Instructor de Raja Yoga

Cuando te acercas a la vida de un personaje espiritual o místico pareciera que ya todo está dicho. Pero hay que tener cuidado. No se trata de hacer un retrato sólo cariñoso y amable, obviando defectos y errores, lo que por otra parte les hace más humanos. Además esto les protege de que personas muy emocionales y sensibleros lancen reseñas equivocadas sobre sus vidas. O escriban y hablen sin demasiado fundamento. Guiarse sólo por el corazón o por una entidad espiritual que te habla, es algo intangible e indemostrable donde sólo participa un jugador, y hace que éste sea siempre el ganador del diálogo. ¿Quién le va a rebatir algo que no se ve? Uno debe callar cuando se trata de particulares experiencias espirituales, y hablar sólo si se le pregunta sobre ello.

En los últimos años se está generando una mitomanía hacia los Roerich a todas luces inadecuada. El propio Nicolás Roerich no se veía a sí mismo como un místico, sino como un científico del arte, de la arqueología y de la cultura, que investigaba el misticismo oriental y las migraciones culturales en Asia.

Hablar sin saber y sin conocer el verdadero ADN espiritual e histórico de un personaje o acontecimiento es faltar a la verdad.

Suena bastante poético venerar a personas que brillaron con soberana altura, incluso es inevitable resonar con ellas -como ahora se dice- y que me parece una palabra del todo inadecuada. Porque resonar es cosa de dos, no de uno. Pero eso pasa con todo en función de nuestro despertar de Conciencia. Es decir, se puede desarrollar una afinidad, sin caer en el autoengaño. Hay un dicho que dice: “No quieras conocer a tus héroes de cerca, no sea que te defrauden”.

En los últimos 25 años en Rusia se han publicado más de 200 libros y revistas sobre los Roerich (los cuatro miembros) con un aporte documental inédito extraordinario. Los académicos tienen acceso ahora a documentos que antes no se permitía por razones ideológicas.

Los nuevos descubrimientos han pasado rigurosos y exhaustivos controles de investigación aportando una nueva óptica a la vida de la familia Roerich. Pero claro, ¡están en idioma ruso! Y esta información y estudios se desconoce en el resto del mundo.

La Filosofía del Agni Yoga o Filosofía de la Realidad Cósmica, fue presentada mucho antes que los Roerich por el Maestro Sri Aurobindo con la Enseñanza de su Yoga Integral del Fuego, sólo alcanzable por un proceso de supramentalización. “Una vida Ética es una vida yoguicoesotérica”, -decía.

“La paz es nutrida cada día en el transcurso de la vida, si luchas entonces desaparece, (esto es bien conocido en el arte del Aikido.- Nota de Leonardo). Alcanza la Supramente y descubrirás un estado admirable, una mente en perfecta paz. Entonces el conocimiento intelectual se convierte en espiritual. No necesitas ya atiborrarte de axiomas e ideas. No abrumes a tu cerebro con miles de cosas, ya no las necesitas”. Estas palabras mágicas salen del Ashram y de la mirada de Sri Aurobindo. Un Maestro muy adelantado evolutivamente de lo que estaban Nicolás y Helena Roerich. Sin embargo con estos últimos se construyen historias de “Arte pictórico reverencial” en internet, con un protagonismo que ellos no quisieron nunca para sí mismos.

Cuando te entregas a la Gracia Divina y cae una gota de Luz en tu cáliz, lo que hay que saber se sabe. Añade el Maestro Sri Aurobindo, venerado con el máximo de los respetos por Nicolás, Helena, y los hijos de éstos George y Svetoslav. Incluso Nicolás solía decir: Leer nuestros libros cerca de un Swami, de un gran ser, como Sri Aurobindo, ¡los entenderéis mejor!

En las enseñanzas del libro Comunidad y en los libros superiores que componen la colección sobre La Ética Viva, se nos previene sobre la publicación de falsas premisas, y sobre la adoración enfermiza. Esto no les gustaba nada a los Roerich, ni a sus amistades o discípulas/os de la época que lo evitaban a toda costa, como ya he dicho.

