugio sagrado donde asentarse. Los indios Anasazi fueron de interés por Nicolás Roerich en su viaje hacia el Oeste Americano dejándonos una serie de bocetos sobre sus asentamientos en zonas cercanas a Santa Fe.

El cañón Bryce es un espectacular y multicolor anfiteatro natural producido por la erosión donde las estructuras geológicas llamadas chimeneas de Hada confieren a todo el conjunto un recuerdo inolvidable, sobre todo en momentos como el atardecer donde uno no puede más que sentirse minúsculo ante tanta magnificencia de formas y colores mientras el sol va descendiendo en el horizonte.

Una vez abierto boca con estos dos primeros parques dábamos paso a visitar el territorio Navajo donde unos de los puntos fuertes era visitar el famoso Cañón del Antílope, Monument Valley así como el Gran Cañón del Colorado

También durante esos días recorreríamos parte de la famosa Ruta 66 (ruta que empieza en Chicago y termina en las playas de los Ángeles) parando en alguno de los pueblos típicos de la ruta como Seligman o Kinsgman, en los cuales  se respiran un ambiente que hemos visto en infinidad de películas estadounidenses ambientadas en los años 60 con los famosos cadillacs alargados,  motos y el ambiente de rock and roll típicos de la cultura Norteamericana del siglo pasado y que tratan  de preservar en alguno de estos pueblos de la famosa ruta.

Cañón del Antilope

Para visitar el Cañón del Antílope nos dirigimos a la ciudad de Page, el cual sería el primer contacto con los Indios Navajo. Todos estos lugares son gestionados exclusivamente por los Navajo y es obligatorio hacer las visitas con ellos habiendo reservado con meses de antelación. Mi impresión fue que eran un pueblo amable y cercano y a la vez también muy metidos en las dinámicas comerciales de cualquier otro lugar del mundo a la hora de enseñar sus lugares, lo cual tiene su lógica dado el elevado número de visitantes.

La experiencia en el cañón del Antilope es algo que no se olvida. La visita se realiza en  grupo (curiosamente fuimos en un grupo de rusos conocedores de los Roerich) donde un guía indígena nos iba explicando el cañón, su origen e historia y cada uno de los puntos más fotogénicos del lugar, lo cual, en algún momento era un poco pesado ya que el guía estaba más pendiente de cómo teníamos que hacer la foto correcta que en dejarnos en silencio admirando el lugar, pero a pesar de ello y de la enorme cantidad de gente el ambiente que se crea en el interior es algo muy especial y mágico. Es como sí entraras en una gran Catedral que provoca un silencio interior y una admiración por aquella magia que allí se está expresando.

Un cañón que ha sido horadado por el agua en la arenisca del desierto y en el que algunas partes tiene paredes de más de 40 metros con múltiples formas coloridas que van cambiando a medida que la luz de el sol va entrando y que provoca una constante sensación de asombro a la hora de ir caminando por los más de 400 metros de longitud y que constituye uno de los lugares más fotografiados del mundo. Sin duda un lugar sagrado donde los Indios Navajo entraban para estar en contacto íntimo con la propia Madre Tierra.

Monument Valley y su atardecer arcoiris

Después de esta gran experiencia vendría otra también inolvidable, y que sin duda es muy recomendable y fue la visita para ver el atardecer en Monument Valley, lugar sagrado para los Navajos y que ha aparecido en infinidad de películas del Oeste por lo que al llegar allí resulta un lugar tremendamente familiar. Solo tuvimos tiempo para ver el maravilloso “atardecer Arcoris”  sobre las formaciones rocosas, en el cual la luz se va difuminando en el horizonte literalmente en un arcoiris multicolor donde hay un predominio de tonos azulados y violetas que te hablan internamente  y dan un sentido de elevación mientras en silencio observas todo el movimiento que se produce fuera y dentro de ti.

