CARTA DIRIGIDA A LOS RESPONSABLES DE LA REVISTA MÁS ALLÁ DE LA CIENCIA.

Por la presente, queremos manifestar nuestro total desacuerdo y profundo malestar, tras haber leído el artículo “El último secreto de Shamballa”, del autor Álex Muniente, en el número 255 de la revista “Más Allá de la Ciencia”.
Dicho autor utiliza para ilustrar el artículo varias imágenes que son de nuestra propiedad, y en ningún momento hemos recibido petición alguna para poder publicarlas, y mucho menos con las intenciones que se pretendían como ilustración del escrito. Las imágenes en cuestión son las siguientes:
–         Una fotografía del Jardín del Museo Roerich, que es privada.
–         Una imagen sacada del libro El Corazón de Asia, publicado por nuestra Editorial, y que pertenece al Centro-Museo Internacional de los Roerich (ICR) de Moscú.
–         Una imagen de Helena Roerich, que Leonardo cedió en exclusiva para un artículo anterior de Koldo Aldai, publicado en su revista.
Si bien es cierto, que junto a cada imagen aparece señalado el copyright de la Fundación ADA Roerich / Museo de la Paz (dato también erróneo ya que somos Asociación ADA Roerich), esto no es motivo suficiente como para justificar el uso indebido de las propias imágenes.
Menciona también el autor, que nuestra editorial es Ediciones N.R. y también es un error… El nombre correcto es Ediciones S.R.
Si se actúa con rigor y ética, lo primero que se debe hacer es informar al propietario del copyright de la intención de publicar sus fotografías. Y al mismo tiempo solicitarle autorización para ilustrar un reportaje. No se ha realizado ninguna de estas dos acciones, por lo tanto, no podemos aceptar que se hayan utilizado imágenes de nuestra propiedad, sin contar con el permiso correspondiente, en un artículo que desconocíamos hasta que se ha publicado, y en el que podemos estar en desacuerdo con los comentarios escritos en el mismo (como ocurre en este caso). Estos son unos ejemplos de los comentarios del escrito que no son verdad y que están sacados fuera de contexto:
1)   Los datos que se mencionan sobre el embajador español en Washington Ramón Padilla y Satrústegui. Este dato pertenece a una investigación privada de Leonardo Olazabal, que informó en conferencias, en la radio y en su libro “Semillas Blancas para la Paz”.  El Sr. Padilla no tuvo nunca contacto con los Roerich. Estas afirmaciones son elucubraciones muy graves del autor del reportaje.
2)   Nicolás Roerich no murió en 1948, sino en 1947.
3)   El Pacto Roerich no lo firmaron 35 países sino 21 países.
4)   Señala el autor, que: “Según Leonardo Olazabal, la caja que contenía la piedra iba adornada con el símbolo de la cruz sobre tres llaves de plata”.  Y esto no es verdad.
5)   Igualmente, cuando dice que: “Este curioso objeto mostraba una serie de signos esculpidos en su superficie que podían cambiar de temperatura, densidad, color y peso, dependiendo del lugar donde se encontrase”. Totalmente erróneo.
6)   Comentarios ofensivos como:
“las declaraciones de Roerich se tomaron a broma y cimentaron su fama de personaje estrafalario…”
“Que en la próxima década China y la India se transformen en líderes mundiales y gobiernen de forma despótica al resto de la humanidad…”
Esto es abominable, cuando precisamente Leonardo habla de Chinindia, es decir, de todo lo contrario.
Y así la mayor parte del texto de este desafortunado artículo. El peor que hemos leído nunca, carente de rigor, y que publicarán luego en sus respectivas webs, la de ustedes y en la de su autor, desinformando y haciendo más mal que bien. ¡Una lástima!

Por todo ello, les pedimos que en el próximo número de su revista saquen una nota aclaratoria, indicando que la Asociación ADA Roerich y el Museo Roerich de España no han dado autorización para publicar fotos de su propiedad en el artículo del Sr. Álex Muniente, y que las afirmaciones expuestas en el mismo son inexactas y sacadas fuera de contexto.

Esperando que entiendan nuestra postura y aclaren en su revista todos los errores cometidos en este artículo, (y muy especialmente en lo relativo al embajador español en Washington), reciban un cordial saludo.

Asociación ADA Roerich