Una Ética de Vida proyectada por la Madre del Mundo

En los encuentros Roerich que mantuve en Moscú, Rusia, oía hablar a Ludmila V. Shaposhnikova sobre la espiritualización del Espacio Cósmico. Y de cómo este espacio está representado por la Ética Viva o de Vida. Hay un mundo interno inmenso e incontable en el Cosmos. Desde ese mundo interno surge el impulso creativo de la evolución Cósmica. Para ello miríadas de vectores de luz se encargan de ello. Estos vectores de luz se han convertido en los Maestros de la humanidad y en la Madre del Mundo, la Inmaculada Madre Cósmica.

Y así el ser humano, en su estructura energética, forma parte de este Cosmos Espiritualizado.

Helena Ivanovna y Nicolás Konstantinovich Roerich formalizaron y publicaron este sistema filosófico llamado Agni Yoga. Y como ya señalara L.V. Shaposhnikova hace una década: “Es ahora cuando realmente nace esta filosofía de la Realidad Cósmica”.

El Agni Yoga es para esta época, inmersa como está toda la humanidad en una guerra bioquímica y de nanotecnología, capturada por el miedo, la coacción, el chantaje y los aspectos materiales de la vida. Donde cada día nos roban sin ningún pudor nuestro trabajo y nuestra libertad. Sí, el ser humano depende hoy día más de sí mismo que nunca. O domina toda esta presión y mentira, o se detendrá en su mejoramiento espiritual alejándose del espacio de la luz. Viviremos el Nuevo Año 2022 como una etapa en la que nos tocará elegir y luchar. Se precisan de estos conocimientos de Ética Viva y de otros nuevos, para ayudar a la humanidad en la transición hacia una nueva ronda evolutiva. Como dicen los estudiosos de la filosofía Roerich de Rusia:

“Todos los que nos hemos embarcado en este camino encontramos enormes obstáculos y el principal de ellos tiene sus raíces en la naturaleza del hombre mismo”.

   Hoy hay una enorme colisión del hombre contra el hombre. Las proporciones son gigantescas. Estamos en el lodo de la manipulación y de la corrupción. No quiero perturbar a nadie, a fin de cuentas, ya lo percibe casi todo el mundo, y claro: están asustados, angustiados, deprimidos.

 Pero he de decir que la corona de laurel envuelve la cabeza del hombre, altar de su espíritu. Hoy más que nunca los impulsos de ese espíritu son imparables, y saldrá en su ayuda. Sólo tienes que procurar no dejarte vencer.

Los Maestros anónimos del Himalaya dicen:

“No hay nada que no puedas hacer si lo deseas.

Todo sucederá muy rápido”.

   Amigos y amigas nos elevamos por la paz, la belleza y la bondad.

Desde las Torres de Shámbala, entre fuentes de aguas puras, flores paradisíacas y arbustos de laurel, vienen los nuevos paladines de alturas inconcebibles, como lo fueron antes las almas de San Petersburgo, Nicolás y Helena, que con su escudo flamígero detuvieron las flechas enemigas de su tiempo.

La Madre del Mundo, Madre Divina, Madre del Puro Amor, que desde la eternidad esconde su mirada al no-iniciado, nos mostrará de nuevo esos escudos de luz.

¡Envíanos ahora Madre, tu luz y melodía de paz para luchar contra todo mal. Que la luz solar y la de los mundos distantes nos bendiga y proteja!

Para este nuevo año 2022, te digo:

¡La Reina del Cielo está con nosotros! ¡Celebra todos los días

con alegría! ¡En ti está la Fuerza de Shámbala y la de sus Jerarcas!

Om Shanti.

Leonardo

ADA Roerich