Y para seguir con las emociones positivas que provoca la Belleza de la Naturaleza al día siguiente visitaríamos el Parque Nacional del Gran Cañón del Colorado, un lugar que desde niño siempre me fascinó y que por fin tuve la suerte de poder visitar y contemplar su grandeza ya que simplemente caminar unos pocos kilómetros por el borde y ver el río Colorado abajo y las enormes paredes horadadas por el paso de los millones de años es algo que ninguna fotografía puede llegar a captar su belleza y grandeza. Sin duda es un enorme reloj geológico donde uno tiene que parar y plantear el significado en años de lo que es una vida humana y el poco sentido que tiene en perderse en las “locas emociones perturbadoras” de la mente. El atardecer allí también fue inolvidable.

Joleen Dubois de White Mountain

Posteriormente, habíamos organizado la ruta para pasar por la ciudad de Prescott, pues desde hace años recibo las noticias del grupo “White Mountain”, un grupo que lleva muchos años difundiendo las enseñanzas de la Etica Viva de los Roerich y de Torkom Saraydarian pues su fundadora Joleen Dubois fue una discípula cercana de Torkom.

Primeramente había contactado con Joleen por mail quien muy amablemente nos aceptó a asistir a la reunión grupal que realizan cada domingo.

Llegamos a la hora acordada a una casa de campo a las afueras, con la puerta abierta, donde sin llamar entramos con nuestro coche y enseguida notamos la armonía y el cariño puesto en ese lugar. Todo muy limpio y ordenado y una figura del señor Buda recibiéndonos en la puerta de la casa. Entramos y tras un breve saludo nos sentamos en las sillas dispuestas, pues Joleen, como cada domingo hace lecturas de la Enseñanza y después realiza comentarios a las mismas, con la participación del grupo y la realización de la Gran Invocación. Una vez terminado se hace una comida grupal donde cada uno de los miembros trae algo para compartir y fue en ese momento cuando tuvimos tiempo para hablar con ellos ya que se mostraron curiosos en entender porque habíamos llegado allí y que era lo que nos atraía.  Joleen y todos los miembros fueron muy acogedores y agradables con nosotros y de algún modo fuimos testigos como ese trabajo silencioso y luminoso de pequeños grupos de personas apasionadas y con los pies en la Tierra (tal y como hemos conocido en Bedia, en ADA – Asociación Darjeeling Agni Yoga dirigida por Leonardo Olazábal) esparcen sus buenas vibraciones hacia el resto del mundo sembrando semillas que florecerán en un futuro.  Nos despedimos de ellos con una muy bonita sensación de alegría y paz y pusimos rumbo hacia Sedona donde pasaríamos los dos días siguientes.

Vórtice Energético Bell Rock en Sedona

Todo el área de Sedona en los últimos años se ha convertido en un foco donde buscadores espirituales y  seguidores del “New Age”  han llegado ya que de algún modo toda esa Tierra Roja tiene un magnetismo muy especial y que los antiguos indios Navajo y Hopi consideraron un lugar sagrado y de ese modo lo vivimos sintiendo que era un buen lugar donde nos gustaría poder vivir ya que a pesar del calor reinante, se respira una gran tranquilidad y todo el conjunto de montañas que hay alrededor hace que todo tenga una armonía que se siente muy claramente en el cuerpo y que sin duda atrae a numerosas personas (de elevado nivel económico) que tras jubilarse deciden vivir su retiro en esas Tierras, y también a personas con un alto desarrollo espiritual que allí vivieron como fue el propio Torkom Saraydarian o Robert Adams (discípulo directo de Ramana Maharsi) un gran sabio (un jnani realizado) que impartió enseñanza advaita y cuyos textos hoy en día siguen teniendo una gran influencia entre los numerosos occidentales que se acercan a la enseñanza no-dualista.

