Lo falso lleva a lo falso. El astralismo es una contaminación habitual en el Sendero de la Luz. Son cientos los canalizadores afectados en todo el mundo, y ahora lo son aquéllos/as que utilizan mal la Radiestesia, en particular las llamadas varillas tan ampliamente difundidas en Instagram y en otras redes sociales.
Dejarse tentar para conseguir seguidores no es bueno, para luego monetizar o inflar el ego es algo un tanto amoral. Sobre todo, cuando las respuestas que se afirman obtener NO SON DEMOSTRABLES DE FORMA TANGIBLE.
El Arte ancestral de la Radiestesia o Zahorísmo pertenece a profesionales de gabinete, y a profesores que educan a los estudiantes precisamente a no hacer este tipo de exhibicionismos en público.
Otra cosa es la investigación personal y privada. En cualquier caso, lo que se ve en los vídeos no es radiestesia, es una tontería donde unas/os y otras/os, se contradicen. La Radiestesia no es para adivinar, no es una Ouija, ¡cuidado con lo que se pregunta! Además, con solo pensar uno mismo en el SÍ, o en el NO, ¡las varillas ya reaccionan en esa dirección!
Hay que ser serios y responsables con estas artes. Lo más fácil es el autoengaño, y seguido viene la fisura del aura, y la locura. Algo que no llegan a sospechar quienes profanan este arte, tras hacer un simple seminario o copiar a otros. Esta época se caracteriza por asistir a caros cursos, y luego sistemáticamente a darlos alegremente para recuperar lo pagado y así multiplicar las ganancias, sin dejar pasar varios años practicando y obteniendo verdaderas experiencias. Algo sin duda vergonzoso. Pasa lo mismo con las terapias no-regladas. Cualquiera se convierte en chamán de la noche a la mañana para obtener pingües beneficios.

Con el tiempo, quien obra así, se dará cuenta de la actitud infantil y peligrosa que supone invocar o llamar a los llamados guías, ancestros, ángeles o al universo como gusta decir a todo el mundo. Se trata de algo que no funciona así. Es el cerebro y el subconsciente que lo adorna a su manera y leal entender. Los profesionales de la Radiestesia conocen bien todos estos autoengaños y hablan de la puerta que se abre y que te puede llevar a una zona peligrosa del Astral, generando un Campo Taofel de resultados imprevisibles, donde el psiquismo inferior fluye con inusitada respuesta ante preguntas inadecuadas que no se ciñen “al código ético” de los que caminan con prudencia en el camino psicoespiritual.
El resultado: un aura rota, dolores de cabeza, fisuras etéricas por el que se cuelan entidades negativas que volverán, poco a poco, inestable la mente de la persona. Su ego le ha llevado a sentirse falsamente importante, por tener supuestamente el mundo y sus misterios a sus pies, y todo ello con un SÍ o un NO por respuesta.
Aquí el profano/a en la materia juega con fuego en una habitación llena de pólvora.
La Radiestesia se usa para testar, no para adivinar. Se hace desde civilizaciones muy antiguas. Sirve para buscar lo que está oculto, si ha de ser así y es el momento para descubrirlo, o para seleccionar remedios de hierbas, colores, metales, gemas, etc. Hay que decir, que el más hábil con las varillas, el biotensor, el aurómetro o el péndulo alcanza un 80% de éxitos. Y acumula un 20% de errores. Eso con los mejores profesionales, que cuentan con muchos años de investigación y de concienzuda dedicación. No tiene nada que ver con ese rostro acerado y quizás graciosillo ?donde ya se notan los primeros síntomas de suciedad astral? con el que aparecen en las redes realizando preguntas inadecuadas y buscando sorprender al público con la respuesta cien por cien óptima. Obtendría las mismas respuestas tirando una moneda al aire.
Toda esta pantomima en las redes sociales es un insulto a los verdaderos profesionales de este noble arte. Y además humilla a la persona que saca a pasear su ego. Y más si lo monetiza de esa manera, ¡Cuidado! Y no digamos ya sobre esas personas que por hacer girar un péndulo cualquiera sobre un perro o mascota dicen transferir energías al mismo sin ser verdaderos profesionales en la materia. Todo esto requiere de instrumentos adecuados y es mucho más complejo y clínico. Pero son tiempos donde “un ciego conduce a otros ciegos dentro de la cueva de la ignorancia”.
Un verdadero Maestro en este arte ancestral, y un verdadero Gurú, te dirán que no hay tal respuesta del universo, ni de los guías, ni de la abuela. Todo está en tu mente. Tú no debes actuar pidiendo y pidiendo como si el universo fuera tu papá. Los médiums lo saben, ya que se topan con estas respuestas ?a veces ingeniosas?, acertadas o no, de los innumerables millones de cascarones astrales que pululan por ahí, con graves consecuencias para el que así procede. Dejad este menester a los iniciados. No toquéis dimensiones que no os corresponden.
Se trata generalmente de una resonancia mórfica, obtenida del subconsciente colectivo o del propio. Pero ¡cuidado con estos actos imprudentes! Al conocimiento con tiento, dicen los Maestros. Como en la Ouija, las fuerzas oscuras están al acecho y se pueden hacer pasar por guías benévolos, y luego viene el susto y la atadura, de la que no habrá mantra u oración que te proteja.
Como profesor y escritor de estas artes energéticas, tan sólo enumero hechos constatados. Hay que ser responsables y menos frívolos. Hay zonas prohibidas en lo psíquico a la hora de hacer preguntas con las varillas, y sobre todo cuando se hace para que los demás te vean.
Leonardo AdaYoga

Anteriormente, al principio de la Segunda Guerra Mundial, los diarios, los periódicos y las noticias y revistas llevaron el mensaje del profesor Nicolás Roerich con su llamamiento a la Paz, con su llamamiento a evitar la destrucción de la humanidad, pero no se escuchó. ¿Acaso nos iban a escuchar ahora? Por muchos comités de la paz, fundaciones o asociaciones que trabajamos por la no violencia, elevemos nuestra voz y nuestra influencia positiva sobre la opinión pública, los grandes mandatarios y los gobiernos del mundo no escuchan.



Seguido, el jocoso Enrique, como el Buda feliz Hotei, se levantó y se fue a pasear por el Jardín Roerich.



















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