Para los radiestesistas franceses y antiguos hermetistas de la Ciudad de las Luces, la Catedral de Notre Dame (Nuestra Señora) es un libro hecho en piedra con símbolos ocultos alquímicos y templarios que guarda una particular energía protectora en conexión con otras catedrales europeas y que solo los iniciados pueden interpretar.

Su ubicación en la isla de la Cité a modo de una barca, y su diseño no son casuales. Zahoríes, geomantes y constructores con gran conocimiento alquimista, participaron en su creación. Sus antenas y su geometría sagrada unida a la fuerza telúrica presente en su ubicación la convierten en una caja radiónica resonante que cubre con su vibración a los Parissis (Casa de Isis), el París de la Diosa Egipcia Isis, y todo esto mucho antes de que llegaran los romanos, claro está. De hecho, en algunos de los sitios de la Catedral y en particular en una de las capillas,  junto a su pila bautismal, se da una alta vibración medida en angstroms radiestésicos que producía la sanación de muchos enfermos. Siempre que visito París acudo a ella y a la hospedería de Nicolás Flamel.

Según la Wikipedia:

Jacques-Antoine Dulaure, un historiador del siglo XVIII-XIX, ha dado una explicación posible al origen del nombre de los parisii, asociándolo a la diosa egipcia Isis, a causa del descubrimiento de una estatua de la diosa encontrada en la abadía de Saint-Germain-des-Prés.

El escritor François Maspero afirma que el culto a Isis estaba muy extendido en Francia, especialmente en la cuenca de París. Por todas partes existían templos de Isis según la terminología occidental, pero sería más exacto decir de la «Casa de Isis» porque dichos templos fueron llamados en egipcio Per o Par, palabra que en egipcio antiguo significa exactamente ‘el recinto que rodea la casa’. París sería el resultado de la yuxtaposición de Per/Par-Isis, palabra que designa las ciudades de Egipto.

Un libro muy interesante y que se sigue vendiendo hoy día es: El misterio de las catedrales y la interpretación esotérica de los símbolos herméticos (Le Mystère des Cathédrales), escrito en 1922 y publicado en París en 1929.

Fulcanelli es el seudónimo de un autor desconocido de libros sobre alquimia y simbología del siglo XX. Fulcanelli se movió hasta los años veinte del siglo pasado por Francia y ocasionalmente por España: País Vasco, Sevilla y Barcelona. Y merece la pena seguir su saber oculto, (oculto de la mirada del vulgo).

¿A quién beneficia el incendio y destrucción de la Catedral de Notre Dame?

En el pasado se eliminaron muchos de estos símbolos y enseñanzas impresas en sus piedras perdiéndose para siempre. Ahora me pregunto qué harán los nuevos arquitectos, constructores y proyectistas carentes de todo conocimiento esotérico. Acaso, ¿van a tener en cuenta el arte, la ciencia y el saber antiguo?

¿Qué pasará ahora en París sin esta protección?

¿Qué calamidades se avecinarían si desaparecieran las catedrales y templos -de todas las confesiones- del mundo?

Se da la circunstancia de que el día del incendio se celebraba el 84 Aniversario del Pacto Roerich creado para Proteger el Patrimonio, la Cultura y el Arte de la Humanidad. Algo que los distintos Gobiernos del Mundo debieran de prestar más atención.

También la mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén ardió al mismo tiempo que Notre Dame, consiguiendo controlarlo.