El área de Sedona también se ha hecho famosa porque según cuentan, en aquellas tierras hay cinco vórtices energéticos situados en diferentes formaciones rocosas en los cuales se organizan tours para visitarlos y de algún modo recibir esas energías elevadas que en esos puntos se producen, y a la vez  en algunos de ellos se realizan las famosas “ruedas de la medicina” indígenas.  Nosotros los visitamos durante un día completo y es difícil evaluar si es cierto lo que se cuenta de ellos en cuanto a que equilibran polaridades masculino-femenino dentro del cuerpo…etc… Lo que sí es completamente verdadero, es que los lugares son espectaculares y las vistas por ejemplo desde el vórtice “Bell Rock” o desde el “Sedona Airport” son de una Belleza Natural que ya de por sí produce elevación solo su contemplación.

Cañon en Old Oraibi. Piedra de las profecías.

A unas 150 millas de Sedona se encuentra el que se dice que es el  poblado indígena más antiguo habitado de toda Norteamérica, Old Oraibi (Tercera Mesa) y que es cuna del legendario pueblo Hopi. Decidimos acercarnos hasta allí, pues todas las historias acerca de los Hopi se han hecho muy famosas los últimos tiempos, entre ellas la famosa piedra de las profecias, que según se cuenta describe el futuro de la humanidad y la entrada en la “Quinta Edad” no sin antes pasar por periodos de grandes catástrofes.

En si mismo, en Old Oraibi, apenas hay nada… es un poblado de pequeñas y destartaladas casas, con bastante desorden y donde apenas nos cruzamos con ninguna persona y la única persona Hopi con la que pudimos hablar estaba en una tienda y muy amablemente nos dijo que no era posible decirnos donde estaba la piedra de la profecías sino era pagando una determinada cantidad de dinero…así que nos negamos y decidimos dar una vuelta por los alrededores del poblado donde había un barranco lleno de piedras enormes que fuimos mirando intentando encontrar la famosa piedra… pero no pudo ser, aunque si vimos multitud de geoglifos, muchos de los cuales sin duda eran “modernos” dibujos del siglo pasado de personas que habían visitado ese lugar.

Nos fuimos de allí con una sensación agridulce pues no nos gustó mucho lo que nos encontramos, así que pusimos rumbo veloz hacia el famoso “bosque petrificado” para al menos compensar la pequeña desilusión, pero como las distancias en Estados Unidos son tan grandes llegamos justo cuando estaban cerrando el parque así que solo pudimos acceder a un mirador para ver la puesta de sol y adivinar los famosos troncos petrificados desde la distancia… una pena, aunque a la vez, un lugar pendiente a poder visitar en un futuro.

Estamos en el ecuador del viaje, y ahora nos toca poner rumbo hacia el Norte de California para visitar el famoso Monte Shasta, pero antes haríamos algunas paradas para visitar el “valle de la muerte, famoso por ser el lugar donde se han registrado las mayores temperaturas en la tierra y con multitud de leyendas sobre los buscadores de oro que allí deambularon, tambien una parada en las aguas termales cercanas a Bishop y Mammoth Lake donde quedó un maravilloso  recuerdo de estar en medio de una pradera enorme y solitaria dentro de una piscina natural con agua  termal sulfurosa viendo en la lejanía las montañas de la Sierra Nevada.  Y por último visitar el famoso y espectacular Parque Nacional del Yosemite, y admirar las enormes formaciones rocosas como el famoso Gran Capitán, meca mundial de los escaladores y sin duda toda la Belleza Natural que tiene este  rincón de Estados Unidos y que se merece toda su fama  y a la vez descubrir la figura de John Muir, que fue un gran naturalista estadounidense y a su vez fue el primer gran protector de todos estos lugares, por lo que una vez visitado el Parque, es fácil vislumbrar y entender frases que nos dejó como la siguiente: “La manera más clara hacia el universo es a través de un bosque salvaje”

Monte Shasta

El mítico Monte Shasta se encuentra en la frontera con el Estado de Oregón, es un volcán durmiente de más de 4000 metros de Altura y hay personas que los consideran el volcán hermano del Monte Fuji en Japón pues tienen aspectos similares y se encuentran en una latitud similar. De hecho hay muchos japoneses que vienen a visitarlo por esa razón.

