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| La Curación Espiritual |
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Otro aspecto muy importante en el que debo insistir, y que debe tener muy en cuenta el sanador, es no comercializar su arte de curación.
La Curación, en su verdadero sentido, siempre es Espiritual, porque el auténtico significado de la palabra Curación es el restablecimiento de la normalidad. Una condición normal no significa una condición limitada al plano físico, ya que ésta ha de llegar hasta los planos más internos, es decir, hasta nuestro espíritu. Por lo tanto, intentar llegar a curar en ese nivel (holístico) es lo que se llama Curación Espiritual.
El primer paso entre el sanador y la persona que va a recibir la curación es establecer un contacto en los niveles más elevados al plano físico. Así, el punto de comienzo de este proceso es lo que hemos realizado hoy, aquí mismo, la acción de saludar con la palabra ¡NAMASKAR!
Hay un gran significado en este gesto con las manos juntas frente al pecho para saludar e inclinarnos a la vez que pronunciamos NAMASKAR. Ésta proviene de NAMAHA, formada por dos palabras del idioma sánscrito. NAMIS, que significa: no, y MAHA que significa: mío. NAMAHA significa no mío, y ¿qué es lo que no es mío? ¿qué significa este saludo? Significa que cuando nos miramos los unos a los otros no estamos mirando sólo al cuerpo físico, sino a la luz interior, y esta luz interior es la chispa divina que existe en cada ser. Así, al pronunciar esta palabra establecemos un contacto entre estos dos aspectos divinos y decimos que todo lo que tengo en el plano físico, mental y espiritual no es mío sino que pertenece a la Divinidad.
Los cinco dedos de la mano derecha representan los 5 órganos sensoriales y los cinco de la mano izquierda los órganos de la locomoción, como los brazos y las piernas. Al realizar el saludo juntamos los órganos sensoriales con los de locomoción y al inclinarnos conectamos nuestra mente y el Antakarana con los órganos, a la vez decimos No mío, pertenece a lo Divino. Este es el punto de comienzo del proceso de la curación.
El verdadero propósito de la curación espiritual no es lo que vemos como remedio a los muchos sufrimientos que existen en el plano físico. Los llamados sistemas de medicina oficial no son suficientes para lograr una curación completa. Hoy esto está bastante claro. A pesar de los avances médicos, el beneficio que se obtiene de estos sistemas sólo es temporal. La curación completa de un individuo no se puede lograr solamente con las medicinas. El esfuerzo hacia la curación debe provenir de los planos elevados, porque nuestra existencia no es sólo física, sino también psico-espiritual. Y lo que vemos como el cuerpo físico, es el resultado de muchas fuerzas activas en los niveles sutiles. Así, el cuerpo físico es dirigido y controlado por fuerzas superiores al plano físico. Si intentamos restablecer la condición normal trabajando únicamente en el plano físico, sin que exista un realineamiento del entramado energético de estas líneas de fuerza y los factores que las gobiernan, entonces sólo estaremos parcheando el problema.
En la curación espiritual es muy importante dirigirse a esas líneas de fuerza sutiles. Lo que vemos, el aspecto material del cuerpo, viene a ser como el chasis de un coche, tan sólo una pieza de hierro o acero. Y el conductor sería las líneas de fuerza en los planos vitales y mentales. Se pueden ver como fuerzas electromagnéticas. Así, el nivel más interno de nuestra constitución, lo que llamamos el centro de nuestra existencia, se expresa como el nivel de La Voluntad y de La Comprensión, el agente directriz que se encuentra por encima del propio nivel mental.









