Mensajes en las piedras de los Mahatmas

Mensajes en las piedras de los Mahatmas

 Que manía les ha dado ahora, a los investigadores de lo paranormal, en atribuir los avances de la Humanidad a los alienígenas. ¿Acaso no saben hacer documentales acerca de los Maestros de la Humanidad? La agricultura, las grandes construcciones antiguas, y la Astronomía –entre otros- ¡nada tienen que ver con los extraterrestres! sino con los Maestros espirituales que han existido en todos los tiempos, y que han influido en la Humanidad. Pero claro, ¡esto no da pingües beneficios televisivos!

Hay que decir sin ruborizarse que: ¡los dioses antiguos no eran astronautas extraterrestres! Fueron Avatares e iluminados los que sembraron la semilla de la evolución. Los primeros habitantes del planeta, nuestros antepasados, no plasmaron en pinturas rupestres a extraterrestre alguno. Muchas de las famosas imágenes pintadas en cuevas o en formaciones rocosas en todo el mundo eran producto de visiones obtenidas durante los viajes astrales. La ingesta de jugos obtenidos de ciertas plantas, o bien los cánticos y respiraciones rítmicas les facilitaban los desdoblamientos y la visión clarividente.

No hay ninguna evidencia real de contactos extraterrestres en la antigüedad, solo suposiciones. Otra cosa distinta es el fenómeno OVNI, reseñado desde tiempos remotos hasta nuestros días. El genial Radiónico David Tansley dice en su libro Mensajeros de la luz : Todas estas teorías, como la que describe de la visión sobre el Carro de Ezequiel el ingeniero espacial de la N.A.S.A. el Sr. J. Blumrich, con humo, llamas, ruido y nubes, se basa en una frágil suposición que no tiene nada de científica ni de visión esotérica. El verdadero significado de esa observación es INICIÁTICO y por lo tanto pertenece al desenvolvimiento espiritual.

Las descripciones (no las vamos a dar aquí por largas) del Profeta Ezequiel corresponden a sus equivalentes en los planos interiores. Los pranas y subpranas, los éteres, los cuerpos sutiles y el Atman conforman toda suerte de fenómenos místicos que explican las visiones de los mismos.

Los escritores y documentalistas que hablan de ello lo hicieron de buena fe, pero hay un claro peligro en la manera de presentar estos sucesos materiales. Los textos religiosos y los relatos de civilizaciones antiguas son ¡espirituales! No caigan en la trampa de que “ellos” nos aleccionarán y nos salvarán. Porque eso no es así. Son ¡Espejismos!

Además las Leyes Cósmicas impiden la injerencia de una civilización de otro sistema solar en el nuestro.