La primera vista del volcán, viniendo por la carretera procedente de Sacramento, sin lugar a dudas es emocionante. A lo lejos se observa la bonita montaña en forma de cono y si  has leído todas las historias “mágicas” que se cuentan  de ese lugar no deja de recorrer un escalofrío por tu cuerpo, queriendo llegar y descubrir todos aquellos lugares fantásticos de los que tanto se ha hablado y que cuentan la historia acerca de que debajo del Monte Shasta hay una ciudad subterránea llamada Telos a la que solo unos pocos han tenido acceso y que en el siglo pasado un británico, trabajador de una compañía que realizaba prospecciones de Oro, llamado J.C Brown contó que en sus trabajos, accidentalmente encontró una galería que le llevó a la mítica ciudad interna y fue a partir de ese momento cuando todas estas historias comenzaron a hacerse famosas y grupos de buscadores trataron de encontrar su entrada creándose a su vez, un halo misterioso en torno a esta montaña que ha atraído a multitud de buscadores de todo el mundo.

Lo que es cierto, es que esta montaña ya era considerada un lugar sagrado por las antiguas tribus indigenas de la zona y ellos indicaban que allí habitaba un gran Espiritu que luchó contra el Espiritu del infra-mundo y salió victorioso.

Es interesante conocer que en las faldas del monte Shasta, en un punto concreto surge un manantial muy especial, ya que su agua, indican los geologos,  procede directamente del interior del monte Shasta y este manantial da lugar al nacimiento del Rio Sacramento, un río que recorre toda California con sus aguas impregnadas de la propia energía interior del Monte Shasta y que desemboca, tras más de 800 kms de recorrido, en la bahía de San Francisco siendo toda su cuenca cuna de ciudades y universidades muy prósperas.

Bosque de Redwoods

Como amante de las montañas, el lugar me pareció fascinante y mágico y recorrimos durante 3 días los alrededores del monte, visitando lagos, cuevas de lava, y los famosos bosques kilométricos que rodean al volcán (que es donde se afirma haber visto al famoso Bigfoot o Sasquatch)  y a la vez comprobar como en Dismuir, población cercana al monte, proliferan los negocios New Age, con numerosas tiendas de productos esotéricos y terapias de todo tipo…

Ahora tocaba el camino de vuelta a la ciudad de los Ángeles, bordeando toda la costa Oeste por la famosa highway 1, donde uno de los pasos era a través del maravilloso Bosque de Redwoods, los árboles gigantes de más de 50 metros de altura y que pueden vivir más de dos mil años.

Encontrarnos con estos maravillosos y altos seres y tener la suerte de caminar en solitario entre ellos, descalzándonos y sintiendo la tierra, en la que ellos llevan viviendo centenares de años, es algo sobrecogedor y que no se puede explicar con palabras. Sientes un gran respeto, a la vez que un gran cariño, al sentirte rodeado por estos árboles, constituyendo una experiencia que siempre quedará marcada en el corazón. Sin duda, otro de los puntos fuertes de este viaje.

Después de los bellos paisajes, acantilados y playas que nos fue dejando la carretera highway 1, llegaríamos a San Francisco. Una ciudad que nos resultó muy especial ya que nos encontramos una ciudad muy cálida, tranquila, bonita y acogedora, llena de parques, casitas coloniales preciosas, gente muy amable y abierta, multicultural, vanguardista… y muchos adjetivos más que se podrían poner a la ciudad del maravilloso puente Golden Gate. Disfrutamos la estancia recorriendo y paseando por sus calles y barrios a la vez que, conduciendo por sus famosas cuestas, que tan familiares acaban resultando, debido a la multitud de películas que se han rodado en ellas.

