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GEORGE ROERICH Y SU PASIÓN POR LOS CABALLOS

EQUUS FERUS CABALLUS

Al parecer el primer caballo domesticado pudo producirse hace unos 5.500 años en la zona occidental de Eurasia.

George Roerich

Recientemente se ha celebrado el 117 Aniversario del nacimiento de George Roerich, al que llamaban cariñosamente Yuri (1902-1960).

Yuri era un amante de los caballos. Sentía que su vida estaba conectada con ellos desde tiempos inmemoriales. Gustaba observarlos y cabalgar sobre ellos.

Este mamífero herbívoro denominado al principio Equus Ferus (caballo salvaje), fue imprescindible en la Expedición al Corazón de Asia (1924-1928) de principios del pasado siglo XX, dirigida por su padre Nicolás Roerich y cuyo propósito aún hoy día es objeto de debate. Nicolás, llamado el profeta de la Paz, y el Maestro de las Montañas y del color, expresó con sus lienzos los estados de ánimo de los héroes y de las gloriosas tradiciones del pasado espiritual de muchas culturas y países. No se trata de mostrar la estética del arte sino la ética contenida en el fondo del corazón humano, decía. Y añadía: Alrededor de toda creatividad debe existir el sentimiento perpetuo de la ética y de la belleza espiritual.

Sus encuentros con eruditos filósofos, artistas, educadores, y religiosos, le daba la oportunidad de expresar la necesidad de entender que hay una Jerarquía Espiritual que facilita un Conocimiento que hace más bella la vida humana. Para añadir: La historia del ser humano se basa en la perfección incesante, en el ascenso a las radiantes cumbres lejos de todo aquello que nos divide.

Este ser de la luz, al igual que su mujer Helena y sus dos hijos Yuri y Svetoslav, cada uno a su manera, avisaron acerca de la inadecuada actitud de la humanidad que en su lujuria y desmedida ambición la llevaba al desastre.

La paz, la belleza y la cultura son las formas más elevadas del logro espiritual del ser humano

 Yuri, hoy día sigue siendo un enigma, un misterio que es investigado por historiadores y biógrafos rusos bien preparados. Hablaba 17 lenguas y dialectos orientales. Fue catalogado como uno de los mayores expertos en estudios orientales del mundo, en particular del Budismo Tibetano y pre-budismo asiático. Siempre discreto y alejado del tonto misticismo de algunos seguidores de sus padres, analizó, estudió e investigó libros muy antiguos, pinturas, dibujos y yacimientos arqueológicos por todo el Asia Central y también en la India donde residía al abrigo de miradas indiscretas.

Tradujo numerosos textos antiguos acumulando gran cantidad de datos científicos que permiten entender la estructura de la que está formado el budismo y el pre-budismo. Su brillante línea de trabajo y exploración por monasterios y cuevas de China-Tíbet y las enseñanzas del Kalachakra (sistema Vajrayana más allá del tiempo que te permite alcanzar la Iluminación) así como de las escuelas más antiguas del Tantra procedentes del sánscrito de India, le han valido el reconocimiento de ser El Gran Erudito en esas materias. De ahí su notable y complejo libro LOS ANALES AZULES.

Ríete de las tonterías que podemos ver hoy día en Internet, Facebook o Instagram, sobre el tema de la familia Roerich. En Rusia se les conocía como arqueólogos y pintores. En Estados Unidos como portadores de una nueva cultura. Ahora, se les ve como educadores y filósofos que reflejan los logros cósmicos contenidos en el Agni Yoga. Hay que analizar cuidadosamente el Canon o Regla de esta enseñanza de Síntesis en la que se te invita a mejorar física y espiritualmente dentro de las oportunidades que te ofrece tu sociedad. Hay que aportar ideas y llevar a cabo trabajos de expresión artística, tangibles y duraderos que enriquezcan la vida de nuestros pueblos y ciudades.