Crear un espejismo en torno a los Roerich no sale barato. El karma muerde rápido o lentamente, ¡pero muerde! Esto está ocurriendo con algunos grupos extraños que se hacen llamar Bandera de la Paz en Rusia, donde hay más de 200 agrupaciones sobre Ética Viva, Agni Yoga, Cultura y Filosofía Roerich, Bandera de la Paz y otros.

Vemos, leemos y oímos, en esa gran ventana que es Internet, tonterías como que la expedición al Corazón de Asia, duró 5 años…¡mentira! Que sufrieron sin parar… ¡otra mentira! Ya que no siempre fue así. Y otras tantas vaguedades más.

Durante la expedición los Roerich vivieron y descansaron en pueblos y ciudades durante meses. Viajaron en trenes, camiones y coches, entre otros. Contaban con una amplia servidumbre compuesta de docenas de personas, hasta llegar a cien en algunos de los tramos o en las exploraciones más difíciles, y el mismo número de animales entre caballos y dromedarios. Había gente con formación militar, médicos, ingenieros, cartógrafos, cocineros y sus ayudantes, exploradores, fusileros nativos, intendencia y logística. Diversos grupos se encargaban de diferentes tareas. Unos de todo el material de tiendas, cuerdas, herramientas, forraje. Otros, se encargaban de embalar las piezas más pesadas y enviarlas a América desde ciudades importantes de la ruta, como una biblioteca tibetana que cubriría más tarde la pared de uno de los salones del museo neoyorquino. A esto, se unirían cientos de pinturas y tankas budistas, artesanía local, estatuas y bustos en bronce. Cofres y baúles llenos de ropa nativa, joyas y diversos objetos, además de manuscritos antiguos, dorjes, campanas, dzis (me considero afortunado de haber tenido muchos de estos objetos entre mis manos), completaban los tesoros museísticos adquiridos.

Sólo hay que leer los diarios de los expedicionarios que acompañaron a los Roerich en algunos de los tramos de la expedición, como el del médico N.K. Ryabinin, “Tíbet Dethroned”. Fue tal la miseria con que se encontraron en muchos de los lugares por los que pasaron que bautizaron al Tíbet como “destronado” o lo que es lo mismo “carente de toda preponderancia”. Este doctor, además de vigilar la salud de los viajeros, y de hacer de secretario y tesorero, hizo posible que los Roerich y acompañantes superaran el estrés de los pasos de montaña, (nada de esto se sabía hasta que yo lo revelo ahora). Por eso hay que enfocar la atención en las vivencias reales de todos los acompañantes y no sólo de los Roerich, si se quiere mantener el rigor histórico de esta magnífica expedición.

Al finalizar la misma –financiada enteramente por los Roerich con los lienzos que vendía– según decía Helena, se instalaron en Kullu, Himalayas, en el Norte de India, no muy lejos del Gangotri, y de Rishikesh, lugares sagrados para los yoguis y sadhus de toda la India. Allí lo primero que hicieron es crear “El Instituto para la investigación medicinal Urusvati”. Aquí se ve el alcance fundamentalmente científico y no místico de la entera familia Roerich. Véase algunas puntualizaciones en un abanico más amplio:

https://translate.google.es/translate?hl=es&sl=en&u=http://en.icr.su/protection/heritage/Stetsenko_cae.php&prev=search

(La Expedición al Asia Central de Nicholas Roerich – Realidad y Ficción)

En mis constantes viajes a Rusia he tenido el honor de ser invitado para escuchar los puntos de vista de las Academias de Ciencia, biógrafos reconocidos, estudiosos del Agni Yoga y de la Ética Viva, investigadores de exploraciones arqueológicas en Asia, y filósofos en el marco de unas culturales jornadas internacionales.

Nadie se atreve hoy día a interpretar en serio y a producir un claro discernimiento en estos asuntos, aunque ello suponga cierto desconcierto en los asuntos espirituales de matiz teosófico o de la New Age. No hay gente preparada y con la suficiente visión para hacerlo.