Hubo tiempo también, para hacer una visita y recorrer el  famoso Silicon Valley, en el vecino San José y que es la cuna de todas las grandes empresas tecnológicas y de Internet que hay en el mundo, por lo que sin duda, esta parte es uno de los grandes polos creativos que existen en la Tierra y donde mentes privilegiadas trabajan por el progreso de la humanidad.

En el camino hacia Los Ángeles,  paramos en el Museo Egipcio Rosacruz, fundado en 1928 por Harvey Spencer Lewis  (fundador de la orden Rosacruz AMORC) y que contiene una extensa colección de objetos egipcios contando con edificios construidos al estilo arquitectónico del país de los faraones,  recordando sus templos y con un jardín maravilloso a la vez que numerosa simbología esotérica. Tuvimos también la oportunidad de asistir a una ceremonia Rosacruz que se realiza diariamente, donde fuimos guiados por la sacerdotisa al interior del Templo y se realizaron una serie de meditaciones y lecturas prácticamente a oscuras todo ello realizado con una gran solemnidad y seriedad.

Sin duda un sorprendente e inesperado lugar, en el que en su Biblioteca encontré libros de  Nicolás Roerich, pues fue miembro del consejo de AMORC,  y mantuvo una amistad con Harvey Spencer Lewis al que conoció en la fundación del Museo Roerich de Nueva York en 1929.

The Pepper Tree. Casa de Krishnamurti

Atraído por las lecturas de Jiddu Krishnamurti, también, antes de los Ángeles dedicamos un día para visitar el maravilloso Valle de Ojai ( que significa Valle de la Luna) el cual fue su residencia principal donde pasaba largas temporadas hacia la que tenía un aprecio muy especial pues se dice que fue en este lugar, en el Pepper Tree, donde tuvo una serie de experiencias internas que cambiaron por completo la percepción de su vida. Sin duda, su casa, de blancas paredes y techos altos, alejada de la población y el ruido y rodeada de árboles pimenteros es un lugar muy especial.

No lejos de la casa de Krishnamurti, se encuentra una montaña, llamada “Meditation Mount” donde hay un lugar de retiro y meditación con vistas hacia todo el valle, y que fundado por una de las seguidoras de Alice Bailey siguiendo sus indicaciones y enseñanzas.

Tuve la extraña casualidad de encontrarme allí, con una mujer que había conocido años atrás en la India, en Kalimpong, en la casa de Helena Roerich y que ahora estaba unos meses trabajando en la organización del lugar. Fue un encuentro muy bonito, pues ambos nos recordábamos perfectamente el uno del otro.  También tuve la suerte de conocer al que ahora dirige el centro, Michael Lindfield, una persona muy especial con una trayectoria de muchos años de práctica y estudio.

En otra montaña cercana también se encontraba la casa de Meher Baba (un místico indio que tuvo y sigue teniendo muchos seguidores en India) y que también acogió  un tiempo a Yogananda

Temple of the People

El viaje iba tocando a su fin, solo nos quedaba visitar la ciudad de Los Ángeles, pero antes, hicimos una última parada, en Halcyon, para visitar el llamadoTemplo de las personasun lugar fundado el siglo pasado por Francia LaDue y el Doctor Dower, como una Comunidad de Personas que fuera autosuficiente, realizáran un servicio a la gente necesitada y fuera un lugar de estudio de las enseñanzas teosóficas (el Dr Dower era amigo de William Q. Judge) y a la vez se recibieron una serie de enseñanzas plasmadas en unos libros  que consideran que son la continuación del libro de las Stanzas of Dzyan de Madame Blavatsky, tal y como pudo contarnos en persona Eleanor Shumway, que hoy en día es la persona que está a la cabeza de Halcyon y que trata de preservar todo ese legado para que no se pierda. También pudimos comprobar como este lugar actualmente ha atraído a numerosas personas rusas, pues Helena Roerich, en algunas de sus cartas, consideraba la enseñanza de Francia LaDue, como una fuente seria y confiable.