Hay que evitar hoy día a esa prole de personajes que van de visionarios místicos, dispensadores de purpurina seudoespiritual que no llegan ni a la suela de la sandalia de un lama budista, de los muchos con los que Yuri trabajaba e investigaba. Lamas que con una dilatada vida de estudio, meditación y vida espiritual jamás mencionaban tales cosas de poder y otros astralismos propios de la New Age. Por ello se requiere de una saludable dosis de escepticismo ante lo que nos presentan.

Trails To Inmost ASIA

Yuri era un inquisitivo investigador que dedicaba las 24 horas del día a desgranar los textos vivientes, manuscritos y documentos más antiguos que caían en sus manos. Este talentoso artista también pintaba -cosa que pocos saben- era un organizador de bibliotecas, de intendencia y protección militar, conocimiento que vino muy bien ante los reiterados ataques de salteadores y bandoleros perpetrados contra su expedición por el Asia Central.

Él supo combinar los estudios de Oriente con Occidente viendo e interpretando la influencia que tubo el Cristianismo en China.

Pero volvamos a los caballos. Los miraba, contemplaba y acariciaba. Relataba en su larga expedición las distintas razas equinas con las que se encontraba en sus viajes. Srinagar en Cachemira (lugar donde residía los Maestros M y K.H.) era uno de los más grandes mercados de caballos. Admiraba las razas que habitaban en el alto Badajshán, los caballos mongoles, los ponis de Zanskar y los caballos de Karashar de la Ruta de la Seda. Caballos fuertes con poderosos cuellos y patas que exigían monturas muy pesadas. Ver su libro: Trails to Inmost Asia.

Hace unos años pude fotografiar y apreciar con detalle la silla de montar, botas y fusta de Yuri en Moscú.

El Profesor Lokesh Chandra dice:

Los Roerichs son la encarnación de una realidad subyacente e intuitiva de lo sagrado, combinándolo con la disección racional de la realidad en el conocimiento científico moderno. Ellos unen las dos partes de la sabiduría y la fuerte experimentación de las ciencias, para encontrar el humanismo en un universo holístico dominado por los modelos ocultos de la danza de la vida y de la naturaleza…

… George Roerich, como sus eminentes padres, pertenece a la tradición de los videntes (rishis). Heredó en silencio la inspiración en el arte y en la poesía, con una voz interior y transcendental, ya que estudiaba los iconos tibetanos y mongoles, el épico Kesar, el origen del alfabeto mongol, la historia de Ladakh, y ayudaba al desarrollo de la indología en Rusia. Ellos son la resonancia del nexo cercano del ruso al sánscrito y de las memorias de la sangre mongol en el pasado maternal de su padre. Sus investigaciones son lejanamente alumbradas a través de asociaciones inusuales. Los modelos cruzados de voz y sangre buscan una conciencia que fluya a través de la humanidad en muchos periodos de la historia y en toda vida. La arquitectura del tiempo está abierta a los valores, la razón y la realidad, tanto como podamos mirar en el asombro de la nobleza de la cultura y la espiritualidad subyacente del cosmos.

Sí, Yuri fue una figura talentosa rodeada de una influencia misteriosa, cuya personalidad completa aún no se ha dado a conocer, y yo he querido traer un poco aquí de su pasión por los caballos con motivo de su aniversario.

Quiero creer que esta gloriosa familia son una de las más nobles y grandes salvadores de la humanidad.

 El 25 de octubre del año 2012 se dieron a conocer muchas cosas acerca de George Roerich en la Conferencia científica pública internacional del desaparecido ICR de Moscú.

Yuri se convirtió en Director del Instituto de Investigaciones del Himalaya llamado “URUSVATI” en el valle de Kullu, India. Ver la reciente aparición de la obra KULUTA en :

https://shambala-roerich.com/kuluta-himalayas-una-obra-del-profesor-nicolas-roerich/

Tras diversas conferencias dadas en Nueva York y otras diversas universidades de EE.UU. le permitieron regresar a la URSS en 1957 siendo nombrado Jefe del Departamento de Filosofía e Historia de las Religiones Indias en el Instituto Soviético de Estudios Orientales.