En el pasado, personas de dudosa reputación, crearon conceptos como las razas raíces y las rondas planetarias, en un fin de semana de delirante espiritismo. Cuando el Instructor del Mundo Jiddhu Krishnamurti dijo: ¡se acabó esta pantomima! Inmediatamente quisieron crear otra figura: ¡la Madre del Mundo! Y la candidata era Rukmini Devi, pero… se sabían cosas que no la hacían merecedora de tal proclamación. Así que pensaron en otras estrategias. En éste punto entraron Nicolás y Helena Roerich. Conocieron a Annie Besant y ésta les hizo el diplomilla de teósofos. Ver mi libro: “Conversaciones esotéricas con un teósofo zen”. Más tarde todo fue a menos. La Gran Depresión de 1929 y el posterior conflicto militar global conocido como la Segunda Guerra Mundial dio al traste con todo lo imaginado por los Roerich.

A decir de algunos investigadores biógrafos e iniciados muy adelantados en el conocimiento de los diversos movimientos y enseñanzas esotéricas del mundo, Helena Roerich cumplía muy bien ese papel: la Madre del Agni Yoga, la Que Guía, la Tara Blanca, y otros títulos adjudicados según se dice por su Maestro Anónimo del Himalaya. Es curioso que Alice A. Bailey nunca habló de proclamaciones semejantes otorgados por su Maestro-Guía. El caso es que los Roerich reinventaron una nueva teosofía para luego desmarcarse y crear una nueva corriente de pensamiento que ya existía en la India, ¡la de la Síntesis! el ¡Agni Yoga! Una contribución al mundo occidental excelente sin duda, pero no la única.

Alice A. Bailey por un lado y Elisabeth Warnon (véase mi edición “Cartas desde la India de Albert Sassi) por otro, presentaron también las enseñanzas de la Jerarquía, cada una a su manera, pero todas al parecer de la misma fuente. De hecho la gran iniciadora de los misterios fue H.P. Blavatsky, y tras ella vinieron las demás. Enseñanzas presentadas para una etapa determinada del sendero y de la vida, pero que más tarde habría que desprenderse de ellas para seguir creciendo en un infinito amor por la Vida y el Cosmos. Aún así, los llamados libros azules o índigo de Alice A. Bailey, resultan un trabajo exquisito y esclarecedor para la humanidad que ha de servir sin duda para los próximos 600 años.

Claro que, si no se profundiza en los orígenes e historia personal de estos movimientos no se llevará ningún susto o chasco ¡evidentemente! Véase otros movimientos que vinieron después copiando a las mujeres mencionadas.

Lo que quiero decir es que desde el momento que usted habla sin estudios y sin una verdadera formación interior, guiado sólo por sus emociones, y pone en el altar todo lo que cae en sus manos, usted en ese momento ¡ya lo ha destruido!

¡Cuidado con los grillos de los contactados! Salvo honrosas excepciones, todos adolecen de un intelecto iluminado ¿Entienden? Pronunciar sólo mantras no le va a llevar a la otra orilla, dicen los Rishis.

Aporten rigor histórico, estudios, conceptos verdaderos, reflexión, método, humor, y sin añadir artificios personales, llegando a mostrar su capacidad para la irreverencia y la inconveniencia si es necesario, y sólo entonces serán escuchados por un público adelantado en el sendero de la vida.

Como dicen los nuevos ingenieros de las tecnologías futuras:

“Usted no sabe realmente quién es su enemigo que lucha desde la oscuridad. Y ningún general ciego ha ganado nunca una batalla o guerra. Por eso mismo infórmese bien.”

¿A que parece una cita del Agni Yoga?

Luna llena de Wesak 2017

Leonardo Olazabal Amaral

Presidente de la Asociación Darjeeling de Agni Yoga.

Director del Museo privado “Bandera de la Paz Roerich”

Profesor de Raja Yoga y Radiónica