Llegamos a la ciudad de Los Ángeles, lo que supondría ir finalizando este viaje.

Mucha gente apenas está un día en esta ciudad y considera que salvo el cartel de Hollywood y el boulevard de las Estrellas poco más hay que visitar aquí, pero lo cierto es que es una ciudad inmensa y vibrante, donde te puedes encontrar lo mejor y más selecto a la vez que lo más bajo y sucio y a la vez ese todo conforma un lugar increíble donde millones de personas viven.

Puerta de entrada a Falcon Lair, la mansión de Rodolfo Valentino

Se cumplió lo que me habían avisado, toda la zona de Hollywood, del boulevard de las estrellas, la zona donde está el Teatro donde se entregan los Oscars, es un lugar bastante descuidado, sucio y donde se ven también muchos mendigos. Es un contraste extraño, pues uno no se espera esto ya que se imagina ver solamente el Glamour que nos enseñan en televisión durante las ceremonias de entregas de los Oscar.

Por otro lado, alejándose de esta zona y entrando en el famoso Beverly Hills comienzan a verse las famosas casas de los actores y actrices famosos y de todo lo que rodea a la lujosa industria del cine de Hollywood.

Teníamos un especial interés en visitar (aunque solo fueran los muros y la puerta del exterior)  la que fuera mansión de Rodolfo Valentino, Falcon Lair, una vez conocidas las historias tanto de Rodolfo como de Natacha Rambova que Leonardo Olazabal  (en el Museo Bandera de la Paz, en Ereño, Bedia) tan apasionadamente nos había narrado. A pesar de no poder entrar, nos imaginamos a ambos personajes viviendo allí y mirando hacia las maravillosas vistas de Los Ángeles que tenía esa mansión.

Como cuenta la tradición queríamos haber dejado una rosa en la tumba de Valentino, pero ese día se encontraba cerrado el cementerio, así que decidimos, aprovechando la visita dejar la Rosa en la puerta de su antigua Mansión como recuerdo y respeto a aquel actor tan peculiar y con tanto magnetismo que cautivó a millones de personas.

También visitamos la famosa Biblioteca Esotérica de Manly P. Hall, un gran erudito y esoterista que durante muchos años sembró en miles de personas el interés serio por el estudio de toda la Filosofia y enseñanza Esoterica de todos los tiempos. ! Una maravilla de Lugar en el que uno tiene ganas de dejar todo y dedicarse solamente al estudio y aprendizaje de todo el conocimiento que allí se acumula. Particularmente me emocionó ver la estatuilla de Nicolás Roerich con el cofre que tantas veces había visto en fotos presidiendo la gran mesa de la sala de la Biblioteca.

Después nos dirigimos hacia el cementerio Forest Lawn Memorial Park donde queríamos hacer una visita a la tumba de Yogananda, simplemente para estar unos minutos en silencio allí, donde se supone que descansa su cuerpo incorrupto y después visitar “el templo del lago” perteneciente a la SRF ( Self-Realization Fellowship) la organización que creó Yogananda. El lugar es muy bonito, es un precioso jardín para la Paz con un lago armónico y maravilloso, una serie de templos y con una historia muy bonita detrás. Además hay un monumento a Gandhi, donde en un sarcófago se encuentra una porción de sus cenizas. Lugar muy recomendable y que de algún modo supuso el colofón final a un maravilloso viaje por el Oeste de Estados Unidos donde combinamos visitas a maravillosos Parques Naturales y ciudades y a la vez fuimos siguiendo un hilo conductor tratando de rastrear diferentes personajes, lugares y corrientes espirituales que se han dado en aquella parte del mundo y que marcaron y siguen marcando silenciosamente la evolución humana y que de algún modo he tratado de reflejar en este relato para aquel que lo lea y sienta interés pueda seguir buscando acerca de todo ello.

David Martínez – 2018

Yogananda. Templo del lago