En estas conferencias se puso de relieve que la obra pictórica, las enseñanzas, libros, estudios y los hermosos trabajos constructivos de los Roerich dirigidos a la evolución de la conciencia humana y visión del espacio, definitivamente han contribuido a mejorar el mundo.

Ellos vieron la dramática historia del siglo XX y nos avisaron de cómo proceder en el futuro. Desde luego sus enseñanzas no son para las multitudes ni para universitarios deformados, sino para el espacio de la dimensionalidad creativa de las ideas, el reino puro de la mente.

Leonardo Olazabal Amaral

Presidente de la Asoc. ADA

Natacha Rambova y Svetoslav Roerich en los años 30 del pasado siglo

Pertenece a los archivos de Leonardo Olazabal

En el principio de los años 30, vivir en Nueva York era vivir con intensidad, con ilusión, aún coleando la crisis del 29, la Gran Depresión que se prolongaría toda la década.

Natacha Rambova decía: ¡Todo evoluciona tan deprisa! -Su viva mirada parecía estar viendo pequeños pero muy intensos vislumbres del futuro a la vez que saboreaba una taza de té junto a su amigo Svetoslav Roerich-.

La gente se reunía en los cafés, en los salones de baile y en los teatros de la ciudad. Una parte de la clase media, se interesaba por las nuevas tendencias artísticas y por los eventos espirituales y museísticos.

En el Museo Nicolás Roerich, situado en las primeras 3 plantas del Master Building de la calle Riverside Drive del nº 310, se forjaban las almas más puras de la época. Inaugurado en 1929, este edificio de estilo Art Decó cuenta con una historia increíble. Los pormenores han sido relatados en mi obra “CHINTAMANI”.

Además de varias salas dedicadas a las pinturas de Nicolás Roerich, y diversos objetos de arte oriental, procedente todo ello de la Expedición al Asia Central, había también talleres de escultura, salas de estudio, un pequeño teatro, una biblioteca, salones de conferencias, oficinas, auditorios y una cafetería-restaurante.

Una placa de mármol negro situada al ras del suelo y en una esquina, nos recuerda el año 1929 grabado junto con las letras -M y R- (Museo Roerich), y tres puntos, rodeado todo por un círculo en representación del Símbolo de la Paz Roerich. El 24 de Marzo de ese año se celebró el primer festival y se puso la que se conoce como la “Piedra Angular” en una esquina del edificio. Antes, tanto la Sra. Frances como la Sra. Sinna, colocaron una “cápsula del tiempo” que consistía en un cofre metálico con varios objetos simbólicos dentro, según las indicaciones de Roerich (ver mi obra CHINTAMANI).

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La Leyenda de Lapis Exillis

No hay Grial sin Chintamani, ni Chintamani sin el despertar completo del Loto del Corazón.  La Leyenda de Lapis Exillis   Conocida como “Chintamani” en India, es custodiada desde hace milenios en lo que se ha dado en llamar La Fortaleza de la Luz.

Un fragmento de la misma, guardada en un cofre alemán del Siglo XIII, acompañó a los Roerich durante una gran parte de sus vidas con un cometido, sin duda, muy especial.

En un pasado muy remoto, antiguas Escuelas de Sabiduría, la conocían como La Piedra Negra de Shámbala, el Meteorito de Orión al decir de los Rishis y Mahatmas que la veneran.

Depositada en un cáliz, ésta se iluminaba desde el interior del mismo, ante la presencia de los Maestros de Sabiduría. Así surgió la leyenda del Santo Grial, difundida más tarde por trovadores y juglares, y en la obra de Parsifal. Por lo tanto, no es la copa, sino la piedra negra, la que tiene el poder de vincular los caminos y dirigirlos hacia el Futuro. Es ésta el verdadero Grial que, ante un corazón puro, llega a despertar los sentidos supersensorios de éste.

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