A MI PERRO ATILA (Su última mirada fue el pasado 27 de julio de 2012)

Nada más grato que volver a casa y ser recibido por tu perro.

Encuentros de miradas alegres, protectoras y sobre todo fieles.

Cuando estoy feliz, mi perro me mira feliz.

Cuando estoy pensativo, mi perro me mira con respeto.

Cuando estoy triste, mi perro acerca su morro, gime y me mira compasivo.  

Entonces, un placer tierno recorre toda mi piel.

Mi perro se alegra, levanta las orejas y mueve la cola.

Ya no necesito nada, su felicidad es la mía ahora. 

Solo el que ama a los animales sabe de lo que hablo.  

Gracias Atila por 16 años de auténtica entrega y amor.

Espero volver a verte en el hogar donde los jardines están hechos de verdad y de luz.  

Leo y Petri